domingo, 25 de agosto de 2019
Judicial/ Creado el: 2019-05-20 11:29

Demandarán al Estado por presunto abuso de autoridad en San Agustín

El subintendente Walter Andrés Benavides, actual comandante de la estación de policía, dijo que desconoce el caso. “Lo que se sabe es que hubo una omisión durante un  procedimiento policial, nosotros no podemos estigmatizar ni juzgar a nadie”, sostuvo, al indicar que cuando se presentan este tipo de incidentes, el encargado de asumir las investigaciones es el Juzgado Penal Militar.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 20 de 2019

 

Pedro Antonio Salamanca
Diario del Huila, San Agustín

La vicepresidenta del Observatorio Surcolombiano de Derechos Humanos, Luz Ángela Anacona Guzmán, se mostró consternada al denunciar un caso de abuso de autoridad por parte de un miembro de la Estación de Policía de San Agustín, contra su hijo Estiven Mayor Anacona, de 24 años, quien trabaja como instructor de fútbol de la Secretaría de Cultura y Deporte de dicha localidad. 

Estiven Mayor Anacona, hijo de Luz Ángela.

El episodio ocurrió avanzada la noche del sábado 18 de febrero de 2018 en área urbana de la capital arqueológica, cuando Estiven se dirigía a su casa en compañía de su hermano Edith Fabián, comentó. “Y todo por grabar un procedimiento que realizaba la policía durante un control al tránsito de motociclistas, el cual para Estiven era autoritario por la manera como lo desarrollaba”, dijo.

Señaló que tras este reprochable acto de intolerancia optó por dirigirse por escrito al alcalde Éver Bolaños Jojoa, quien le sugirió que recurriera a la Estación de Policía para conciliar con el uniformado comprometido en los hechos, el intendente Camilo Aponte Corredor, supuesto agresor, según se conoció.

“Fui a hablar con él sobre el asunto y de entrada me responde groseramente, diciéndome que denunciara, que estaba dispuesto a responder… que hiciera lo que me diera la gana, porque él llevaba 18 años de servicio en la institución, por lo que estaba dispuesto a comparecer al juzgado o a donde le tocara ir”, comentó Anacona Guzmán.

Descripción de los hechos

“Un sábado en la noche y amanecer del domingo, cuando me dirigía para la casa con mi hermano Edith, observamos un procedimiento que realizaba la policía, el cual decido grabar en mi celular porque no me pareció  la manera como lo desarrollaban”, explica Estiven.

Dijo que mediante labores de control en el tránsito de motociclistas a altas horas de la noche, los uniformados intentaron inmovilizar una moto en la que se transportaban unos jóvenes. “La patrulla se les cruza bruscamente en la vía y seguidamente proceden a bajarlos de la moto a la fuerza… casi los hacen caer”, recuerda, al indicar que finalmente el vehículo no fue inmovilizado porque al parecer no encontraron razones para hacerlo.

Agregó que cuando enfocaba la escena desde un andén, uno de los muchachos de la moto le dice al uniformado que dé la cara porque lo están grabando.

“El policía me mira, yo guardo mi celular y continuo caminando con mi hermano, cuando a media cuadra somos alcanzados por la patrulla. Un uniformado procede a requisarnos a lo cual no opusimos resistencia, cuando estoy frente a él, alzo los brazos para que me requise y de manera sorpresiva soy esposado por el policía, quien me dijo que sería conducido hasta la Estación; entonces le pregunté que por qué, si yo no estaba haciendo nada grave. Airadamente me respondió  que ahora si íbamos a mirar quien era quien, cuando llegáramos a la estación. Acto seguido, me tira al suelo y luego soy conducido a ese lugar. Allí, mientras mi hermano me esperaba en la calle, porque a él no lo dejaron ingresar, me propina fuertes golpes en la cabeza, uno de ellos impacta en mi boca, provocándome la partidura de uno de mis dientes”, señaló la víctima.

Y como si fuera poco –dijo- luego de la golpiza me hicieron merecedor de un comparendo tipo cuatro, equivalente a $832.000 que me tocó firmar obligatoriamente para poder salir de la Estación de Policía porque supuestamente irrespeté a la autoridad”.

Afirmó que luego de apelar esta sanción en el término de 24 horas, logró un descuento del 50 por ciento, para cancelar el resto en efectivo y mediante labores de trabajo  social, como la limpieza de calles y el armado de unas carpas para una feria artesanal que se desarrolló en el Municipio.

Diagnóstico 

La valoración odontológica fue practicada en el Hospital Arsenio Repiso Vanegas, de San Agustín, allí le diagnosticaron lesión de un diente, causada por los fuertes golpes que recibió Estiven durante la agresión física.

En medio del asombro y tristeza por el nefasto episodio del cual aún no se repone, el joven deportista dijo que el tratamiento para la reconstrucción del diente le cuesta $2,5 millones y que lo peor -según cuenta- es que el agresor no quiso conciliar de ninguna manera.

Reprochan arremetida

Confundida y desesperada por lo sucedido con su hijo en un hecho que compromete a la Policía, la madre de la víctima, Luz Ángela Anacona, instauró la demanda en la Fiscalía y la Procuraduría General de la Nación, al igual que en la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas y la Defensoría del Pueblo, con sede en Neiva. Para la progenitora del joven víctima del aparente abuso de autoridad, el hecho de que su hijo haya grabado el procedimiento policial, no da pie para que arremetan contra él de esa manera.

Luz Ángela Anacona Guzmán, vicepresidenta del Observatorio Surcolombiano de Derechos Humanos.

La compungida señora cuenta que después de varios intentos, logró que la Fiscalía 35 de San Agustín le tomara la denuncia, pues según se conoció, tuvo que ir con su hijo hasta la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de Pitalito para lograrlo. “De esta manera logro la valoración médico legal que necesitaba en el hospital para que me hicieran la valoración odontológica requerida para sustentar el golpe y agresiones físicas recibidas”, dijo Estiven, quien pidió a las autoridades mayor tolerancia. 

“Pido a la Policía mayor tolerancia, se sabe que ellos desempeñan un papel importante en la sociedad, pero existen algunos que se sobrepasan abusando del poder que tienen (…) esto es muy grave ya que el objetivo principal de ellos es proteger a la ciudadanía, sin vulnerar sus derechos”.

Confirman la demanda

Por su parte, el fiscal 35 delegado ante los jueces penales municipales, Juan Everto Novoa Salazar, quien trabaja en San Agustín desde hace varios años, en dialogo con Diario del Huila y tras revisar el caso, dijo que la demanda de la señora Luz Ángela Anacona fue recibida y radicada en su despacho el 21 de febrero de 2018, a los tres días de haberse registrado el hecho.

Según se conoció, el caso fue remitido a la Justicia Penal Militar con sede en la ciudad de Ibagué, organismo encargado de adelantar los procesos que comprometen el accionar de las autoridades como la Policía Nacional.

Habla el personero

Al ser indagado sobre los hechos, el personero del municipio de San Agustín Diego, Fernando Facundo, dijo que tuvo conocimiento del incidente en donde según él, al parecer se trató de un abuso de autoridad por parte de unos uniformados de la estación de policía de la localidad.

Fernando Facundo, personero del municipio de San Agustín Diego.

“El joven Estiven manifiesta que fue agredido físicamente dentro de las instalaciones de la estación de policía… tengo entendido que su señora madre también denunció el caso ante organismos defensores de los derechos humanos entre ellos la ONU”, manifestó. Añadió que no tiene conocimiento sobre las actuaciones que sobre el particular hayan realizado los entes gubernamentales puesto que en la personería no lleva ningún caso disciplinario.

¿Omisión o agresión?

Este medio habló con el comandante de la estación de policía de la capital arqueológica de Colombia, el subintendente Walter Andrés Benavides, para conocer su versión frente a lo sucedido. El suboficial quien amablemente atendió a la prensa, dijo que no recuerda en profundidad cuáles fueron los hechos que trascendieron, porque para esa época acababa de llegar al municipio. 

“Solo tengo conocimiento de una omisión que se presentó frente a un procedimiento policial en relación con una motocicleta que se iba a inmovilizar, en atención a un decreto municipal, según el cual se prohíbe el tránsito de motos después de las 11 de la noche en el perímetro urbano de San Agustín”, puntualizó. 

Señaló además que cualquier ciudadano es libre de grabar un procedimiento policial. “Nosotros como policías nunca estamos exentos de que nos graben… la verdad, el caso que se dio esa noche  fue conocido por la subcomandantica de la estación, pero realmente yo no me acuerdo”.

Dijo que cuando realmente se presenta un tipo de abuso de autoridad por parte de los uniformados, quien se encarga directamente de llevar estos procesos es el ente investigador disciplinario de la Policía Nacional que para este caso corresponde al Juzgado Penal Militar. “Nosotros no podemos estigmatizar ni juzgar a nadie”, sostuvo.

Abogado asumirá el proceso

A pesar de haber denunciado oportunamente los hechos en diferentes instancias judiciales del orden nacional, a la fecha no ha habido ningún pronunciamiento de la justicia, dice de manera indignada la señora Luz Ángela Anacona, madre de Estiven Darío, víctima del presunto abuso policial. 

Por lo anterior, el afectado y su progenitora decidieron dejar el caso en manos de un profesional del derecho. Se trata del abogado, Éder Cabrera Muñoz, quien dijo que en los próximos días el joven Estiven Darío firmará el poder que le será concedido para iniciar los trámites legales, que le permitan a la víctima el reconocimiento de sus derechos y la debida reparación por el daño causado.

Inicialmente buscaremos una conciliación entre las partes en la Procuraduría Judicial de Neiva, dice el abogado. Manifiesta que por lo general en este tipo de casos el Estado nunca concilia. “Si eso es así, instauraremos una demanda de carácter administrativo por reparación directa, para buscar que el Estado repare económicamente los daños causados al demandante”, subrayó.

Su caso no es el único

“El abogado me dice que confiando en Dios, todo saldrá bien; es posible que por las afectaciones físicas y psicológicas y que de alguna manera también han afectado a mi familia en general, podamos ser merecedores de una indemnización”, sostiene Estiven.

Dijo finalmente que su caso no es el único. “Existen otros hechos similares que también han comprometido a miembros de policía de San Agustín (…) recuerdo que hace unos años mi amigo Édgar Delgado Medina, también fue sometido a agresiones físicas al interior de la estación de policía de este municipio, quedando en estado vegetal como producto de los golpes recibidos”.