domingo, 05 de julio de 2020
Primer Plano/ Creado el: 2018-11-25 09:48 - Última actualización: 2018-11-25 09:50

¿Qué ha pasado con el testigo clave del caso Surtifruver?

Sus declaraciones fueron las que desenredaron el misterioso crimen del empresario de La Plata, Huila, y llevó a que se ordenara la captura de Parra y de la viuda de Orjuela. Además, con lo que ha dicho el declarante estrella de la Fiscalía  también es buscado el hijo mayor de la pareja, Juan David Orjuela Rueda, lo acusó de haber sido uno de los que disparó contra su padre. Fernando Bahamón es hoy un escoltado del ente acusador.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 25 de 2018

Por Leo Medina Jiménez
Especial para el DIRIO DEL HUILA.

Testigo clave de la Fiscalía en la investigación por la muerte del empresario huilense,  Jhonny Alonso Orjuela Pardo, insistió al organismo que teme por su vida. En las últimas horas se ha escuchado el rumor de que el polémico informador de las autoridades,  Fernando Bahamón Céspedes, de 53 años,  habría solicitado su pronta salida del país, junto a su familia. No obstante, El DIARIO del HUILA  estableció con una fuente de la Fiscalía que no es cierta esta versión, que solo él ha pedido que se le mantenga su esquema de seguridad y que seguirá viviendo en Bogotá. 

Aquí le contamos detalles de la situación de este desmovilizado de las Farc, quién mientras hizo parte de esta organización guerrillera, ahora partido político, se le conocía con el alias de Cachete. Muchos cuestionan lo que dicen, hay quienes afirman que nunca estuvo en la insurgencia.

Bahamón Céspedes hace parte del programa de Protección a Testigos que ha implementado la Fiscalía, se mueve en un vehículo blindado y acompañado permanentemente de varios escoltas. Su ingresó a este esquema de seguridad se produjo en enero de este año. Inicialmente este supuesto exguerrillero se había negado a tener guardaespaldas, sin embargo, fue para esos días, después de un posible atentando del que dijo haber sido víctima, que buscó el amparo de la Fiscalía.

En ese momento, aseguró, que hombres armados lo atacaron cuando estaba a punto de llegar a su casa, “que le dispararon”, pero que alcanzó a protegerse y resultó ileso de dicho ataque.

Antes de estos hechos ya había denunciado que al parecer venía recibiendo amenazas por parte de Mauricio Parra Rodríguez, uno de los implicados en la muerte del fundador de la cadena de negocios Surtifruver de la Sabana, 15 establecimientos de grandes superficies que funcionan en el interior del país. Este emprendedor comerciante fue víctima de sicarios el 20 de octubre de 2016, en la calle 178 con Autopista Norte en Bogotá, en momentos en que esperaba a una misteriosa mujer, una trampa que le habían puesto su victimarios para tenerlo a merced de sus proyectiles.

Bahamón Céspedes manifestó entonces que Parra Rodríguez, también investigado por la muerte del abogado de Pitalito, Luis Gerardo Ochoa Sánchez,  le había enviado mensajes desde la cárcel,  con términos vehementes, para que retirara las acusaciones que él había hecho en su contra.

Para esos días los abogados de la contraparte, los apoderados del cuestionado empresario de la construcción,  interpusieron una denuncia en contra de Bahamón, aseverando que este venía extorsionando a Parra, que le estaba exigiendo dinero para cambiar su versión. El testigo estrella de las autoridades negó tales señalamientos y mantuvo su versión en contra de los ya comprometidos en la muerte de Orjuela Pardo: su esposa Berta Cecilia Rueda Bossa, su hijo Juan David Orjuela Rueda  y Parra Rodríguez, quien –dice el escrito de acusación– mantenía con la hoy viuda del empresario platense una relación amorosa.

Este argumento, de la posible extorsión de alias Cachete,  es uno de los instrumentos con los que la defensa busca deslegitimar lo que dice de Parra, aseguran que su posición como testigo en varios casos significativos es para “vivir a expensas del Estado” y que “sus declaraciones no están ajustadas a las circunstancias de tiempo, modo y lugar”.

¿Qué fue lo que testificó alias Cachete?

Bahamón Céspedes declaró bajo juramento a la Fiscalía que mientras hizo parte del esquema de confianza de Hernán Darío Velásquez Saldarriaga, alias el Paisa, en la Columna móvil Teófilo Forero de las Farc, conoció a Parra Rodríguez,  a quién en ese grupo guerrillero le llamaban ‘el Quesero’, porque era quien salía a vender el queso que se producía en la entonces zona  de distensión de San Vicente del Caguán, Caquetá, región concedida por el presidente Andrés Pastrana en 1998 para adelantar aquel fallido proceso de paz.

Aseguró que este comerciante no era otra cosa que un testaferro de sus entonces comandantes y que sus andanzas estaban ligadas con el narcotráfico. Precisó que la sacada de lácteos de la también llamada ‘Zona de Despeje’, o de los campamentos guerrilleros, era para ocultar entre ellos alijos de cocaína.

Lo acusó de sacar quincenalmente  entre 100 y 200 kilogramos del alcaloide y fue por estas actividades que estuvo preso, las autoridades lo capturaron en noviembre del 2003 cuando se movilizaba por una vía que de Honda, Tolima,  conecta con La Dorada, Caldas. En esa operación le descubrieron entre el queso que transportaba 86 kilogramos del estupefaciente. Por esta actividad fue condenado a 16 años de prisión. No obstante, en septiembre de 2010 fue beneficiado con la libertad condicional, hasta cuando volvió a ser detenido, esta vez por la muerte del fundador de los Surtifruver de la Sabana.

En una reciente audiencia que se desarrolló en el Complejo Judicial de Paloquemao en Bogotá, uno de los abogados de Parra,  Germán Gómez Remolina,  volvió a recordar las declaraciones de Bahamón Céspedes, que dieron cuenta de la relación de su defendido con la guerrilla.

Gómez Remolina hizo una lectura de los apartes del escrito de acusación que elaboró la Fiscalía en contra de su prodigado, en donde se nombra de ser uno de los hombres de confianza de alias el Paisa, y de José Benito Cabrera, alias Fabián Ramírez, jefes de la Teófilo Forero.

El jurista se aferró a este testimonio para solicitar un cupo en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Aseguró que con esta declaración de Bahamón su defendido podía ser llevado a esta instancia judicial, dijo que se reunían todos los presupuestos para el traslado de su proceso.  Meses antes de esta postura Parra Rodríguez ya había negado su injerencia en temas de testaferrato.

 “Señora Juez, el señor Bahamón Céspedes, rotulado por el ente investigador como exintegrante de las Farc EP, de Ribera, Huila, funge en este proceso como el principal testigo de la Fiscalía, lo que se sustenta en el escrito de acusación  y con el descubrimiento probatorio que se ha realizado. Así, Bahamón Céspedes, a través de sendas entrevistas, declaración jurada y también en entrevistas a medios de comunicación en el primer semestre del 2007, ha afirmado que mi defendido, el señor Parra Rodríguez, pertenecía al grupo organizado al margen de la ley desde hacía más de 20 años, cumpliendo labores de testaferrato y colaborador”, indicó Gómez Remolina, para fundamentar su petición de llevar el caso a la JEP.

Para la fiscalía esta no fue otra cosa que una maniobra para retrasar el proceso, que con ello se estaba buscando el vencimiento de términos, porque se esperó hasta la llegada a la etapa preliminar para salir con este argumento. Para la juez de este caso la solicitud está por fuera de los términos, precisó que esto debió hacerse antes de presentarse el escrito de acusación. 

 “Es un delito común, un homicidio que cometieron unas personas que querían apoderarse del control y los dineros de Surtifruver y del señor Orjuela. En nada tienen que ver con esos delitos conexos o políticos que se cometen con relación al conflicto armado”, manifestó entonces en la misma diligencia Ricardo Romero, fiscal 21 del Grupo Especializado de la Fiscalía.

La declaración de Céspedes

Pero,  qué fue lo que dijo Bahamón Céspedes al ente investigador que enredó a Parra Rodríguez con el asesinato del empresario de La Plata. Aseguró que meses antes de la muerte de Orjuela Pardo se había encontrado, de casualidad,  con él en un centro comercial, Iserra 100 en el norte de Bogotá,  que allí le había ofrecido 20 millones de pesos para que se encargara de acabar con la vida del empresario. No obstante, declaró, se había negado ante la sombría oferta y le respondió que ya no estaba dedicado a actividades delictivas, “que ahora era un hombre de bien”. En esa ocasión, dijo Céspedes al fiscal delegado,  Parra Rodríguez se hallaba acompañado de una mujer que ya había conocido en otro proceso y a quien los guerrilleros llamaban ‘la Paisa’.

Esta misteriosa mujer fue el señuelo, dice la investigación,  para aquella cita en la que terminó siendo asesinado el dueño de la cadena de negocios de frutas, verduras y carnes.

 ‘La Paisa’, es referenciada en este expediente como ‘Sofi Bogotá’, con quién Orjuela Pardo había estado chateando a través de WhatsApp y ese 20 de octubre lo citó al pie de un puente peatonal en la autopista norte de la Capital para dejarlo a merced de quienes fueron a acabar con su vida.

Cuenta Bahamón, que cuando se enteró del asesinato del empresario, de inmediato “enlazó cabos”, relacionó ese hecho con aquella conversación que había sostenido con el empresario de la construcción y es cuando decide ser testigo en la muy nombrada investigación.

Vinculación de la esposa de Orjuela Pardo


El testigo estrella también vinculó con este homicidio a la viuda de Orjuela Pardo, aseguró que había escuchado en una conversación entre desmovilizados de las Farc que Berta Cecilia planeó la muerte de su esposo. La viuda, por señalamientos como estos,  estuvo detenida en la cárcel del Buen Pastor y posteriormente dejada en libertad por vencimiento de términos.

Bahamón en sus declaraciones suministró detalles a la Fiscalía  que sirvieron para desarrollar el proceso investigativo. En su confesión dijo que fueron esos guerrilleros los que le contaron cómo Mauricio Parra y su prometida, la viuda de Orjuela, habían planeado el crimen. Dijo que fue un desmovilizado, a quien apodan el Gurre, el que le refirió los pormenores de este caso. Este desmovilizado estaría directamente vinculado con el homicidio.

 “Tengo entendido que a Jhony Alonso Orjuela lo jalan con una muchacha, que es la misma que yo conocí en Iserra 100, que tiene un lunar en la frente a la altura de la ceja,  un lunar siempre grande, notable.  Y es ella la que se presta para ponerle la cita en el norte. Ella es paisa, tiene un acento fuerte, no lo puedo olvidar”, se lee en el escrito de acusación, que fue lo que testificó alias Cachete.

Según Bahamón, ‘el Gurre’ le aseguró que  la mujer de Jhony Alonso fue quien se prestó para entregarle toda la información de cada uno de los movimientos de su exesposo.

 “Cecilia ganaba con la muerte todas las propiedades por ser la esposa, todos los bienes que él había comprado. Además, ella se quedaba con Mauricio. Me contó alias Gurre que la hija menor de Jhony Alonso corría peligro, porque al cumplir los 18 años quedaba como una muchacha con muchas acciones y entonces la mamá perdía el control de las propiedades de es hija, que por eso había que matarlo antes de que así sucediera”, precisa en su declaración Bahamón Céspedes.

En su relato el testigo estrella también culpa al hijo de la víctima de haber sido la persona que facilitó el arma asesina. Es más, lo señala de haber participado en el homicidio, que habría sido uno de los autores materiales del hecho.

 “La idea de Mauricio era quedarse con todo lo de Surtifruver,  porque esa empresa exporta y podían seguir lavando dinero y así podían seguir sacando  la droga del ‘Paisa’ y ‘Fabián Ramírez’. Ellos todavía siguen delinquiendo. El hijo de Alonso entrega el arma a Mauricio, según me dice el Gurre, que llegó Alonso y fue abordado por alias Patricia (de los sicarios) y Jhon Faber (autor material), después apareció el hijo de Jhony Alonso (Juan David) cuando este lo ve se sorprende, y el hijo disparó”, precisa Bahamón.


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