jueves, 02 de julio de 2020
Opinión/ Creado el: 2020-06-30 09:05 - Última actualización: 2020-06-30 09:06

¿Golpe de gracia a la globalización?

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 30 de 2020

Por Ariel Peña

Con la Covid-19 o virus chino, las personas se han vuelto más desconfiadas y precavidas ante un posible contagio; eso también se podría trasladar a las naciones, especialmente en el comercio internacional, en donde el ventajismo del régimen  chino  perjudica a los países,  que otrora se denominaban del Tercer Mundo, en los cuales todavía podemos ubicar a Colombia, aunque haga parte de OCDE(Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), por lo que a futuro se estaría ad portas de darle un golpe de gracia a la globalización, y podría surgir un nacionalismo racional, en donde los países busquen con sus propios medios la comodidad  para  sus ciudadanos.

Es bastante paradójico que el país que más se ha beneficiado de la globalización como es el caso de China, se puede convertir en su sepulturero; ante la irresponsabilidad con que permitió la expansión del Coronavirus por el mundo, con el agregado de que todavía el partido comunista chino no le ha dado una  respuesta seria a la humanidad y siempre sale con  evasivas, y sus adláteres en occidente que los tiene por doquier, salen con  sandeces para tratar de exculpar al régimen chino, por todas las desgracias y sufrimientos que acarrea la peste.

Dice el adagio popular  “A lo hecho pecho”, por eso sin olvidar la responsabilidad absoluta del partido comunista de  China por la Covid-19; países que han dependido de la globalización como es el caso de  Colombia, deben de desarrollar planes, no solo para contener la crisis sanitaria que estamos viviendo, sino  además buscar palear al máximo las dificultades económicas y sociales de la población, en donde aparte de los auxilios para la ciudadanía más necesitada, se debe defender e incrementar la producción nacional, cerrando las exportaciones de productos que perfectamente se  pueden fabricar en el país; para tal efecto se debería observar  en qué casos la balanza de pagos es deficitaria, en dónde desde luego el campeonato lo tiene China, por lo que habría que revisar ese intercambio comercial que es desfavorable para Colombia en 6000 millones de dólares anuales.

El  Gobierno Nacional, podría trazar tres planes  en diferentes momentos, asumiendo que se tendrá que convivir con la pandemia  al menos durante 2 años; el primer plan sería en el segundo semestre de este año, abriendo todo el sector económico con las medidas de bioseguridad correspondientes, para ir adecuando la economía  a las nuevas circunstancias, el segundo plan correspondería al año entrante en donde, vendría  la etapa de consolidación para fortalecer el empleo, desarrollando de  manera importante a la  industria, la agricultura y a los servicios, sin descuidar para nada la parte sanitaria; la tercera etapa correspondería al 2022 en el que se tendría que estar en un importante crecimiento y en  pleno desarrollo  del aparato productivo nacional.

Las PYMES(Pequeñas y Medianas Empresas) lo mismo que los negocios familiares, que son  generadoras de empleo,   deberían de recibir  apoyo sin trabas de parte del gobierno; debido a que   nos hemos encontrado que  en ocasiones por la actual situación,  esos negocios  de pronto con muchos sacrificios y con las ayudas decretadas pueden asumir las nominas de sus trabajadores, sin embargo varios han cerrado por que pagaban arriendos onerosos  que en ocasiones pasaban de 50 millones de pesos mensuales; por lo que el Estado que posee varios inmuebles a través de entidades  como la SAS(Sociedad de Activos Especiales), de acuerdo a las facultades que tiene el gobierno  debería adjudicarlos.

Para  su adecuación y que estos sectores de la economía puedan desarrollar su labor en esos sitios, por un tiempo prudencial y con un canon de arrendamiento bajo, ya que muchos de  esos inmuebles  se encuentran en las localidades en donde  las PYMES y los negocios familiares  desarrollan sus actividades generando empleo, poniéndoles como condición que no reduzcan la nomina de sus trabajadores.

La  llamada izquierda orientada por el engendro marxista, es la menos interesada en que Colombia  supere la crisis sanitaria y la recesión económica, ya que desde perspectiva leninista, las masas tienen que sufrir más de lo  habitual para que se ocasione una situación revoluciona hacia la toma del poder,  y  de ahí que la corriente totalitaria se encuentra al acecho  para las elecciones de 2022, cabalgando  sobre la pobreza y el hambre que produce  el virus chino para hacerse con las riendas del Estado, por esta razón el gobierno no  tiene porque congraciarse con esos grupos antidemocráticos(como ocurre con el marxismo) que nunca van a reconocer los esfuerzos del ejecutivo, así haga las cosas bien, pues siempre buscaran desprestigiarlo para sacar dividendos políticos electorales y de otra índole.

No nos imaginamos los alaridos de toda la mamerteria en contra del “imperio”, si el Coronavirus se hubiera originado y propagado desde EEUU,  de suerte que ahí se demuestra la hipocresía comunista y la de  sus idiotas útiles, pero como la plaga proviene de China, cuyo régimen es  afecto a  los mamertos, los partidos  anti-sistema miran para otro lado; ante esas circunstancias las agrupaciones políticas  que defienden la democracia liberal, deben de estar atalayando, para conservar el Estado Social de Derecho que corre peligro por el asedio del comunismo totalitario.

La globalización a mediano plazo puede ser cosa del pasado,  de modo que Colombia debe prepararse ante esa eventualidad, pensando  firmemente en elevar la calidad de vida de sus ciudadanos; subrayando que el proyecto marxista que para Latinoamérica es  el socialismo del siglo XXl, indiscutiblemente  es un fracaso sin atenuantes y, el cambio que tanto cacarea la llamada izquierda(dizque para sacar a la oligarquía que lleva 200 años en el poder) es para llevar al  país a un modelo igualito  al de Cuba y Venezuela, o ¿cuál  es el otro? No lo tienen; puesto que el único sistema que ha permitido el desarrollo social y humano de los pueblos, es la democracia liberal con sus luces y sus sombras.