martes, 27 de junio de 2017
Dominical/ 2017-06-18 06:32

La crisis ganadera también afecta al Huila

Los mataderos clandestinos, el alto porcentaje de ‘abigeato’ y las crecientes pérdidas que se reflejan en carne y leche por causa de los bajos precios, son algunos de los factores que muestran que el sector ganadero está también en crisis no solo en el país, sino en el departamento del Huila.

Escrito por: Erick Rojas | junio 18 de 2017

Por: Stefania Ramirez Peña
Diario del Huila, Economía

El sector lechero ha sido otro de los que anunciaron que de no llegarse a un acuerdo con el Gobierno Nacional irían a paro, esto por los constantes problemas de tarifas que hoy afronta este sector, uno de los pilares que aporta a la economía del país.

Actualmente de cada dos litros de leche que se están produciendo en Colombia, menos de un litro se alcanza a procesar. Además, el precio al que los industriales están comprando el litro de leche a los campesinos está siendo hasta 294% más bajo de lo que cuesta un litro de leche normalmente en el mercado.

El presidente de Fedegan, José Félix Lafaurie Rivera, indicó que lamentablemente el sector ganadero experimenta una preocupante ausencia de política porque en su opinión, hay muchas versiones gubernamentales que no coinciden con la realidad.

Crisis lechera

Aunque el departamento del Huila no está identificado dentro de las cuencas lecheras como Cundinamarca, Cesar, Boyacá, Antioquia, Nariño, Caquetá y Cauca, es un productor de ganadería doble propósito, lo que quiere decir que se produce leche y terneros; en 37 municipios del departamento del Huila se ejerce la actividad ganadera en esos municipios el 87% es ganadería doble propósito.

Así bien, si trasladarnos esta problemática nacional al departamento que no ha sido ajena a esta crisis, según Luceny Muñoz, directora ejecutiva del Comité de Ganaderos del Huila actualmente a los productores les deberían estar pagando mínimamente por litro de leche entre $900, $1050 y $1200 (precio comercial), por el contrario a aquellos productores que venden leche líquida hoy están pagando entre $600 y $700 litro de leche, “esto a quienes les están comprando, porque en el peor de los casos hay otros que ni las compran”, agregó.

Por otra parte, el queso se está pagando al productor hoy $2000 kilo cuando normalmente deberían estar pagando $10.000 por, lo que quiere decir que está perdiendo $8.000 por kilo de queso que está vendiendo hoy y perdiendo el 100% todo si no consigue quien compre.

Por su parte, Luceny Muñoz, directora ejecutiva del Comité Ganadero del Huila fue reiterativa al indicar la falta de interés por parte del gobierno departamental, “Ellos, pueden ayudar a comprar con unos recursos que pueda aportar y eso solucionaría el tema local sobre los bajos precios de la leche, hemos estado atentos a que inclusive los operadores como restaurantes escolares le compran la leche a nuestros industriales, tema que no ha sido fácil ya que a ellos les favorece, no se ha podido materializar que los operadores contratados por el gobierno departamental a través de la bolsa mercantil le compre a nuestros industriales locales, hemos estado haciendo la gestión como gremio no vemos un interés decidido por parte del gobierno seccional  para que nos apoyen entonces vamos a hacerle seguimiento a las medidas nacionales.

Huila productor de ganadería doble propósito

El departamento del Huila es un productor de ganadería doble propósito, lo que quiere decir que produce leche y terneros, en 37 municipios del departamento del Huila que se ejerce la actividad ganadera, el 87% es ganadería doble propósito.

En este momento, la producción de leche en el departamento está cerca de los 232 mil litros por día, producción actual diaria.

Normalmente el 11% de ese total de producción va a autoconsumo, el 37% va al mercado regional representado en la gran comercialización de leche al jarreo y que se produce normalmente en el mismo municipio donde se produce, el 52% comercializado a través de la industria en el departamento del Huila.

“Actualmente el Huila tiene tres grandes industriales que laboran la leche líquida UHT que es industria lechera del Huila Trebol y en el caso de Tarqui, Lácteos Reyma, pasteurizadoras más representativas del sector pero en el Huila y en ciudades capitales como Pitalito, La Plata, Garzón y Neiva”, indicó Luceny Muñoz.

Mataderos clandestinos otro problema

Recientemente, Fedegan denunció que los mataderos clandestinos que representan un peligro para la salud pública siguen creciendo por falta de autoridad y vigilancia.

En 2006 el gobierno expidió el Decreto 1500 mediante el cual obligaba a que todos los empresarios que procesaban carne, lo hicieran de acuerdo a determinados estándares para que la carne que le llega al consumidor final sea un producto inocuo que cumple con todos los requisitos sanitarios. Este Decreto debió formalizar las plantas de sacrificio en 2010, pero por los reiterados aplazamientos, más de ocho, esto conllevó a que la gente no hiciera las inversiones correspondientes porque sabía que el gobierno no iba a tomar la decisión de hacer cumplir las normas y esto según el gremio ganadero, terminó en la proliferación de mataderos clandestinos y del abigeato que está desbordado en todo el país.

En el departamento del Huila, hoy el único autorizado por el Invima es Ceagrodex quien cumple con los requisitos que tiene la norma, “en nuestra región no existe otra planta cercana a cumplir los requisitos, actualmente existen alrededor de 37 mataderos clandestinos porque en cada municipio hay uno”.

Por otra parte, Luceny Muñoz, también indicó que estos mataderos clandestinos han llevado a otra serie de inconvenientes para el sector ganadero como el riesgo de la inocuidad del producto que va en detrimento de calidad y en riesgo para el consumidor final, “es un tema necesario de la autoridad ambiental, porque afectan el medio ambiente y la salubridad de los consumidores”.

Así mismo, afirmó que el sacrificio informal ha facilitado que avance las actas delincuenciales como lo es abigeato del carnero, lo que ha facilitado que haya una mayor proliferación de bandas dedicadas.

Datos recientes indican que municipios como Campoalegre y Hobo siguen afectándose por esta práctica que golpea directamente al sector ganadero. Pero municipios como Neiva y Palermo se ha disminuido el robo de ganado.

Según cifras oficiales por parte de la Fiscalía a 31 de diciembre de 2016 cerca de 1.600 cabezas se presentaron alrededor de 60 casos de robo de ganado en municipios como Neiva, Colombia, La Plata, Pitalito, Palermo, entre otros.

Riesgo sanitario advierten veterinarios

Por la rápida proliferación de mataderos clandestinos en donde se vislumbra toda una problemática frente a las normas y decisiones que están implantando y tomando las autoridades sanitarias, la Asociación Colombiana de Médicos Veterinarios, Acovez resaltó si no hay correctivos inmediatos la directamente amenazada es la salud humana.

Según Ignacio Amador, presidente de Acovez frente al reclamo de una parte de la provincia colombiana que elevó su queja por la mala calidad de la carne que queda en las poblaciones en vista que la gran cantidad de buenos cortes tiene como destino los principales cascos urbanos, el asunto radica en que hay una concentración de las grandes plantas en las grandes ciudades y eso tradicionalmente siempre ha ocurrido porque el flujo del mercado ha sido mejor hacia las grandes ciudades y el valor de los ganados ha sido más alto que lo que puede ser en provincia.

 “De todas maneras hay dos aspectos ahí importantes, uno es la calidad higiénica de la carne por la particularidad del sacrificio porque muchas veces en estos mataderos municipales la oferta no es tan buena por la poca inspección o la no inspección que se haga, a veces por la ausencia de las autoridades sanitarias, o simplemente las malas prácticas que utilizan algunos matarifes en estas regiones, y segundo, a veces el tamaño o el volumen de ganados que movilizan son ganados de pronto de ya descarte de algunas explotaciones”.

Así mismo, expresó que hay una gravedad aumentada y es que no hay ninguna inspección de un médico veterinario que certifique la calidad higiénica de esa carne lo que hace presumir sin margen de error que el riesgo de salud pública es cada vez mayor.

El problema sanitario, dijo Asocárnicas, es proclive a nivel nacional puntualmente en los pequeños municipios en donde hay un sacrificio muy bajo y donde son sacrificadas a veces diez reces a la semana sin ningún control ni vigilancia sobre ese proceso porque es costoso para las autoridades poner un funcionario para acudir a esas poblaciones cuatro veces por mes.

Unos sitios muy sensibles son las zonas de frontera en donde pueden ingresar animales con enfermedades, asunto no inferior porque Colombia es un país libre de fiebre aftosa y la internación de esos bovinos genera riesgo sanitario que amenaza y puede echar a perder el trabajo adelantado por espacio de muchos años. Hay que precisar que por esa condición de peligro, hay una especial vigilancia básicamente en las fronteras con Venezuela y Ecuador.