jueves, 06 de agosto de 2020
Opinión/ Creado el: 2020-04-07 10:58

Aislamiento inteligente

Escrito por: Editorial | abril 07 de 2020

La propagación exponencial del Covid-19 está generando un serio interrogante entre la comunidad internacional sobre la dicotomía que existe entre la salud o la economía. Por tal motivo la propuesta del presidente Iván Duque Marqués de establecer un aislamiento inteligente una vez termine, el periodo decretado del aislamiento preventivo obligatorio es absurda. El llamado ‘aislamiento inteligente’, que no es más que un relajamiento prematuro de la cuarentena, se va a traducir en el colapso del sistema de salud.

Es entendible la presión de los conglomerados económicos para que algunas actividades económicas se vuelvan a normalizar a partir del 13 de abril. Esta improvisación sería catastrófica. Observemos las experiencias de otros países. Ejemplo de esta improvisación ha sido Holanda.

Este país, estableció el desbloqueo inteligente después que hubieran logrado reducirlo a su mínima expresión. Resultado de este esperpento jurídico, a la fecha Holanda ocupa el lugar 12 dentro de las Naciones con mayor número de contagiados. Esta cifra ascendió en una sola semana a 18.926 casos confirmados, con 1.874 muertes, y 258 personas recuperadas. Esto no es un juego.

Afortunadamente, el masivo rechazo que recibió el gobierno nacional sobre esta irracional iniciativa, a través de las redes sociales, medios de comunicación, comunidad científica y otros actores de la vida pública nacional e internacional, obligó al presidente Duque a reversar dicha medida. De tal forma que el aislamiento preventivo obligatorio, se extiende hasta el 27 de abril del presente año. Hay que salvar ante todo vidas, porque es la única forma que se convierte en un prerrequisito para salvar los medios de subsistencia y para volver a recuperar la dinámica productiva

Además, hay que fortalecer los recursos del gobierno para atender de manera agresiva esta pandemia. Solamente se tiene previsto asignar recursos que corresponden a solamente el 1,4% del PIB nacional, mientras otros países europeos están destinando el 20% de su riqueza para tal fin. Perú, nuestro país vecino destinó recursos por el orden del 12% del PIB, para controlar el coronavirus.

Igualmente, con la misma velocidad a la que crece el coronavirus en los entornos urbanos se hacen más robustos los desafíos para las ciudades y sus gobernantes. Sobre todo, ahora, cuando está previsto que den a conocer sus planes de desarrollo para que sean socializados con la ciudadanía y sometidos al escrutinio de los consejos de planeación territorial y la academia. Hay una nueva realidad y cualquier cambio debe verse desde la perspectiva del futuro inmediato. Es hora de que el gobernador del Huila y los 37 alcaldes del departamento, reorienten la estructuración de estas rutas de navegación para este cuatrienio.