El periodismo figura entre las profesiones que más positivamente afectan a los seres humanos. El educador siembra el saber en el alumno, el médico restablece la salud a los enfermos, el abogado lucha por los derechos de los que reclaman justicia, pero el periodista comunica la verdad.
Por lo anterior, será igual la fatalidad de los colegios sin maestros, los hospitales sin galenos, los juzgados sin abogados y las naciones o estados sin periodistas o sin una prensa libre e independiente.
Frases como "El periodismo es el oficio más hermoso del mundo", de nuestro Nobel Gabriel García Márquez, o de Ryszard Kapuscinski: "Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias", representan mucho para los periodistas de hoy.
Pero el periodismo también se ha convertido en uno de los oficios más riesgosos en el mundo, y Colombia no es ajena a esa nefasta realidad en la que los periodistas enfrentan todo tipo de amenazas y riesgos para cumplir con su tarea de informar con veracidad, oportunidad e imparcialidad.
Las cifras hablan por sí mismas: 167 agresiones contra periodistas durante el 2009 -entre ellas seis asesinatos-; el crimen de un camarógrafo en lo que va corrido del año; la cancelación de cientos de contratos de trabajo en los más importantes medios de comunicación; el cierre del periódico Hoy y la revista Cambio, de la casa Editorial El Tiempo, la semana pasada; y la expectativa sobre el resultado del juicio por injuria y calumnia contra el columnista Alfredo Molano, es el contexto que rodea la celebración del Día Nacional del Periodista en Colombia.
Además, el año pasado nueve reconocidos periodistas fueron llevados ante los tribunales, acusados de injuria y calumnia por expresar sus opiniones. El acoso judicial se ha convertido en otra arma más contra el libre ejercicio del periodismo en nuestro país, implementado ya contra este medio de comunicación para tratar de minar su indeclinable compromiso con la verdad.
Pese a los esfuerzos que dice realizar el Gobierno Nacional para proteger a los periodistas y al ejercicio periodístico, las cifras demuestran un preocupante aumento en los ataques contra informadores: de 97 en 2007 a 110 durante el 2008 y de ahí a 167 en 2009.
En el contexto local, se desconocen cifras sobre ataques o agresiones directas al ejercicio periodístico el año anterior, pero no sobra lamentar el bochornoso cruce de acusaciones sobre faltas a la ética entre dos reconocidos periodistas de Neiva, que aparentemente salpican a un funcionario de la Gobernación, y la impunidad que se cierne sobre los crímenes de los colegas Guillermo Bravo, Nelson Carvajal Carvajal y Manuel Macías, de los cuales los jueces y fiscales ni siquiera informan el estado en que van las investigaciones.
Por eso destacamos el trabajo gremial en defensa de los comunicadores y del periodismo ejercido en el Huila por organizaciones como el Círculo de Periodistas del Huila, CPH; la Asociación de Periodistas del Huila, Aspehu, la Corporación de Periodistas y Profesionales del Campo, el Medio Ambiente y la Huilensidad, Campean y el Colegio Nacional de Periodistas.
Pero ante todo, a los periodistas y comunicadores de DIARIO DEL HUILA y de todos los medios de comunicación escritos, hablados, televisados y digitales o virtuales de la región, que ejercen con rigor, valentía, inteligencia y dedicación su labor informativa, honrando el derecho a la libertad de opinión, de expresión e información veraz y oportuna, a pesar de las dificultades y riesgos, nuestro saludo de reconocimiento y felicitación.
Por lo anterior, será igual la fatalidad de los colegios sin maestros, los hospitales sin galenos, los juzgados sin abogados y las naciones o estados sin periodistas o sin una prensa libre e independiente.
Frases como "El periodismo es el oficio más hermoso del mundo", de nuestro Nobel Gabriel García Márquez, o de Ryszard Kapuscinski: "Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias", representan mucho para los periodistas de hoy.
Pero el periodismo también se ha convertido en uno de los oficios más riesgosos en el mundo, y Colombia no es ajena a esa nefasta realidad en la que los periodistas enfrentan todo tipo de amenazas y riesgos para cumplir con su tarea de informar con veracidad, oportunidad e imparcialidad.
Las cifras hablan por sí mismas: 167 agresiones contra periodistas durante el 2009 -entre ellas seis asesinatos-; el crimen de un camarógrafo en lo que va corrido del año; la cancelación de cientos de contratos de trabajo en los más importantes medios de comunicación; el cierre del periódico Hoy y la revista Cambio, de la casa Editorial El Tiempo, la semana pasada; y la expectativa sobre el resultado del juicio por injuria y calumnia contra el columnista Alfredo Molano, es el contexto que rodea la celebración del Día Nacional del Periodista en Colombia.
Además, el año pasado nueve reconocidos periodistas fueron llevados ante los tribunales, acusados de injuria y calumnia por expresar sus opiniones. El acoso judicial se ha convertido en otra arma más contra el libre ejercicio del periodismo en nuestro país, implementado ya contra este medio de comunicación para tratar de minar su indeclinable compromiso con la verdad.
Pese a los esfuerzos que dice realizar el Gobierno Nacional para proteger a los periodistas y al ejercicio periodístico, las cifras demuestran un preocupante aumento en los ataques contra informadores: de 97 en 2007 a 110 durante el 2008 y de ahí a 167 en 2009.
En el contexto local, se desconocen cifras sobre ataques o agresiones directas al ejercicio periodístico el año anterior, pero no sobra lamentar el bochornoso cruce de acusaciones sobre faltas a la ética entre dos reconocidos periodistas de Neiva, que aparentemente salpican a un funcionario de la Gobernación, y la impunidad que se cierne sobre los crímenes de los colegas Guillermo Bravo, Nelson Carvajal Carvajal y Manuel Macías, de los cuales los jueces y fiscales ni siquiera informan el estado en que van las investigaciones.
Por eso destacamos el trabajo gremial en defensa de los comunicadores y del periodismo ejercido en el Huila por organizaciones como el Círculo de Periodistas del Huila, CPH; la Asociación de Periodistas del Huila, Aspehu, la Corporación de Periodistas y Profesionales del Campo, el Medio Ambiente y la Huilensidad, Campean y el Colegio Nacional de Periodistas.
Pero ante todo, a los periodistas y comunicadores de DIARIO DEL HUILA y de todos los medios de comunicación escritos, hablados, televisados y digitales o virtuales de la región, que ejercen con rigor, valentía, inteligencia y dedicación su labor informativa, honrando el derecho a la libertad de opinión, de expresión e información veraz y oportuna, a pesar de las dificultades y riesgos, nuestro saludo de reconocimiento y felicitación.