lunes, 20 de agosto de 2018
Opinión/ Creado el: 2018-02-07 08:03 - Última actualización: 2018-02-07 08:03

Cando el orgullo obnubila a la inteligencia

Escrito por: Froilán Casas
 | febrero 07 de 2018

La terquedad es signo de poca inteligencia. Una persona inteligente es la que está en permanente búsqueda. Las cosas que te propones no llegan fácilmente, acepta que todo se consigue con esfuerzo. Rodéate de gente luchadora para lograr lo que te propones. Los mediocres buscan el camino más fácil y no hacen ningún esfuerzo para conseguir lo que han emprendido. Hay gente que ante la primera dificultad, toma las de Villadiego, se van en espantada. Recuerda que toda  tarea que emprendas, tiene escollos. Estés seguro que si tienes disciplina y constancia, lograrás lo que te propones. Subir la montaña es fatigante, pero en cuanto llegas a la cima, saborearás la alegría del paisaje. Los mediocres encuentran excusas para desistir de sus proyectos. Debes tener la sabiduría para saber buscar el consejo oportuno. No creas que quien te vive ofreciendo lisonjas son los más acertados para ser consultados. Hay muchos bufones que rodean al ídolo de la política, de la farándula, del deporte, de la economía y, lo que buscan es comerse las migajas de la mesa del rico. Sé realista y camina con los pies en la tierra; sé quijote, pero déjate aconsejar de sancho, éste te dará los más prácticos consejos. Sueña, pero sueña con los pies en la tierra. Por esta época electoral, no estés seguro de tus triunfos, sé realista, no te creas el héroe de la historia. No subestimes a nadie, recuerda que no hay enemigo pequeño. Sé inteligente, asume la vida con realismo. Tú debes descubrir tus fortalezas y tus debilidades. Emprende la tarea con entusiasmo y a la par con mucho realismo. No te lances a una empresa en la que tú no tienes experiencia. Recuerda que tú no te la sabes todas, rodéate de gente más preparada que tú y aprende de ellos. El buen gobernante no es el que sabe todo, sino el que sabe buscar buenos asesores. En el proyecto de tu vida, da el primer paso. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy; recuerda que los años avanzan y resultarás viejo muy pronto. Debes tener en cuenta que la etapa laboral de tu vida es muy corta; hoy en el mercado laboral, a los cuarenta años, ya eres viejo. No te lamentes de tu vejez si ayer despilfarraste tu juventud. Por donde pases deja huella. Que te recuerden porque has sido una persona honrada y trabajadora; no seas tristemente célebre. No seas soberbio; el soberbio podrá ser temido, nunca  amado. Reconoce tus errores para ganar la verdad; reconoce tus errores a tiempo, mañana puede ser tarde. Planea el mañana viviendo con intensidad y mucho amor el hoy. Hay gente que nunca cambia,  creen tener siempre la razón. No discutas con el terco, es quemar pólvora en gallinazo. Déjalo a sus propios caprichos que la buena vida cansa y la mala amansa. No hay tiempo más perdido que “convencer” a un terco. Cada uno es constructor de su historia. No les eches la culpa de tus errores a los demás, no busca excusas, tú estás cosechando lo que ayer sembraste. Si siembras vientos, cosecharás tempestades.

+ Froilán, obispo de Neiva

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