jueves, 21 de junio de 2018
Panorama/ Creado el: 2018-04-22 07:56 - Última actualización: 2018-04-22 07:59

De la vergüenza al orgullo: una historia de superación

Leandro Guzmán Perdomo, es un joven que se vinculó al programa de ‘Generación Valiente’, gracias al cual salió del mundo de las drogas y la delincuencia, para convertirse en empresario.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 22 de 2018

El pasado le sabe a sufrimiento. Recuera los vacíos de amor y los sentimientos de tristeza que lo llevaron a robar para consumir drogas. Hoy su vida es alegría y ganas, de salir adelante. Esta es la historia de un joven que encontró un nuevo camino en ‘Generación Valiente’.

Leandro Guzmán Perdomo, es un joven neivano de 18 años que por las vicisitudes de la vida cayó en el oscuro mundo de las drogas. Hoy volvió a renacer completamente rehabilitado y con un futuro prometedor.

Su infancia y adolescencia fueron difíciles; pobreza, hijo de madre soltera, abandono y falta de afecto, hicieron que Leandro perdiera su norte y se encontrara con el mundo frío de la calle y las malas amistades que lo llevaron a la marihuana.

“En ese tiempo mi vida cambió totalmente, me volví apático, grosero, agresivo y ya no quería hacer nada. No quería estudiar, mucho menos trabajar. Dejé de ser responsable de mis cosas, me dedicaba a consumir y a consumir. La marihuana era mi desayuno, mi almuerzo y mi comida”, cuenta Leandro, con profundo dolor y arrepentimiento.

Cuando relata su historia, ya rehabilitado, su mirada revela la vergüenza de todo el mal que hizo en las calles de Neiva. Hurtos, atracos y otros males por los cuales fue capturado y enviado a la correccional de menores a pagar una condena de doce meses con libertad vigilada. De allí fue trasladado a la Fundación FEI, "Familia - Entorno – Individuo”, donde sus días transcurrieron en un proceso de desintoxicación y otros oficios que lo alejaron de las drogas.

Un cambio del cielo a la tierra

Durante su estadía en la fundación, Leandro conoció Generación Valiente, un programa de la estrategia Territorios de Vida, Convivencia y Paz que lidera el Alcalde de Neiva, con el propósito de lograr un cambio social a través de la intervención desde distintos ámbitos.

Posteriormente, a través de la Fundación del Alto Magdalena, iniciaron un proceso de caracterización, acompañamiento sicosocial y acompañamiento socioempresarial para identificar las ideas de negocios de los jóvenes que le apostaron a un nuevo renacer.

Entre clase y clase, Leandro conoció el mundo de los negocios, siempre es sus sueños estaba el de crear empresa, por eso puso todo su empeño en aprender que era la contabilidad, la comercialización, el mercadeo y la distribución.

Ya en su entorno familiar y pensando en ganar dinero para sobrevivir, su abuela Amparo Perdomo, le propuso que pusieran una microempresa de arepas oreja de perro y envueltos asados y cosidos. Leandro aceptó y poco a poco la idea comercial dio resultados.

Los días lunes, miércoles y viernes hacen los productos, allí participan su mamá, su abuela, la esposa de un tío y él que se encarga de asar, hornear y vender las arepas y los envueltos.

Hoy en día distribuye sus productos en las tiendas de los barrios 'Luis Ignacio Andrade', donde vive y 'Cándido Leguízamo'.

A la par de este pequeño negocio, Leandro también tiene una mini cacharrería que fue donada en enero de este año por el programa Generación Valiente, el proyecto productivo lo conforman dos vitrinas y mercancía variada que vende a sus vecinos.

Los sábados los dedica a estudiar, como quiere ser bachiller adelanta por ciclos los grados octavo y noveno en la institución educativa 'Ricardo Borrero Álvarez'.

Han pasado los meses y del joven que llegó a robar para drogarse, ya no queda nada. Su rostro radiante, el brillo de sus ojos y la tranquilidad con la que se expresa, hablan por sí solos.

“Hoy soy una persona totalmente diferente, aprovecho el tiempo con mi familia y con mi novia. Encontré todo lo que había perdido. Me siento orgulloso y sé que saldré adelante”, comenta Leandro, quien envía un mensaje a todos los jóvenes neivanos para que nunca cojan la calle, ni el vicio de las drogas, porque eso no es sino “perdición”.

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