sábado, 15 de agosto de 2020
Opinión/ Creado el: 2020-07-09 10:52

Absurda idea

Escrito por: Editorial | julio 09 de 2020

Un sitio emblemático que tiene la capital del departamento, desde hace más de seis décadas, es el Estadio de Baloncesto Roberto Urdaneta Arbeláez, que nos ha brindado grandes satisfacciones deportivas y culturales a todos los huilenses, en otrora. Igualmente fue el epicentro de las grandes manifestaciones políticas donde tuvieron la oportunidad los dirigentes de la época, de hacer el lanzamiento de sus plataformas ideológicas en esta región. Este complejo fue inaugurado en 1952, con motivo de la realización del octavo Torneo Nacional de Baloncesto.

Por años fue escenario de los grandes partidos de esta disciplina deportiva, que nos brindó a nuestros padres y abuelos grandes satisfacciones por los triunfos nacionales de la Aplanadora Opita; sus integrantes fueron seleccionados posteriormente para conformar la Selección Colombia. Igualmente se desarrollaron los primeros eventos folclóricos de las festividades san pedrinas, hace sesenta años.  Ahora después de que la anterior administración municipal del exalcalde Rodrigo Armando Lara Sánchez, tomó la decisión de adelantar un proyecto de recuperación y remodelación de estas instalaciones, que acaban de ser restauradas, después de 16 años de olvido por parte de las administraciones en otrora, una luminaria que conforma el Comité Carcelario en esta localidad planteó el esperpento de idea, de adecuarlo para una cárcel.

Absurdo planteamiento. La política carcelaria es responsabilidad del gobierno nacional. No tenemos la culpa de la crisis carcelaria que tiene en ascuas al Estado Colombiano por la sobresaturación que presentan. Que se busque otro lugar para meter a los reos. Menos en este insigne lugar, que es considerado un orgullo para los neivanos y que se encuentra ubicado en un sitio estratégico de la ciudad.

Somo ajenos de la problemática que presenta el sistema carcelario. Actualmente registra un hacinamiento de 50,43 por ciento en tiempos de pandemia. El país tiene hoy el desafío urgente de evitar que los centros penitenciarios sean escenario de una verdadera catástrofe. Lo ocurrido en las cárceles de Villavicencio y de otras ciudades del país, donde han fallecido reclusos por la Covid-19, es una alerta contundente y dolorosa que el gobierno nacional debe tomar y trasladar dichas responsabilidades a las autoridades locales y menos utilizar el Estadio de Baloncesto para convertirlo en un centro de reclusión. Eso jamás debe ocurrir.

Hay necesidad de defender este complejo deportivo, que nos invita a recordar y hacer remembranzas de aquellos momentos que vivieron las dos últimas generaciones., que sirvieron de distracción y de euforia, por los diversos eventos deportivos, culturales y otros, y que se ha convertido en un verdadero ícono de nuestras tradiciones de nuestra amada ciudad.