miércoles, 14 de noviembre de 2018
Panorama/ Creado el: 2017-11-12 08:58 - Última actualización: 2017-11-12 09:00

Adiós al aljibe, bienvenida el agua potable

150 familias de las veredas La Jagua, La Mojarra, Venadito y sector Caimán en zona rural del municipio de Neiva, ahora cuentan con un sistema de acueducto que beneficiará a más de 1.050 campesinos. La obra tuvo un costo superior a los $2.300 millones.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 12 de 2017

 

Por: Caterin Manchola
Diario del Huila, especial

Durante muchos años, los labriegos de la zona rural de veredas aledañas a Fortalecillas no sabían lo que era agua potable; desde que comenzaron a habitar esta parte del municipio de Neiva, se hacían al preciado líquido mediante la técnica de aljibe.

Muchos de ellos, llevaban años esperando que la Administración de turno fijara sus ojos en esta zona para cumplir con un sueño, no el de casa propia; esa es otra necesidad. Sino el de tener agua potable que redundara en una mejor calidad de vida para ellos y sus hijos.

Siempre fueron escépticos. Nunca pensaron que en pleno siglo XXI esa petición fuese una realidad máxime cuando en época de campaña política se promete, pero no se cumple y mucho más cuando es un territorio alejado de la ciudad.

Acueducto

Hoy, el sueño es una realidad gracias a la construcción del sistema de acueducto para las veredas La Jagua, La Mojarra y Venadito del corregimiento de Fortalecillas, Fase III. El proyecto tuvo un valor de $2.320.061.022. Los aportes fueron dados por el Sistema General de Regalías y Las Ceibas, Empresas Públicas de Neiva, fue el ente ejecutor. Beneficiará a más de 1.050 campesinos de 150 familias.

Los labriegos inauguraron la obra en la escuela de la vereda La Mojarra del corregimiento de Fortalecillas, donde los más entusiasmados eran los niños, quienes al abrir el grifo saltaban, reían y se empapaban con el preciado líquido.

«Nosotros éramos unas personas muy olvidadas en la vereda, ahora tenemos el agua que es muy necesaria; teníamos agua no tratada, teníamos adultos mayores y niños que se enfermaban, ahora estamos en una calidad de vida muy buena», manifestó María Ruth Rojas Londoño, presidenta del sector Caimán.  

Se lo ganaron ‘con el sudor de la frente’

Desde el año 2006 un grupo de campesinos de las veredas mencionadas empezaron a batallar para contar con el servicio de agua potable en sus viviendas. Su principal objetivo fue la reducción de un sinnúmero de enfermedades gastrointestinales y mejorar así la calidad de vida de los moradores de este sector de la zona rural de Neiva.

En los años 2011 y 2014 se iniciaron los diseños; luego se dio paso a la construcción de la bocatoma y los desarenadores. La segunda parte consistió en la conducción de 2.000 metros y la construcción de los viaductos. Para el año 2015 comenzó la etapa final que consistió en la construcción de la Planta de Tratamiento de Agua Potable, tanques de almacenamiento, las redes de distribución y las acometidas.

Para finalmente recibir de manos del viceministro de Minas, Carlos Andrés Cante y el alcalde de Neiva, Rodrigo Lara Sánchez la histórica obra de construcción del sistema de acueducto.

«Esos 2.300 millones de pesos se ven reflejados en un servicio fundamental: como lo es el servicio de agua potable. Gracias a esta obra podemos decir que ha mejorado la calidad de vida de todas estas personas»; expresó Rodrigo Lara Sánchez, alcalde de la ciudad. 

Otros proyectos

Asimismo informó que la zona de San Francisco contará próximamente con un polideportivo producto de un convenio con Ecopetrol, entidad que también aportará para entregarle a los neivanos un renovado Jardín Botánico, para el disfrute de todos.

Datos de Organización Mundial de la Salud -OMS  

Se calcula que unas 842.000 personas mueren cada año de diarrea como consecuencia de la insalubridad del agua, de un saneamiento insuficiente o de una mala higiene de las manos. Sin embargo, la diarrea es ampliamente prevenible y la muerte de unos 361.000 niños menores de cinco años se podría prevenir cada año si se abordaran estos factores de riesgo. En los lugares donde el agua no es fácilmente accesible, las personas pueden considerar que lavarse las manos no es una prioridad, lo que aumenta la probabilidad de propagación de la diarrea y otras enfermedades.

La diarrea es la enfermedad más conocida que guarda relación con el consumo de alimentos o agua contaminados. Sin embargo, hay también otros peligros. Casi 240 millones de personas se ven afectadas por esquistosomiasis, una enfermedad grave y crónica provocada por lombrices parasitarias contraídas por exposición a agua infestada.

En muchas partes del mundo, y Colombia especialmente, los insectos que viven o se crían en el agua son portadores y transmisores de enfermedades como el dengue. Algunos de estos insectos, denominados vectores, crecen en el agua limpia, y los contenedores domésticos de agua de bebida pueden servir como lugares de cría. Tan solo con cubrir los contenedores de agua es posible reducir la cría de vectores, y reducir también la contaminación fecal del agua en el ámbito doméstico.

Fuentes de financiación

Incentivo a la producción

$1.881.922.822.

Incentivo a la producción (Adición)

$371.521.429

Recursos propios (Adición)

$66.616.771

Total fuente de financiación

$2.320.061.022

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