Fuertes disturbios, que no arrojaron heridos ni lesionados, se presentaron ayer por la mañana en la central de abastos, Surabastos de Neiva.
De acuerdo con María Rojas, una propietaria de una de las bodegas, los disturbios se llevaron a cabo hacia las 9 de la mañana cuando arrendatarios y propietarios de locales decidieron cerrar la portería de la central de abastos, como protestas ante la decisión de la Policía de no dejar entrar vehículos, ya que supuestamente iban a realizar compras de artículos menores a una arroba.
De acuerdo con Rojas, a esto se suman algunos supuestos abusos de autoridad de parte del administrador de la central de abastos Jorge Ariza Quintero.
Ella explicaba que otras irregularidades como no permitir lavar los bultos de perecederos como papa, cobrar mensualmente 60 mil pesos; el porte de un carnet o hacer transbordo de productos de un vehículo a otro, dentro de las instalaciones de la central, hicieron que protestaran.
Al parecer ayer la Junta Directiva de Surabastos firmó un documento, supuestamente bajo presión de los minoristas, donde se pedía la destitución de Ariza Quintero, quien ayer en comunicación con DIARIO DEL HUILA afirmó que desconocía esta situación.
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