sábado, 23 de septiembre de 2017
Regional/ Creado el: 2017-07-17 01:29 - Última actualización: 2017-07-17 03:40

Asentamiento ´20 de Julio´ será nuevo barrio de Algeciras

Mediante ajuste al esquema territorial, Asentamiento ´20 de Julio´ en Algeciras, habitado por alrededor de 1200 familias, ya hace parte del área urbana del municipio. La decisión tomada por el Concejo es fundamental para que el Estado garantice derechos fundamentales a la comunidad.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 17 de 2017

Fue a finales de febrero de 2014 cuando Leidy Cleves, una algecireña de 28 años, recibió la llamada telefónica de un vecino diciéndole que ya todo estaba planeado. Junto a otras personas invadirían un terreno rural cercano al casco urbano del municipio de Algeciras, un lugar que permite divisar la panorámica de gran parte de los barrios de la ´despensa agrícola del Huila´.
Para la señora Cleves, esta oportunidad se convertía en una luz de esperanza, significaba dejar de pagar arriendo y por fin tener algo “propio”. Recuerda que le comentó a su esposo José Eliecer Ortiz, y aunque a él no le gustó mucho la idea, al verla decidida no tuvo otra alternativa que apoyarla. Efectivamente esa noche de febrero, cuando el reloj marcaba las nueve pasadas, con un grupo de personas se desplazaron al sector.
Leidy recuerda que al llegar ya había otras familias en el sitio y lo primero que hicieron fue cercar una parte del terrero para tomar posesión. En adelante, como un soldado en centinela, los esposos se turnaron para cuidar en las noches; era importante para ellos, se trataba tal vez de todo o lo único que “tenían”. Durante los primeros días no tuvieron dónde ´caer´ más que una hamaca en la cual pernotaban.
Esta etapa que vivió la joven pareja de algecireños para hacerse a una vivienda “propia”, se cruzó con los trámites de cirugía de José Manuel, el único hijo de la pareja. El pequeño nació con una anomalía congénita llamada Hipospadia que requería el sometimiento a varias cirugías. Recuerda la mujer que fue precisamente por la premura de una cirugía para su hijo que tuvieron que dejar el lote solo por un tiempo, mientras ella daba los cuidados al infante, su esposo tuvo que marcharse hacia el campo a trabajar como recolector de café para conseguir los recursos necesarios para enviarles.
Habían pasado 15 días y al regresar encontraron el lote en posesión de otra familia, la tristeza los invadió pero mantuvieron la esperanza y el ánimo hasta que el azar del destino nuevamente les puso en las manos un nuevo terreno fruto de un sorteo realizado en el sector de la invasión. En adelante, ante los trámites de la cirugía del niño que nunca se detuvieron, el trabajo de José Eliecer Ortiz y el riesgo constante de perder nuevamente su espacio habitacional, optaron por tomar medidas para no dejar solo el lote. Una estrategia consistió en recomendar a los vecinos el predio cuando tenían que marcharse.
Finalizadas las celebraciones de San Juan y San pedro de 2014, la familia Cleves Ortiz construyó su primera casa en bareque; todo inició con una pieza, posteriormente adecuaron una segunda y finalmente una tercera donde instalaron una pequeña tienda con recursos de un préstamo bancario.
El vertiginoso y masivo proceso de invasión y asentamiento, llevó al dueño del terrero de 22 hectáreas a hacer un acuerdo con las familias para vender su propiedad, la cifra ascendió a los 900 millones. Cada una de las 1.150 familias asentadas en el lugar se comprometió a pagar entre 350 a 700 mil pesos, dependiendo de la ubicación del lote. A Leidy Cleves una amiga le prestó los 350 mil pesos que debió pagar para poder posesionarse del terreno. El trámite fue realizado a través de la junta de acción comunal creada en el proceso de asentamiento, y el dinero consignado directamente en un banco de la localidad.
En ese entonces el empresario Javier Rivera Cortes, hoy alcalde del municipio de Algeciras, prestó herramientas y aportó material para abrir la calle principal, la obra contó con la mano de obra de los habitantes del asentamiento. “Parecían hormigas, era una minga donde unos pasaban piedras, otros limpiaban la hierba, así se hizo la carretera y los puentes del sector. Para mí todo ese proceso fue una lucha muy bonita porque así es que una valora las cosas; me han ofrecido dinero por el predio pero para mí eso es un insulto”, comenta la mujer algecireña, quien además cuenta que su situación en este lugar no ha sido fácil, sobre todo por el estado de salud de su hijo quien ya completa tres cirugías: “la primera fue cuando tenía un año, la segunda a los tres y la última el año pasado, aún falta otra pero no se la he hecho por falta de dinero”, explica Leidy.
Organización de la comunidad
Desde el inicio del proceso de asentamiento se consolidó una junta de acción comunal integrada por las primeras personas que habían llegado a invadir. Mensualmente la organización pedía cuotas para adquirir materiales como mangueras, tubos y cercos, aunque según Leidy no todos pagaban.
Para suplir la necesidad básica de agua potable, la familia Cleves Ortiz se reunió con ocho núcleos familiares más y compraron los elementos necesarios para improvisar un acueducto. Con gran felicidad la mujer recuerda que descubrieron un nacedero que les permitió suplir esa necesidad. En cuanto al servicio de energía, con aportes colectivos se conectaron a las líneas de energía de los últimos barrios de Algeciras cercanos al lugar. “Hace poco un señor estaba sacando una conexión y quedó prendido, afortunadamente no pasó a mayores porque esas líneas tienen una potencia muy baja”, aseguró la señora Cleves. Actualmente, la parte baja de este lugar cuenta con servicio de agua suministrado por Emseral, la empresa de servicios públicos de Algeciras; otra parte del sector continúa supliendo sus necesidades sanitarias con agua del nacedero.

Gestión de la administración

Aunque los inicios de este sector se dieron como una invasión y después el dueño vendió el terreno, este lugar no estaba considerado para ser incluido como área urbana en el POT del municipio de Algeciras, por lo que continuaba siendo una zona subnormal, en esa medida la institucionalidad no estaba llamada a garantizar los derechos fundamentales a la comunidad que allí habita.
Pero gracias a la aprobación en el mes de Julio del proyecto de acuerdo 011, por parte del concejo de Algeciras, el municipio ajusta el esquema de ordenamiento territorial, y el sector subnormal ´20 de julio´ obtuvo vía libre para convertirse en barrio.
Este hecho se dio en el marco de las sesiones extraordinarias a la que fue convocada la corporación. Con la aprobación de este proyecto se incluyen 36 hectáreas a la zona urbana del municipio de Algeciras donde están incluidos sectores como el 20 de Julio, los terrenos recientemente comprados por el municipio ubicado en la salida a la ciudad de Neiva cerca al sitio conocido como “La Cadena”, al igual que un terreno ubicado frente al barrio altos de Satia. El anuncio de la reforma territorial la hizo el presidente de la corporación edilicia Cein Lara Ramírez.
Según el presidente del Concejo de Algeciras, en el mes de agosto será presentado el proyecto para que el asentamiento de aproximadamente 1200 familias se consolide como barrio y empiece a recibir las garantías del Estado de derecho.

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