viernes, 22 de septiembre de 2017
Cultura/ Creado el: 2017-09-12 01:55

Cyrano de Bergerac: la más célebre nariz del teatro francés

Una de las obras más emblemáticas, por no decir la más, del teatro francés es “Cyrano de Bergerac”. Interpretada muchos cientos de veces en Francia y el mundo entero; la pieza creada en 1897, ya en 1913 había sido presentada 1000 veces en la célebre Comédie Française creada por Luis XIV –el afamado Rey Sol (le Roi Soleil)– en 1680. Es decir que este año cumple 120 años de su estreno en el teatro de la Porte Saint Martin. Un teatro de renombre que aún existe en funcionamiento y notoriedad en París.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 12 de 2017

Por: Fernando Fernandez

Se trata de la obra más conocida del dramaturgo –además de escritor, poeta y ensayista– francés Edmond Rostand (Marsella-Francia, 1868-1918). En esta pieza quiso el autor hacer la biografía, aunque no estrictamente conforme, del escritor Savinien de Cyrano de Bergerac (París, 1619-1655), lo que da origen al título de la obra. Escritor que en nuestros días es más conocido por la obra que Rostand le consagró que por la suya propia.

Sin embargo, Rostand dudó de la acogida de su pieza, considerando que sería un fracaso o el mejor de los casos una obra menor. Así es que de antemano, poco antes de la función de estreno, se disculpó con el actor Coquelin por haberlo embarcado en esta deplorable aventura. Como bien sabemos, fue exactamente lo contrario lo que sucedió y la obra trascendió exitosamente hasta nuestros días, logro que Rostand pudo en vida constatar. El triunfo fue tal que solamente el día del estreno, el público aplaudió sin interrupción durante veinte minutos.

Desde entonces, la obra en cuestión ha sido llevada numerosas veces al teatro, a la ópera y al cine; en este último, en 1990 fue objeto de una gran interpretación del conocido actor francés Gérard Depardieu.

La trama transcurre en el siglo XVII y tiene por héroe y protagonista a Cyrano de Bergerac, un personaje multifacético que es a la vez capitán de la compañía de cadetes de Gascoña, sin dejar de ser un poeta, actor de teatro y un letrado poseedor de gran destreza de pensamiento y elocuencia. Un ser bastante interesante, adornado de grandes cualidades, pero con un defecto físico: poseía una enorme y contrahecha nariz que lo hacía repulsivo al ojo femenino.

Por analogía, cabe recordar al gran escritor Francisco de Quevedo quien por ese mismo tiempo y para burlarse de su ilustre rival Luis de Góngora le compuso “El Soneto a una nariz”, en donde satíricamente y desde las primeras rimas ataca con su célebre: “Érase un hombre a una nariz pegado, / érase una nariz superlativa...”.

Cyrano narigón, marcado con este defecto, no se atreve a declarar amor a su prima Roxana de quien está perdidamente prendado. El apuesto y joven Christian de Neuvillette está también enamorado de la misma dama pero no osa confesarle sus sentimientos porque no posee el don de la palabra, la torpeza de su expresión le impide alcanzar sus fines. Entonces, y en ello radica la componenda de la pieza teatral, los dos hombres establecen un pacto secreto que Cyrano expresa muy adecuadamente con la famosa: "Yo seré tu espíritu, tú serás mi belleza. Yo avanzaré en la sombra a tu lado" (“Je serai ton esprit, tu seras ma beauté. Tu marcheras, j'irai dans l'ombre à ton côté”). El romance mancomunado se manifiesta mediante infinidad de cartas de amor que Cyrano escribe y que Christian envía a Roxana con su nombre. De esta manera la inteligencia de Cyrano y la belleza de Christian se ponen en acción y logran enamorar a la atractiva Roxana.

La obra está cargada de numerosas escenas cargadas de lirismo que se encadenan a lo largo de la obra, una de ellas sobresale por su virtuosismo, gracejo y humor: al amparo de la noche Christian declara su amor a Roxana quien desde su balcón escucha embelesada y perdida de amor al compás de las frases que Christian recita y que no son otra cosa que la repetición de lo que al oído le dicta Cyrano. La escena se finaliza majestuosamente con Roxana llevada por los aires en esa noche mágica. Una secuencia oscilante entre la acrobacia, la ascensión y la mística amorosa fruto de los devaneos románticos que marcan las frases de enamoramiento de Cyrano-Christian.

Un público  que a lo largo de la obra permanece cautivo, tanto como Roxana, por la estética de los versos de Cyrano, pero mortificado por la injusticia del romance y la inasequibilidad del autor lírico a su amada.

Roxana y Christian contraen matrimonio, pero las circunstancias hacen que Christian, junto con Cyrano, deba partir a la guerra contra los españoles; desde el campo de batalla el enamoramiento epistolar continúa, hasta que el apuesto marido pierde la vida. Quince años después, Cyrano ad portas de la muerte pide a Roxana dejarlo leer la última carta de su marido, que esta aún enamorada conserva sagradamente; Roxana queda sorprendida con el moribundo que a falta de luz recita de memoria la dicha carta; así la amada descubre el conjuro. Demasiado tarde. Cyrano muere.

Como dato curioso, Cyrano fue homosexual, detalle que jamás Rostand pensó incluir en su obra. Su pareja sentimental fue el poeta y músico francés Charles Coypeau de Assoucy reconocido por tener una pésima reputación y a quien Cyrano amenazó de muerte tras su rompimiento en 1653. Estudiosos de la obra presienten que de manera velada Bergerac manifiesta su amor a lo largo de su recitativo no a su amada Roxana, sino a Christian.

Una obra que llena de incordios el corazón del espectador, al tiempo que lo alegra con la estética de las palabras y de su elegante trama.

Muy recientemente hemos podido ver esta obra, puesta en escena por la Comédie Française, bajo la dirección de Denis Podalydès, que nos llega al país en el marco de la programación alternativa de Cine Colombia. Esta versión, actualmente en cartelera en París, acreedora de seis de los prestigiosos premios Molière, recolecta toda suerte de superlativos, por su escenografía, luminotecnia, vestuario, así como por su admirable elenco de actores, entre los que destaca Michel Vuillermoz en el rol protagónico.

Ha preferido el Director adaptar la obra y concebir un libreto de más fácil entendimiento para que abarque un público más amplio, el texto original está escrito en poesía con 2.600 versos ritmados al estilo alejandrino; la versión que nos propone esta vez la Comédie Française es más liviana textualmente y sin duda de más fácil comprensión y traducción. Una versión de excelente desempeño actoral en un ambiente escenográfico de gran factura. La pieza conserva los cinco actos de su original y dados los cambios súbitos de lugar que ocurren, el escenario móvil creado, es muy dinámico, de manera que las transiciones se hacen sin perturbación de la secuencia ni sobresaltos. Bien logrado, y en gran parte, porque el Director es bien experimentado en el medio del cine, en donde los cambios de lugar son moneda corriente.

Una nueva ocasión para recomendar el asistir a la magnifica programación cultural que nos ofrece Cine Colombia y que incluye Teatro, Ópera, Ballet, Conciertos, Museos, Biografías, etc. Próximamente, en este mismo ciclo de programación alternativa, Cine Colombia presentará la famosa pieza de teatro “Hedda Gabler” de Ibsen, el 31 de agosto y el 3 de septiembre 2017. Otra perla de recomendada asistencia.

 

 

Comentarios