miércoles, 28 de octubre de 2020
Primer Plano/ Creado el: 2020-06-27 12:07 - Última actualización: 2020-06-27 12:10

100 casos de violencia intrafamiliar en menores de edad se ha registrado en el Huila este 2020

Según el DANE en Colombia el 51% de la población pertenecen a menores de edad, los cuales se han identificado diferentes casos de violencia intrafamiliar tanto en Colombia como en el Huila. Los principales agresores en su familia.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 27 de 2020

Por Catalina Durán Vásquez

“Los niños y niñas no son víctimas solo porque sean testigos de la violencia entre sus progenitores, sino porque ‘viven en la violencia’. Son víctimas de la violencia psicológica, a veces también física, y crecen creyendo que la violencia es una pauta de relación normal entre personas adultas”. (Save the Children)

El maltrato infantil es una de las múltiples formas de violencia contra la niñez que vulnera sus derechos fundamentales consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño; desarrollados e implementados en distintas medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas a nivel nacional e internacional, siendo estas medidas, una obligación de los Estados para la protección, garantía y respeto de sus derechos (Organización de las Naciones Unidas - ONU, 1989).

Según la Organización Mundial de la Salud - OMS, esta violencia contra la niñez es definida como el “trato físico y/o emocional equivocado, abuso sexual, el abandono y el descuido de los niños, así como su explotación comercial o de otro tipo”

Según el DANE, en Colombia, para 2020, el 28% de la población total pertenece a este grupo, es decir 14.294.176 de personas, de las cuales 49% corresponden a niñas y 51% a niños.

La niñez abarca las etapas más importantes de todo individuo, dado que durante estos años se construye las bases de la personalidad, se forman e interiorizan los valores y actitudes, y se comienza a identificar el rol que cada niño, niña y adolescente tendrán en la sociedad. Por ello, brindar un ambiente fuera de cualquier tipo de violencia es esencial para garantizar su adecuado desarrollo. Sin embargo, en Colombia, se han identificado diferentes casos de violencia intrafamiliar, es decir cualquier acto de maltrato físico contra los niños, niñas y adolescentes cometido por un familiar o cuidador como un ejercicio de poder para lograr control.

Según un informe de violencia intrafamiliar presentado por Alianza por la Niñez Colombiana, entre 2015 y 2018, se evidencia un comportamiento homogéneo respecto a los casos de violencia intrafamiliar reportados en Colombia. Sin embargo, para 2019 se destaca una reducción significativa del 4,6%, la cual puede corresponder a dos factores: no reporte de muchos casos y eventos, por la naturalización de la violencia (1)  o por una real disminución.



Violencia intrafamiliar contra la niñez desagregado por agresor de acumulado enero 2015 a abril 2020.

Panorama en Colombia

Al analizar el fenómeno de violencia intrafamiliar por zonas del país, se observa que las más afectadas por este flagelo se ubican en la región oriental. Los departamentos de Casanare (132,4), Arauca (131,8), y Meta (117,6) se encuentran entre los cinco departamentos con mayor tasa de casos de violencia intrafamiliar a nivel nacional en 2019, acompañados por Bogotá y San Andrés. En contraste, la región del Pacífico posee las tasas más bajas. Se resalta el caso de Chocó (10,8), del cual se esperaría lo contrario, por tener una dinámica socioeconómico similar al de los departamentos con mayores tasas.

Las altas tasas en los departamentos antes mencionados, pueden estar asociadas a factores como los bajos niveles de escolaridad en estas zonas, así como a prácticas tradicionalmente aceptadas por las comunidades del oriente de Colombia que naturalizan la violencia intrafamiliar y el machismo, e incluso a la desescolarización o a una escolarización de baja calidad.

Huila

Para el departamento del Huila la tasa de violencia intrafamiliar en el año 2019 fue de 37.7 donde los casos de niñas fueron de 81 y de niños 57, los casos de violencia intrafamiliar por edad y sexo presentan un comportamiento diferencial por sexo entre los rangos de 0 a 10 años y de 10 años en adelante. En el primer rango, entre los 5 y 9 años, el mayor porcentaje de maltrato lo ocupan los niños, 7,3 puntos porcentuales por encima de las niñas. Situación que cambia después de los 10 años, etapa en la cual se evidencia un mayor grado de violencia contra las niñas, 3% más que los niños, y se agudiza en la adolescencia, entre los 15 y 17 años, donde la diferencia es del 8.3%.

En general, los datos revelan que los niños entre 10 y 14 años son el grupo más vulnerado. En esta edad se producen los mayores cambios físicos y mentales, y se realiza la transición de niñez a adolescencia. Lo que trae como resultado cambios en el comportamiento de niñas y niños, sumado a una activación de su pensamiento crítico, que conlleva a mayores desacuerdos y puntos de controversia al interior de las familias. El alto registro de casos de violencia intrafamiliar puede deberse a la falta de herramientas para manejar esta etapa de transición por parte de los padres de familia o cuidadores. Por otro lado, a esta edad los niños y niñas tiene mayor autonomía y pueden radicar la denuncia por sí mismos; lo que no ocurre en la primera infancia, donde la mayoría de veces la denuncia la realiza un tercero.

Como el documento lo manifiesta, desde la perspectiva de género, las niñas tienen mayores afectaciones, debido probablemente, a la inequidad de género existente. Las prácticas sociales comunes hacia las niñas adolescentes implican una serie de conductas y patrones particulares que rigen su comportamiento. El vestirse apropiadamente, no alzar la voz, ayudar en la casa con labores domésticas, no estar fuera de la casa a altas horas de la noche y, la prohibición de relaciones sociales y afectivas con terceros, son algunas de las prácticas que impiden un libre desarrollo de la personalidad y entran en conflicto con las creencias y conductas de los cuidadores, sumado a que ellas permanecen más tiempo dentro de sus hogares. También la variable de género puede incidir al considerar a las mujeres como personas débiles a las cuales se les puede infringir ciertos castigos. Además, las mujeres se encuentran en doble estado de vulnerabilidad al ser violentadas física y sexualmente.

En la ciudad de Neiva, en la Ese Carmen Emilia Ospina en lo que va corrido de este año se han presentado 100 casos de violencia intrafamiliar, 60 niñas y 40 niños, caracterizándose de la siguiente manera: abuso sexual 35, maltrato por negligencia y descuido 39, violencia física 17, y violencia familiar 4 y 5 de violencia de genero porque aún no ha sido caracterizada en estos tipos de violencia que existen.

“Esta población han sido niños que han reportado desde el servicio de urgencia de la Ese Carmen Emilia Ospina desde principio de año, estamos hablando desde enero hasta junio, solamente en menores de 14 años”, indicó Astrid Magaly Peña, psicóloga de la Ese Carmen Emilia Ospina.

¿Quiénes son los principales agresores?

Los principales agresores son los progenitores, padres (31,3%) y madres (29,1%), encontrándose una relación entre el sexo del agresor y la víctima; es decir, los niños son agredidos en mayor proporción por sus padres y las niñas por sus madres. Al comparar padrastros y madrastras como agresores, se observa que los padrastros lo son en un 9,11% de los casos y las madrastras en solo el 1,95%. Lo anterior podría explicarse debido a que es más probable que la madre se quede con la custodia de los hijos haciendo más posible, constante e importante la interacción entre padrastros e hijos en contraste con la relación entre madrastras e hijos.

“Los principales agresores desafortunadamente son personas de la misma familia, eso es una realidad que no solamente se ve aquí en el departamento del Huila, sino en todo el país, y son conductas que muchas veces primero, han sido aprendidas porque se han visto casos de niños menores de edad que agreden a unos más pequeños y son casos que hemos encontrado dentro de los hallazgos, otros agresores son los mismos padres”, sostuvo la funcionaria.

Una de las variables claves para el análisis es la actividad durante la cual se produjo el hecho de violencia intrafamiliar. Según los datos presentados, en el 39%  de los casos esta tuvo lugar durante actividades vitales o relacionadas con el cuidado personal de las niñas, niños y adolescentes, momentos en los cuales se tiene un relacionamiento directo entre agredido y agresor, además de una clara relación de poder entre ambos actores.



La violencia intrafamiliar de que son víctimas niñas, niños y adolescentes con discapacidad, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, señala un incremento vertiginoso desde 2015.

Violencia intrafamiliar contra la niñez con discapacidad

Frente a la situación de violencia intrafamiliar de que son víctimas niñas, niños y adolescentes con discapacidad, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, señala un incremento vertiginoso desde 2015.  El crecimiento porcentual de 19,12 puntos entre 2015 (13,97%) y 2018 (33,09%), es alarmante. Se hace necesario analizar si esto corresponde a un aumento generalizado de la violencia intrafamiliar hacia la niñez con discapacidad, a un aumento de las denuncias o a alguna otra razón.

De acuerdo con el tipo de discapacidad, el mayor número de denuncias de violencia intrafamiliar se presenta en casos de niños, niñas y adolescentes con discapacidad psicosocial e intelectual (38,97%), seguido de con discapacidad múltiple (33,09%) y de con discapacidad física (11,76%),  Estos datos plantean con urgencia un llamado a la protección de niñas, niños y adolescentes con discapacidad, desde el trabajo con las familias, las instituciones educativas y los espacios comunitarios. En adición, es importante trabajar en la formación de los funcionarios encargados de recibir las denuncias y brindar atención a las víctimas.

Afortunadamente en lo que va corrido de este año en la ciudad de Neiva ninguno de estos 100 casos que ha atendido la Ese son menores de edad en situación de discapacidad, hecho que se celebra pues podría ser una población muy vulnerable ante estos acontecimientos.



El término niñez hace referencia a las niñas, niños y adolescentes menores de 18 años.

Conclusiones

Según el informe, si bien la violencia intrafamiliar contra niñas, niños y adolescentes constituye un grave flagelo, la reducción significativa registrada durante el último año del periodo revisado, plantea interrogantes frente a las posibles razones de esta: ¿han empezado a cambiarse prácticas de crianza por parte de los padres o han descendido las denuncias realizadas?, y en cualquiera de los dos casos, ¿qué las ha motivado?

De igual forma se destaca que, aunque las niñas experimentan una mayor tasa de violencia intrafamiliar, la diferencia porcentual entre niños y niñas no es realmente significativa, como sí lo es en el caso de la violencia sexual.

Otro dato para destacar es relativo al espacio temporal  en el que ocurre la violencia intrafamiliar. El hecho de que la hora de mayor afectación sea la misma hora en la que los padres están en casa después de una jornada laboral, o de que aquellos días y meses donde se baja el porcentaje de casos sea en tiempos de descanso, lleva a pensar que la violencia intrafamiliar contra la niñez colombiana está directamente relacionada con el estrés de los padres y madres, los principales agresores.

Es pertinente resaltar que el informe sobre violencia intrafamiliar debe interpretarse más allá de los números y profundizarse en las causas y consecuencia en la vida de cada niño, niña y adolescentes del país. El maltrato, la explotación y la tortura son puntos innegociables para la construcción de sociedades incluyentes y pacíficas.  Como se menciona en el ODS 16 con la meta 2, la niñez debe ser considerada uno de los principales puntos de trabajo para lograr esta sociedad deseada.