Los tormentos de la escritura
Domingo, 24 de Junio de 2012 06:22

Gustavo Tatis Guerra, editor de cultura de El Universal de Cartagena habla sobre el periodismo y sobre el viaje que hará una delegación colombiana a España.
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Gustavo Tatis Guerra, editor de cultura de El Universal de Cartagena. |
Carlos Andrés Pérez T. - DIARIO DEL HUILA
Gustavo Tatis Guerra, editor de cultura de El Universal de Cartagena habla sobre el periodismo y sobre el viaje que hará una delegación colombiana a España.
¿Cuál es la invitación que le han realizado a usted en España?
Es una invitación dentro de la delegación de Colombia que asiste a España, que sale el 17 de julio próximo y recorre todo el Mediterráneo en el marco de la convocatoria anual que hace este país a nivel de Iberoamérica. Se hará la ruta de José Celestino Mutis. A esta convocatoria irán personas del Ministerio de Cultura, del mundo vallenato. Esta es una ruta por muchos puertos, pero al mismo tiempo es un viaje de exploración que recorrerá sitios como Sevilla, Islas Canarias, Madrid.
¿Cuál va a ser su papel en esta travesía?
Realmente yo voy como testigo, como cronista de lo que puede suceder, de la experiencia, de los colombianos que van y de la delegación de todo Iberoamérica que va a estar en este mismo evento, la visita a escenarios específicos de España, es hacer una crónica de ese viaje.
Usted es polifacético, periodista, poeta y pintor, ¿Qué fue primero, el periodismo o la poesía?
Eso se podría resumir en dos palabras: hombre de palabra y hombre de color. Digamos que un ser humano a través de la palabra escrita y a través de los colores del periodismo y la literatura. Todo empezó con la poesía, que es el género más complicado, más difícil, y trabajamos simultáneamente la narrativa, los cuentos, pero siempre en el trabajo periodístico hemos estado relacionados con el trabajo de ficción.
En la pintura me considero un aprendiz, siempre seremos aprendices de palabras y de colores. Produce mucha felicidad y regocijo visual, como también produce mucho tormento la escritura. Es como dos momentos emocionales que se combinan, que se complementan, que se enriquecen: el sufrimiento y la alegría profunda de producir una metáfora como de producir un paisaje abstracto.
Cuando escribe, ¿qué es lo que más le atormenta?
Ser lo más preciso creo que en todas las expresiones es lo más complicado. En el periodismo la exactitud es importante para recrear ese hecho, en la literatura la exactitud para construir un momento de ficción que puede parecer a la realidad. En el color, pues los que se ponen de manera irresponsable a penas lo vea alguien lo va a anotar, los colores también tienen su lenguaje. Por mi experiencia por más de 30 años entrevistando escritores y pintores, estaba muy pendiente de cómo hacían el trabajo. Es decir, a pesar de la magia de los pintores, uno podía comprobar que detrás de toda esa maravilla había una construcción política o física. En el periodismo me atormenta no ser preciso, como la matemática de las palabras, como la extraña geometría que tienen los colores.
Usted hace parte de un grupo selecto de periodistas culturales ¿Cómo ve el periodismo cultural en Colombia?
La oferta cultural creció. Los periódicos entraron también en crisis y la cultura en esto se adelgazó. Hoy plantean que hay una banalización, el periodismo está abocado al amarillismo, pero bueno, son giros de la sociedad contemporánea.
No hay que reducir esto a periodistas culturales, todos los periodistas son unos investigadores. Han surgido medios que manejan la crónica o el reportaje, pero la prensa regional siempre ha intentado tener esos espacios, con mucha dificultad pero lo ha logrado. Por ejemplo, el Suplemento Dominical de El Espectador que marcó un hito en el periodismo colombiano, como lo marcó el Diario del Caribe en Barranquilla. De todas formas hay muchos suplementos culturales que han cambiado su formato hacia una especie de revista que tiende a manejar temas diversos.
Entre el periodismo, la poética y la pintura
Gustavo Tatis Guerra (Colombia, 1961). Nacido en Sahagún , Córdoba, Colombia. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar, en el área cultural, en 1992. En 1996 ganó el Premio Nacional de Periodismo de la Agencia Colprensa. Ha ganado en dos oportunidades el Gran Premio de Periodismo Distrital Antonio J. Olier, en Cartagena, 1991, 1993. Becado por el Ministerio de Cultura de Colombia, en el género de novela, en 1997. Ha publicado tres poemarios: Conjuros del Navegante 1988, El Edén Encendido, 1994, y Con el perdón de los pájaros, 1996. Ha sido antologado en Panorama inédito de la poesía en Colombia, 1986, Poetas en Abril, 1985, Panorama de la Poesía Colombiana, 1997, Poemas al Padre, 1997, Tambor en la Sombra, 1996, entre otras.





















