lunes, 18 de noviembre de 2019
Primer Plano/ Creado el: 2019-04-07 10:05 - Última actualización: 2019-04-07 10:16

Dos años de ausencia encaminadas a la impunidad

Dos años después del asesinato del abogado Luis Gerardo Ochoa. Su hermana, Ximena Ochoa, ha luchado contra viento y marea, por conseguir justicia ante el vil asesinato de su hermano.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 07 de 2019

El pasado 06 de abril de 2017 sobre las 6:00 de la tarde, sicarios dispararon contra la humanidad del abogado Luis Gerardo Ochoa Sánchez, quien representaba alrededor de 20 familias asociadas al proyecto de construcción de la ‘Ciudadela de la Voz de Dios’ en el municipio de Pitalito.

Por este hecho fueron  capturados  el exsecretario de Planeación de Pitalito Edgar Núñez Guzmán quien permanece preso, y el alcalde municipal de Pitalito quien quedó en libertad pero vinculado al proceso de investigación.

La muerte del abogado, dejó en evidencia como presuntamente la mafia y el narcotráfico ha permeado en los procesos administrativos y comerciales en la segunda ciudad del Huila, al momento en el que le fueron imputados cargos a Mauricio Parra Rodríguez, alias “El quesero” como uno de los mayores testaferros de las Farc, perteneciente al desaparecido bloque Sur y la Teófilo Forero; Parra Rodríguez fungía como representante legal de la constructora “Soginco”, quienes habrían comprado el lote perteneciente a las familias representadas por el abogado, que denunciaban una estafa, toda vez que este había sido vendido sin la autorización de los asociados. 



La parroquia San Antonio de Padua de Pitalito fue escenario de las exequias del abogado Luis Gerardo Ochoa, quien fuera asesinado en su oficina.

La estafa

Desde el año 2011 fue constituida la fundación Centro de Amor y Formación de Emprendimiento Empresarial C.A.F.E.E representada legalmente por Nelson Argote, miembro de la iglesia la Voz de Dios, de donde también era pastor el exsecretario de Planeación Edgar Núñez. Esta fundación se creó con la función de representar a todos los miembros de esta iglesia que accedieron a la compra de un terreno de aproximadamente 6 hectáreas en la vereda zanjones de Pitalito, con la esperanza de que quedara dentro del casco urbano, con la ampliación del plan de ordenamiento territorial.

Cada una de las familias asociadas al proyecto, pagó 3 millones de pesos por su cupo para acceder al proyecto de vivienda en el cual habrían participado más de 300 familias, con el dinero pagado por cada uno de los aportantes, se compró el terreno, por el cual se siguió trabajando para lograr la construcción de las viviendas para todas estas familias.

Dice uno de los asociados, que hizo parte hasta de la junta directiva de C.A.F.E.E , pero que por seguridad se reserva el nombre, que las anomalías se empezaron a ver mucho tiempo antes, de que se buscara el concepto jurídico del Abogado Luis Gerardo Ochoa, pues aparentemente, la construcción de las viviendas iba a ser producto de una gestión con una empresa de casas prefabricadas desde China, los cuales serían enviadas por container repletos y llegarían hasta el puerto de Buenaventura.

“En una ocasión el pastor Edgar Núñez llamó a decirnos que los containeres ya habían llegado hasta Buenaventura, y que debíamos conseguir un gran número de tractomulas para transportar las partes para armar nuestras casas, estábamos felices, todos llamábamos a nuestros contactos para conseguir las mulas, pero después nos dijo que todo era un error, que había sido un mal entendido, que los containeres nunca habían llegado”

Los diseños para las casas, primero fueron una vivienda por lote, que sería entregada completamente amoblada, luego indicaron que se construirían casas de dos pisos, y cada planta sería para una familia, finalmente hablaron de 7 torres con más de 1000 apartamentos.



Por el hecho del asesinato del abogado Ochoa, fue  capturado  el exsecretario de Planeación de Pitalito Edgar Núñez Guzmán quien permanece preso.

El lote empezó a ser trabajado por quienes habían comprado su cupo para la construcción de la vivienda, pagaban $15.000 mensuales de administración y trabajaban en minga los fines de semana. La primera vez que el abogado Ochoa se reunió con la junta directiva de C.A.F.E.E  fue en el 2016, luego que uno de los feligreses le consultara por el proyecto; el Abogado Ochoa, les indicó que la figura de fundación debía ser cambiada por la de “Asociación”, ya que en una fundación el dinero consignado seria “donado” y no entraría en la calidad de aporte como en una asociación.

Según indicó el asociado, esta asesoría por parte del profesional en derecho no fue tenida en cuenta y la asociación siguió fungiendo como tal. Las familias tenían una cuenta adicional con el Fondo Nacional del Ahorro, pero por orden de Núñez Guzmán debieron sacar todo el dinero ahorrado y depositarlo en una cuenta de la fundación, argumentando que debían tener una gran suma de dinero para que el banco les hiciera un préstamo.

Sorpresivamente, todo el dinero del banco fue retirado, y la cuenta aparecía con una deuda de 1 millón de pesos, indican que nunca se supo para que sacaron el dinero, que fue consignado tiempo después a la misma cuenta, pero que sospechan que fue utilizado para apoyar una campaña política, y que de ahí el gran compromiso que llevó a Núñez Guzmán a convertirse luego en el secretario de planeación de Pitalito.

La gota que rebosó la copa

El 26 de marzo de 2017, se llevó a cabo una asamblea general de los miembros de la Fundación, en la cual darían a conocer la propuesta hecha por “Soginco Apartamentos S.AS.” (Soginco, es constructora principal de la cual es representante legal Parra Rodríguez, y  Soginco Apartamentos SAS, es la constructora asociada de la cual su representante legal es Cesar Cierra Avellaneda, también capturado) para la construcción de 6 torres de apartamentos.

En esta asamblea hizo presencia el abogado Luis Gerardo Ochoa, quien llegó representando a varias familias que habían otorgado poder al profesional, lo que no sabían era que esta asamblea se convertiría en la última del afamado proyecto “Ciudadela la voz de Dios”.

La asamblea inicia advirtiendo, que sólo quien estuviera al día con el pago de la administración del lote, podría tomar vocería, de lo contrario solo tendría que limitarse a escuchar; acto seguido, el abogado Ochoa toma la palabra, preguntando públicamente a que lote se referían, luego que la junta confirmara que se trataba del lote adquirido por la fundación ubicado en Zanjones, el abogado manifestó a viva voz, que ese lote ya había sido vendido a la constructora Soginco Apartamentos S.A.S desde el día 13 de julio de 2016, los usuarios llevaban cancelando la administración de un lote que había sido vendido sin autorización durante 8 meses; la zozobra se apoderó de los asambleístas, quienes además de recibir de golpe esa información, conocieron que Mauricio Parra Rodríguez, representante legal de SOGINCO, había purgado una condena de 16 años de prisión por narcotráfico.

Adicional a esto, la constructora que había sido presentada con bombos y platillos en Pitalito, había manifestado tener experiencia en construcción y urbanismo, pues habrían indicado que realizaron la construcción de vías en la sabana de Bogotá, esta información también fue desvirtuada por el abogado en el marco de la asamblea, pues la dichosa constructora apenas había sido registrada de manera legal el 3 de junio de 2016 con 1 millón de pesos,  tan solo un mes antes de haber adquirido el lote de la fundación.

Sin duda, fue mucha información para una asamblea, tanto que la junta directiva de la fundación CAFEE no supo cómo responder, y el abogado concluyó, haciendo entrega de múltiples tarjetas de presentación que solicitaron los asociados indignados para que los representara.

El abogado, este 26 de marzo, a solo 10 días que lo asesinaran, manifestó que hablaría con el alcalde, para poner en conocimiento lo sucedido, además porque su secretario de planeación tendría mucho por responder, no obstante, lo único que se conoció de manera pública, fue la renuncia del funcionario el día 2 de abril de 2017.

¿Quién era Luis Gerardo Ochoa?

El dolor de su familia, y amigos más cercanos por la pérdida del profesional, instó a que se buscara de manera vehemente la verdad sobre lo ocurrido y se hiciera justicia, pero quienes conocieron de cerca a “Luisge” como le decían cariñosamente, rompieron el silencio y hablaron de cómo era, de sus expresiones, sus pasiones, el día a día en su compañía, y de la gran ausencia que han sentido en estos dos años.

Sus mejores amigos, conocidos como el Gordo Cabrera y Libardo Rivera, dicen que el abogado era un gran profesional, un hombre con una memoria prodigiosa, “brillante”, entregado completamente a sus hijos, a quienes acompañó en su proceso de formación, hacía parte de la escuela de padres del Instituto San Juan de Laboyos, donde participó de las actividades lúdicas, en bailes tradicionales, teatro, recordado en el colegio por su carisma y por su apoyo constante.

Sus amigos, recuerdan anécdotas de 20 años de amistad, en donde vivieron las penurias, las glorias, los amoríos, las fiestas, la llegada de los hijos de maneja conjunta.

Hablan de Luis Gerardo, como el mejor bailarin, el que nunca dejó una dama sentada, un apasionado del vallenato clásico y con quien institucionalizaron los jueves de hombres, “ese día nos reuníamos solo hombres, en la finca, o en la casa de Luisge, hablamos de todo, de lo que acontecía en Pitalito, de negocios, de animales, de las fincas y bebíamos cerveza, ese día teníamos todos el permiso de nuestras esposas, afirma el gordo Cabrera”

Por su parte, Libardo, asegura que el sueño frustrado de Luis Gerardo, fue el de haber sido ganadero, miraba todos los días a las 6:00 de la tarde los remates de ganado de TV Agro, con sombrero y poncho, sabia tanto de leyes como de ganado. Ochoa era un hombre muy apreciado por sus amigos, quienes manifiestan, que jamás le importó el dinero, recibía a la gente del campo, quienes le pagaban con leche, huevos, gallinas o queso, cobraba muy mínimo, cuando lo hacía, y cuando no cobraba, era porque se había apasionado con el tema, y lo asumía de manera personal.

Dicen de manera jocosa, que les dio risa cuando un médico le diagnosticó que tenía estrés, porque el abogado era un hombre sumamente tranquilo, “calma, tranquilo” era una de sus palabras más usadas, “tenía siempre los mejores consejos, no los aplicaba él, pero siempre tenía un consejo sabio para dar” asegura Rivas

No le gustaba hablar de la muerte, quería llegar a viejito en compañía de sus amigos, quienes decían que cuando fueran ancianos se prestarían la bala de oxígeno en sus reuniones de jueves de hombres. Su eterno sueño, fue tener una casa campestre en un lote ubicado en el Guamal; fue precandidato a la alcaldía de Pitalito, sus amigos le habían hecho el eslogan, ya que nunca aprendió a  levantarse temprano, “Con Luis Gerardo a la alcaldía, la administración inicia a mediodía”. Se ríen recordándolo, pero sus miradas se pierden ante el horizonte, y con los ojos aguados, piden a la comunidad laboyana que no lo olviden, “No tenían que haberlo matado, Luis Gerardo era un buen hombre, pudieron haber llegado a un acuerdo con las familias, él solo quería que tuvieran su casita”

Su hermana, Ximena Ochoa ha luchado contra viento y marea, por conseguir justicia ante el vil asesinato de su hermano, pero también se llena de tristeza cada vez que recuerda la forma en la que se lo arrebataron, y en lo duro que es aprender a vivir sin los otros. “Yo siempre tenía la seguridad de que, por grande fuera el problema que me agobiara, hablar con él siempre era un alivio por la forma serena, inteligente y generosa como acudía en apoyo. Escuchaba con paciencia, fortalecía la fe en las capacidades propias, aportaba ideas viables y siempre, siempre, tendió su mano generosa para ayudar.”

Asegura que tiene fe en la justicia colombiana, que espera que todo se aclare y que los culpables paguen una condena ejemplar por el hecho, y también indica que si la justicia no opera buscará los tribunales internacionales.

“Estoy esperando que la Justicia colombiana, que es la llamada a actuar en primer lugar, emita el fallo correspondiente. Pero en caso de que la Justicia colombiana no opere, lo llevamos hasta donde corresponda. Los tribunales internacionales sólo operan de manera subsidiaria, cuando el Estado correspondiente no actúa. Sin embargo, tengo confianza en el trabajo adelantado por las autoridades hasta el momento.”