Con 5 proyecciones del 10 al 19 de septiembre en las principales salas del reconocido evento canadiense, los asistentes al Festival Internacional de Cine de Toronto (Toronto International Film Festival – TIFF) verán por primera vez ‘El vuelco del cangrejo’: una invitación a penetrar la Colombia más desconocida, no como un juego de hermosas postales lejanas, sino como una travesía cargada de complejidad y extraña liberación.
En esta película dos universos chocan y los millones de partículas que despide la colisión, cambiarán para siempre la vida de todos los personajes.Tan intensa como el mar y cargada de metáforas acerca de las formas en que nacen los conflictos que vuelven ciegos a los hombres y endurecen las almas de las sociedades, la película colombiana de Óscar Ruiz Navia se desarrolla en La Barra, un alejado pueblo de la costa pacífica colombiana, en uno de los límites del mundo, justo en medio del violento mar grisáceo y la vibrante selva húmeda.
Para el Festival Internacional de Cine de Toronto “la sección Discovery ofrece una ventana única sobre el cine contemporáneo internacional. Es una vitrina para cineastas nuevos y emergentes, además permite al público conocer los directores dotados e innovadores que con seguridad se convertirán en nombres reconocidos”.
Producida contra todas las dificultades posibles: climáticas, económicas, emocionales, culturales; por nombrar solamente algunas, el director, productor y guionista Oscar Ruiz Navia, al lado de su equipo, demuestran que filmar, es algo que nace de la necesidad más profunda por narrar con imágenes en movimiento, es una forma de vivir, así no sea la más cómoda. Para Ruiz Navia “hacer cine no es un trabajo de genios sino una labor que se construye a diario. Cada mañana uno debe levantarse para lograr un pedazo de la obra. El afán es importante; si te metes en la cabeza que no hay afán, empiezas a exigirte poco y encuentras una razón para descansar hoy y trabajar mañana. Hay que abrir los ojos y los oídos y ser sensible a la cotidianidad”.