lunes, 22 de octubre de 2018
Economía/ Creado el: 2015-12-23 05:13

“Apagado de El Quimbo podría acabar industria piscícola del Huila”

El ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri Valencia, dio ayer al final de la tarde una rueda de prensa en donde expresó que la situación del embalse de Betania es crítica no solo para la industria piscícola, sino también para el flujo normal de peces que tiene el río Magdalena.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 23 de 2015

“No puede ser que casi 30 años de trabajo de los huilenses en perfeccionamiento de la industria piscícola más importante de Colombia, un desarrollo que es ejemplo para el país, que han logrado con mérito propio y con su esfuerzo se termine de esta manera”, dijo el alto funcionario. ENTREVISTA EXCLUSIVA.

 

¿Cuál es la situación actual de la represa de Betania por cuenta del apagado de El Quimbo?

La situación en Betania, hoy, es la siguiente: hay 19.000 toneladas de peces, me refiero a tilapia roja que está en producción en los procesos piscícolas o acuícolas en la industria que se desarrolla en Betania, que es la industria piscícola más importante del país y que representa el 80% de las exportaciones con destino a los Estados Unidos, de peces de agua dulce.

Esa producción está acompañada del flujo normal de peces que tiene el río Magdalena, que pasa por la represa de Betania.

 

¿Qué está ocurriendo?

El fenómeno de El Niño está generando una disminución en las aguas de lo que queda del afluente de Betania, que es el río Páez, que bajó de 120 metros cúbicos por segundo a menos de 90 m3 por segundo. Así está el río Páez.

Por el otro lado, la otra agua que le está entrando a Betania es el flujo ecológico o que se dejó en El Quimbo para mantener la estabilidad, que son más o menos 36 metros cúbicos por segundo.

Como se está generando energía en Betania, más el fenómeno de El Niño, hay mayor calentamiento, mayor evaporación de agua y en la generación de energía. En síntesis, ahí está saliendo más agua que la que está entrando a Betania.

 

¿Por qué no está entrando más agua?

Porque está cerrada (apagada) la represa de El Quimbo, que está 15 kilómetros de distancia. Ese cierre y la no oxigenación del agua con las turbinas de El Quimbo en donde cada turbina (son dos) mueve 90 metros cúbicos por segundo, está generando una disminución del flujo de agua hacia Betania.

Por otra parte, al no tener flujo de agua en El Quimbo, el fenómeno normal que teníamos previsto que se iba a presentar, que es la descomposición de la materia orgánica como consecuencia del llenado de la represa, esa descomposición, por el incremento de la temperatura se incrementa el proceso y por el no flujo de agua está ocurriendo lo que yo explico en términos no muy técnicos: es lo mismo que ocurre en un balde de agua limpia en donde se le hecha agua podrida y se espera un tiempo con esa agua en descomposición a ver qué pasa. Eso es lo que está pasando en El Quimbo.

 

¿Es decir que si se demora más en encender El Quimbo y dejar que fluya el agua, el líquido en descomposición podría afectar la piscicultura de Betania?

Si se demora más, cada minuto, cada día, el nivel del efecto de la descomposición de la biomasa, más el nivel de oxígeno, cuando se suelte esa agua podría llegar a ser, si pasan más días, semanas o meses, una catástrofe. Es decir que podría llegar a terminar todo lo que se encuentra con vida en la represa de Betania.

 

De la manera más respetuosa quisiera preguntarle si estas declaraciones no son apocalípticas. ¿Es tan grave la situación?

No es una alarma falsa, no estoy defendiendo a El Quimbo, no estoy diciendo cosas que no corresponden a la verdad. Cuando se abrió por primera vez la generación de energía en El Quimbo, en la parte de abajo, entre los 15 kilómetros abajo, a menos de un kilómetro, se murieron 300 peces en el río Magdalena.

Esa situación multiplíquela por miles, si es que mantenemos la represa El Quimbo cerrada y el flujo de agua que requiere Betania no se complementa y no se diluye, aprovechando que todavía faltan tres meses de este verano (enero, febrero y marzo), el efecto diluyente que tienen las aguas del río Páez, entonces en la medida en que esta situación se iría presentando el nivel de contaminación o descomposición que va a tener el agua de El Quimbo no se va a alcanzar a diluir con el río Páez, entra ese veneno sin oxígeno a la represa de Betania y acabaría con todos los peces que se encuentran en la represa.

 

¿Qué pasará entonces con la industria piscícola de Betania?

No puede ser que casi 30 años de trabajo de los huilenses en perfeccionamiento de la industria piscícola más importante de Colombia, un desarrollo que es ejemplo para el país, que han logrado los huilenses con mérito propio y con su esfuerzo se termine de esta manera.

Esto no puede pasar y por eso estamos buscando la forma de solucionar esta gravísima situación que se va a presentar sino se toman las decisiones a que haya lugar. Estamos buscando alguna fórmula de resolver el tema, no soy la autoridad competente para ello, pero sí el responsable en los temas pesqueros del país para señalar lo que está ocurriendo y advertir de esta situación que puede llegar, como ya lo mencioné, a ser no solo desastrosa sino más grave, catastrófica para la gente de Colombia, para la industria piscícola del país sería demasiado grave.

 

¿En los últimos días usted se ha reunido con los piscicultores huilenses?

La gente de la Aunap se ha reunido en varias oportunidades con los piscicultores, la gente de la ANLA se ha reunido y como usted sabe, nosotros estábamos terminando la agenda legislativa. Yo me reuní antes de que se iniciara el llenado de El Quimbo, donde se acordaron una serie de medidas de protección de Betania y esas medidas se venían cumpliendo.

 

Los empresarios de la piscicultura han denunciado mortandad de peces desde que El Quimbo prendió las turbinas, ¿tiene conocimiento de esta situación?

No hubo grandes incidentes en la apertura y generación de energía con las turbinas cuando esa agua entró a Betania, pero esa es la situación que me informa el director nacional de la autoridad de pesca del país (Aunap) y que los mismos piscicultores del Huila han llamado.

Los llamados de algunos de los piscicultores del Huila preguntando cuándo es que van a abrir la represa, pero que están sintiendo que la represa de Betania va bajando su nivel de agua. Eso me obliga a hacer este llamado en el día de hoy para informarle al país lo que está ocurriendo.

 

Usted dijo que están buscando mecanismos para solucionar esta grave situación. ¿Qué tipo de medidas va a tomar el Gobierno Nacional?

Yo soy el responsable del tema piscícola, agrícola y pecuario en el país. Tenía la obligación de informar a la opinión pública, al Gobierno Nacional, a las demás entidades del Gobierno encargadas de temas distintos a esta cartera, de la situación que se está presentando y por eso menciono, y así me han dicho, que se están buscando distintas alternativas para ver si se resuelve este problema del apagado de El Quimbo.

Repito que se podría dar una catástrofe ecológica. Se lo puedo decir por mi experiencia en lo piscícola. Se podría llegar a presentar una catástrofe porque el flujo de agua contaminada que llegaría a Betania sería demasiado grave.