lunes, 16 de septiembre de 2019
Dominical/ Creado el: 2018-10-07 12:17 - Última actualización: 2018-10-07 12:21

Cielo Ortiz, la mujer que está soñando a Neiva en grande

“Yo tengo mi trayectoria laboral y mi experiencia y la pongo al servicio de la ciudad. No soy política, se trabajar, que es lo que he hecho toda la vida y planear para que las cosas salgan bien”.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 07 de 2018

Hija de una profesora de escuela y del mayordomo de una finca, la historia de Cielo Ortiz,  con una larga trayectoria en los sectores público y privado, ex gerente del centro comercial San Pedro Plaza, de Las Ceibas Empresas Públicas de Neiva y hoy uno de los nombres que suenan como candidata a la alcaldía de Neiva, está marcada por hitos de adversidad y superación como muchos hombres y mujeres del departamento que a punta de trabajo han capoteado el conflicto armado y las vicisitudes de la propia vida.

A Cielo la conocen como una mujer de carácter, pero con una gran calidad humana y simpatía. Dice las cosas en la cara, es carismática, le gusta estar con la gente, defiende a los suyos y cree en el papel trascendental de la mujer en la transformación del país, por eso no se detiene, enfila baterías y va alcanzando lo que se propone. Eso es lo que hace naturalmente como mamá, como mujer y como profesional.

Uno de los puntos que se le reconocen en la transformación de Las Ceibas, su último trabajo en el sector público es precisamente haberla organizado administrativamente y haber iniciado el camino para convertirla en una empresa más eficiente, cada vez más lejos de la anquilosada burocracia.

Se casó y se separó y al tiempo que administraba su casa y asumía la crianza de sus tres hijos, gerenciaba la empresa cuyos números hoy son muy distintos de los que tenía cuando ella la recibió.

¿Quién es Cielo Ortiz?

Una mujer común y corriente que madruga todos los días a las 5:00 a.m. a despachar sus hijos al colegio, una mujer que trabaja incansablemente y defiende a los que ama. Una huilense que cree que podemos alcanzar nuestros sueños si trabajamos duro por ellos. Nací en Colombia (Huila) y a los 3 años viajamos con mis padres a Dolores (Tolima) después de la muerte de mi abuelo paterno para hacernos cargo de la finca y los animales.  Allí pasé mis mejores años yendo todos los días a estudiar a una escuela rural, en la vereda San José. Nunca en mi vida he vuelto a experimentar una sensación de libertad tan grande como cuando jugaba en el campo con mis amigos, con ellos aprendí el valor de la solidaridad, la igualdad y el valor del trabajo. Aún son mis amigos porque valoro y respeto la amistad.

¿Cómo llega una mujer de origen campesino al sector privado y a gerenciar una de las empresas de servicios públicos más importantes del sur del país?

Tal vez vivir libre en el campo me hizo independiente. A los 11 años me fui sola a Ibagué, a un internado en un colegio de monjas y siempre pensé que quería ser abogada, así que al terminar el bachillerato me inscribí en un pre universitario en la universidad Externado de Colombia y en las vueltas que da la vida, terminé estudiando arquitectura en la Universidad Piloto en Bogotá.

Y aunque cambié de carrera siempre sentí que podía hacer algo más. Después de la universidad trabajé en el sector bancario, en el sector privado y luego llegué a la gerencia del Centro Comercial San Pedro Plaza. Fueron precisamente las habilidades gerenciales que me pusieron en la terna para dirigir Las Ceibas y con el desafío de cambiarle al rumbo a una empresa que era señalada de ser el fortín burocrático de los políticos del departamento y que estaba a punto de entrar en quiebra por el deficiente manejo financiero que se le había dado.

¿Por qué cambiar la gerencia del San Pedro Plaza para meterse en las complejidades del sector público?

Cuando llegué a la gerencia del San Pedro apenas 6.000 visitantes llegaban cada mes. Luego de 10 años lo entregué con más de un millón doscientas mil visitas mensuales y convertido en el establecimiento comercial más reconocido de Neiva. En ese momento sentí que mi labor ya había terminado, que había alcanzado mis objetivos y que era tiempo de asumir nuevos retos y seguir aportándole a la gente. Era un riesgo, pero el sector público es el escenario a través del cual es posible transformar la vida de las personas. Por eso la decisión.

¿Qué se había planteado al llegar a la gerencia de Las Ceibas?

Escogí cuatro frentes de trabajo: convertir a Las Ceibas en una empresa eficiente con un mejor desempeño administrativo, mejorar sus finanzas, modernizar la infraestructura de acueducto y alcantarillado en toda la ciudad y acercar la empresa a los usuarios. Con el apoyo de varias entidades estatales de orden nacional, como el Ministerio de Vivienda, emprendimos como primera tarea llevar cabo los proyectos de Sectorización 1 y 2, para poder reducir el impacto de los cortes de agua en la ciudad.



A Cielo la conocen como una mujer de carácter, pero con una gran calidad humana y simpatía.

¿En términos de logros desde su punto de vista cuáles destacaría de su gestión?

La sectorización 1, que impactó de manera positiva a los barrios de las comunas 6 y 10, cuyos cortes de agua ocurren hoy con menos frecuencia y de una forma más controlada. Esto lo logramos con una inversión de más de $25.000 millones de pesos. La Sectorización 2, que quedó iniciada y ayudará a mejorar las condiciones de prestación del servicio en 8 comunas de la ciudad, donde gracias a la instalación de válvulas y modernos dispositivos, Las Ceibas podrá tener el control completo de la red hidráulica de Neiva.

Con la adopción de las normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) adoptamos estrategias en materia fiscal y tributaria con las que ahorros alrededor de $4.500 millones de pesos. Pero eso no fue todo. Los ingresos de la empresa alcanzan para cubrir toda la operación.

Gracias a esos ingresos, entre 2016 y 2018 renovamos 1.850 kilómetros de redes de alcantarillado y se optimizaron otros 1.882 kilómetros de redes de acueducto, con lo que se mejoró la prestación del servicio en las 10 comunas de la ciudad, especialmente en zonas donde antes el servicio era intermitente.

Esta cifra no es la única que muestra la gestión. Gracias al mejoramiento de los procesos de contratación, la empresa pudo tener ahorros significativos en la compra de suministros y mientras en el año 2015 se invirtieron 3.800 millones de pesos en optimización de redes, en el 2017 se logró una cifra histórica que superó los 16.500 millones de pesos con recursos propios.

Quedó lista y planeada la nueva red hidráulica para que el sur tenga más agua, porque la ciudad sigue en crecimiento. En el primer semestre del 2109 deben iniciar las dos obras grandes interconexión de la planta Jardín y red del Sur.

Precisamente una de las medidas más sonadas fue el cambio de proveedor para el suministro de químicos, que causó malestar en algunos sectores… 

Claro, yo sabía que la medida no le iba a gustar a los contratistas. Pero no se trata de ellos sino de la gente. Pasamos de invertir $2.444.920.400 en el año 2015 a $1.841.205.720 en el 2017 al cambiar el modelo de contratación a través de la implementación de la subasta inversa presencial y así pudimos reducir el 30% en el precio de los químicos sin desmejorar la calidad del agua. Y esos recursos se invirtieron en la ciudad.

También criticaron la remodelación de la sede administrativa de la empresa, pero era necesario no solo ofrecer un mejor servicio a los usuarios, sino además mejorar las condiciones de trabajo de los empleados porque ellos son los que hacen la empresa.

¿Qué le faltó hacer?

Probablemente uno de los mayores sueños de Neiva, son no solo los diseños de una PTAR modelo en el país, sino de la ingeniería de detalle definitiva para construir la Planta que necesita una ciudad en constante crecimiento. Con la construcción de las dos primeras líneas se tratará el 80% de las aguas residuales que hoy la capital del Huila vierte al río Magdalena. El tiempo no me alcanzó para ver cumplido este reto, pero lo dejé viabilizado, absolutamente planeado, que es el primer paso para convertir las ideas en hechos concretos.



Cielo Ortiz, es una mujer común y corriente que madruga todos los días a las 5:00 a.m. a despachar sus hijos al colegio, una mujer que trabaja incansablemente y defiende a los que ama.

La gran incógnita es ¿si se va a lanzar o no a la Alcaldía de Neiva?

Muchas personas me han dicho que lo haga, que me convierta en una opción diferente para la ciudad. Quienes me conocen saben que soy una mujer de acciones más que de promesas y que no me gusta la politiquería. En muchas campañas usan a los votantes y año tras año vemos lo mismo. La política no es mala, ni buena, lo que debemos cambiar es la forma de hacer política. Debemos hacer una política limpia.

Yo tengo mi trayectoria laboral y mi experiencia y la pongo al servicio de la ciudad. No soy política, no vengo de una larga historia en cargos políticos, ni del Concejo, ni de ninguna entidad parecida. Se trabajar, que es lo que he hecho toda la vida y planear para que las cosas salgan bien.

Pero en la gerencia de Las Ceibas tuvo investigaciones de parte de los entes de control, ¿qué responde a eso?

Qué es lógico. El papel de los entes de control es ese. No creo que exista un funcionario público al que un ente de control no le haya abierto una investigación. Lo que no puede suceder es que se descalifique el trabajo de toda una vida y por eso es importante que, así como se informa de las aperturas, se informe cuándo cierran los procesos, porque claro que la administración pública es compleja y con dificultades de distinta índole. Pero hay que afrontarlas y dar las explicaciones necesarias para que el sistema de control funcione. Siempre he estado dispuesta a responder lo que me pregunten, no tengo nada que esconder. Nunca lo he tenido y ese no es mi estilo, que cada quien haga lo suyo siempre y cuando se haga con justicia y honestidad. Y eso incluye las funciones de control.

Estará corriendo otro gran riesgo si se lanza a la Alcaldía de Neiva, ¿cómo el que corrió al pasar del sector privado al público?

La vida está llena de retos. Y considero que más que cambiar de sector, los retos son plantearse nuevas metas pensando beneficios mayores, menos egoístas y que sirvan a la gente. He tratado de mejorar la vida de las personas a través de las posiciones en las que he estado. Y la experiencia más reciente fue en Las Ceibas donde logramos muchas cosas. Creo que ahora es mi deber contribuir al mejoramiento de la vida de más personas en mi ciudad. Y es un reto que para mí pasa por el hecho de ser mujer, pienso en tantas mujeres que han sido discriminadas por su género, a cientos de adolescentes que están quedando embarazadas muy jóvenes o las decenas de niñas y jóvenes que han sido abusadas sexualmente y cuyo número va en aumento en Neiva. Esas son el tipo de cosas ante las que como mujer, como mamá y como huilense no puedo quedarme sin hacer nada.