viernes, 22 de febrero de 2019
Actualidad/ Creado el: 2015-03-15 10:58

‘Los miembros de la Iglesia Católica han sido nuestros amantes’

Germán Humberto Rincón Perfetti, reconocido abogado defensor de los derechos de los homosexuales, dijo que la Iglesia Católica no tiene la autoridad moral para atacar a la comunidad Lgbti. El jurista habló con DIARIO DEL HUILA sobre el matrimonio igualitario, adopciones y el procurador general de la Nación, Alejandro Ordóñez Maldonado.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 15 de 2015

Usted ha ganado reconocimiento debido a la defensa de los derechos de los homosexuales. ¿Cómo se ha venido dando esta lucha en la parte legal?

Esta lucha se ha divido en dos periodos: desde 1992 hasta el 2007 tiempo de búsqueda de protección individual. La Corte reconoció a los homosexuales el derecho a ser maestros de instituciones educativas públicas, a cambiarse el nombre, a que, en caso de pertenecer a las Fuerzas Armadas, no se considere la homosexualidad como una falta al Reglamento de Régimen Disciplinario, a estar en lugares públicos, entre otros. Y la otra fase es a partir del 2007, cuando la lucha se ha concentrado en la protección de las parejas. La Corte Constitucional reconoció a los homosexuales, por ejemplo, el derecho a que su pareja lo pueda afiliar a la seguridad social, a tener derecho a la pensión de su compañero permanente, a que la unión libre en parejas homosexuales fuera legal, a ser reconocidos como familia, a las visitas conyugales en las cárceles y, en agosto del año pasado, a la adopción de hijos por parejas homosexuales siempre y cuando alguno de los dos sea el padre o la madre biológica.

En el caso de adopción por parejas del mismo sexo, ¿piensa que se falló en derecho u obedeciendo a asuntos morales?

En este momento la Corte Constitucional todavía está influenciada por procesos de contaminación religiosa y ausencia de carácter y visión jurídica, y por esa razón en la última decisión de adopción frenó el antecedente jurisprudencial que ya tenía para continuar en la confianza democrática que hubiera permitido una igualdad real y efectiva en el tema de adopción.

Independientemente de la parte legal, ¿considera que la sociedad colombiana está preparada para convivir con hogares homoparentales?

El país sí está preparado porque desde hace 15 años se está hablando en los medios de comunicación, en la academia, en el Congreso, en la Corte Constitucional sobre estos temas, y si hacemos una mirada retrospectiva ha habido un cambio de imaginario sustancialmente positivo sobre las personas y parejas homosexuales, lo que indica que hay una madurez social para asumir estos temas.

¿No cree que los niños adoptados puedan ser víctimas de matoneo?

Ninguna persona nace discriminando. La discriminación se aprende, y así como se aprende se puede desaprender. Lo primero que debería hacer un niño o niña cuando nace es comprar un seguro contra el papá y la mamá, razón por lo cual es posible generar espacios y ambientes educativos y sociales educativos.

Con respecto al matrimonio igualitario, ¿no es suficiente con que la ley proteja las uniones maritales de hecho?

En este momento en Colombia todas las personas, heterosexuales u homosexuales, que viven en unión marital de hecho son personas de segunda categoría frente a los casados. Quien se casa obtiene automáticamente todos los derechos de ley, mientras quien se va a vivir en unión libre tiene que esperar dos años para acceder a todos los derechos en tema patrimonial, por ejemplo.

Se tiene el imaginario de que las relaciones sentimentales homosexuales son inestables y que por eso no vale la pena que sea aprobado el matrimonio igualitario. ¿Qué opina de este planteamiento?

El tema de las separaciones está totalmente condicionado por la cultura, los miedos y las fortalezas que tiene cualquier ser humano, independientemente de su preferencia sexual. En mi oficina he tenido divorcios de matrimonios, hombre y mujer, que solo han durado dos meses, entonces decir que las personas del mismo sexo son más inestables es una frase que indiscutiblemente está cargada de homofobia y no está basada en la realidad ni en las estadísticas.

La Iglesia Católica es una de las principales contradictorias a la lucha homosexual. ¿Qué piensa de esta institución?

Soy una personas ciento por ciento respetuosa de la libertad religiosa como un derecho y una garantía democrática. Sin embargo, es de público conocimiento que la mayoría de los miembros de la Iglesia Católica son homosexuales, han sido nuestros amantes; de manera que no tienen poder moral para salir a hablar en público en contra de nosotros y luego en lo privado actuar de otra manera.

¿Abogado, usted cree en Dios?

Fui creyente hasta que fui a India, y estando allá me pregunté cuál de las cientos de las religiones tiene la verdad. Concluí que todas la tienen en sus templos; sin embargo, mi proyecto de vida actual no requiere de ningún dios para poder vivir con base en una ética civil y democrática.

¿Qué opina del procurador general de la Nación?

Él puede ejercer su libertad religiosa; no obstante, en este momento está maquillando con argumentos constitucionales un fundamentalismo religioso, y esto le hace daño a la democracia teniendo en cuenta que la Procuraduría tiene como misión constitucional la defensa de los derechos humanos. No tiene presentación y es un chiste internacional decir que la figura encargada de esta protección está utilizando el mecanismo de defensa de derechos humanos, como lo es la tutela, para atacar a un grupo tradicionalmente excluido como la población homosexual.

¿Además del matrimonio y la adopción, qué más le hace falta a la comunidad Lgbti?

Somos el movimiento social que más ha logrado objetivos en menos tiempo y con el menor número de víctimas. Sin embargo, necesitamos avanzar para que se haga realidad en el día a día de las personas. Si bien es cierto hemos llegado lejos, estos logros aún están en el papel.

¿Usted ha sido víctima de homofobia?

No, porque he tenido un grupo familiar que ha sido amoroso y comprensivo. Ellos han entendido mi situación y me han apoyado el cien por ciento. Sin embargo, mi caso es una excepción a la regla general.

¿En qué zonas del país es más evidente la homofobia?

Indiscutiblemente aún existe resistencia en todas las ciudades, especialmente en las ciudades medianas y pequeñas. En las grandes capitales se puede vivir en el anonimato y más tranquilamente, sin que eso signifique en ciudades como Bogotá, por ejemplo, no existan crímenes de odio.

¿De qué manera se puede empoderar la comunidad Lgbti?

Lo primordial es saber que sí tenemos derechos y que debemos ejercerlos. También es importante denunciar cualquier caso de discriminación. 

A usted se le conoce como el ′hombre de las tutelas’. ¿Qué significa para usted esa herramienta jurídica?

La acción de tutela vino a darle una credibilidad en la justicia. Es un instrumento eficiente y efectivo para la protección de todos los derechos fundamentales.

¿Tiene el cálculo de cuántas tutelas ha interpuesto?

Cerca de 1300 o un poco más. Hemos asesorado personas y organizaciones en todo el país y puedo decir con certeza que tenemos un porcentaje de éxito mucho mayor que el de la Defensoría del Pueblo, es decir que hemos ganado el 95 por ciento de las tutelas.

¿Y a qué cree que se deba esa efectividad?

No nos comprometemos a llevar un caso que no sea viable jurídicamente ya que la persona perdería el tiempo, la esperanza y su dinero, y nosotros perderíamos la credibilidad. 

Es sabido que le gusta llevar casos que causan controversia.

Considero que soy un artista del derecho, es decir, una persona que plantea nuevas estructuras, rompe esquemas y que conduce a escenarios innovadores. En mi oficina tenemos fama de llevar casos imposibles porque el eje central de nuestro trabajo es la persona humana, y frente a eso nosotros hacemos un análisis general de situación y buscamos las mejores salidas para poder encontrar la justicia de las personas que acuden a nuestros servicios. Claro que asumimos solo los casos que son posibles de llevar.

Perfil

Abogado egresado de la Universidad Militar Nueva Granada con especialización en Derechos Humanos, estudios en Control Social y actuaciones en estos campos ante diferentes entes judiciales, la Corte Constitucional de Colombia, el Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Premio Excelencia Académica como docente en la Universidad Manuela Beltrán, Catedrático y destacado conferencista en temas de Salud y Seguridad Social en temas como Participación Ciudadana y veedurías en salud. Columnista del periódico Registro Médico y de la Revista Indetectable. Fundador y Director del boletín electrónico del Proyecto Agenda y del Boletín de la Red Hispana de Derechos Humanos en VIH – Sida y minorías sexuales.

Fue director del Departamento de Derechos Humanos y Asuntos Legales de la Liga de Lucha contra el SIDA. Asesor de la Asociación Colegio Colombiano de Endocrinología Pediátrica, Asociación Nacional de Trasplantados, Asociación de Usuarios y Familiares de Pacientes del Instituto Nacional de Cancerología, tallerista de la Asociación Nacional de Hemato-oncología y del Colegio Médico de Cundinamarca y Liga Colombiana de Hemofilia. Su experiencia y sensibilidad social son la mejor garantía para que los derechos de las personas vulnerables y vulneradas sean debidamente representados.