miércoles, 05 de agosto de 2020
Opinión/ Creado el: 2020-04-08 10:01

¿Guerra  en pandemia?

Escrito por: Jesús Andrés Vargas
 | abril 08 de 2020

Hablemos de los mandatarios y como nadie, o bueno casi nadie, quisiera estar en los zapatos de quienes toman las decisiones más importantes en estos tiempos de pandemia.

Cuando el estado de emergencia pase, y esperamos que sea pronto, sólo en ese momento podremos hacer una radiografía clara y precisa de cómo se comportaron los líderes globales ante tan difícil situación que atravesamos

A quienes debemos juzgar de manera individual, serán por supuesto los presidentes y jefes de Estado de los países desarrollados, quienes tiene como es lógico, un papel más crucial de allí que los ojos estén puestos especialmente sobre ellos.

Luego, cómo no hablar del siempre polémico Donald Trump, quien la semana pasada dio una noticia, que hubiera sido el boom del momento, sino fuera porque el planeta entero está librando una guerra con un enemigo silencioso, y en gran medida, aun desconocido .

En todo caso, su anuncio de colocarle precio a la Cabeza del presidente del régimen Chavista de Venezuela, Nicolas Maduro, no dejó indiferente a la comunidad internacional. En definitiva, su decisión no fue bien recibida, primeramente, porque como es lógico, iniciar un conflicto bélico bajo acusaciones de narcotráfico, alertando a bloques de amigos y enemigos en este preciso momento, es lo que el mundo menos quiere y necesita.

Cabe aclarar que, cualquier amante de la libertad y de los derechos civiles, desearía con ansia, ver el día en que Venezuela recobre su estatus de país democrático y deje atrás 21 años de un socialismo del siglo XXI, que pareciera más una regresión a la edad oscura.

Sin embargo, la decisión de Trump, más allá de resultar indebida, termina siendo un mal calculo político en pleno año electoral en los Estados Unidos. Lo que sí queda claro, es que ni en tiempos de crisis global, el país del norte ha dejado de llevar una agenda internacional aparte.

Históricamente los norteamericanos han sido renuentes a firmar pactos globales que los comprometan a aunar esfuerzos con los demás naciones, y de paso, estar en igualdad de condiciones con otros países mucho menos desarrollados. El protocolo de Kioto y el Estatuto de Roma son un claro ejemplo de ello

Por lo pronto, esta decisión político-judicial sobre Venezuela seguirá siendo un enigma, descartando por ahora, una cortina de humo ante el manejo de la pandemia por parte de la Administración Trump que ya recibió la bendición del congreso de Estados Unidos, para lanzar un plan de ayuda cuya cifra no se lee en millones ni billones sino en trillones de dólares.

Al final, la imagen de Trump como un Sheriff del viejo oeste con el  cartel de “se busca” que planteo Maduro y su séquito de delincuentes no termina tan alejada de la realidad.