miércoles, 24 de abril de 2019
Economía/ Creado el: 2015-05-01 08:20

“Nosotros estamos pensando en el futuro de la industria piscícola”

Sara Patricia Bonilla, directora ejecutiva de la Federación Colombiana de Acuicultores (Fedeacua), dialogó con DIARIO DEL HUILA sobre la decisión del Tribunal Administrativo del Huila a favor de los piscicultores de Betania.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 01 de 2015

¿Cómo toman ustedes esta decisión del Tribunal Administrativo del Huila?

Aplaudimos la decisión del Tribunal Administrativo del Huila porque nosotros instauramos una acción popular y el resultado fue una medida cautelar. Básicamente lo que la medida cautelar indica es que Emgesa no puede llenar la Central Hidroeléctrica El Quimbo hasta que la empresa “negocie” o consolide unos conceptos básicos del llenado de la represa para que no afecte la piscicultura en Betania.

 

¿Pero Emgesa siempre ha dicho que la responsabilidad es de los piscicultores porque hay sobrecarga en Betania?

Todo el tiempo Emgesa ha dicho que el problema de los piscicultores es la sobrecarga (sobreproducción). Entonces dicen que no se puede adjudicar esto a una relación con el llenado de El Quimbo porque si se mueren los peces es por sobrecarga más no por el efecto que pueda traer las condiciones de la licencia ambiental.

 

¿Qué les dijo el alto organismo judicial?

Vemos que el Tribunal Administrativo ya falló el miércoles y salió ayer en la mañana. Resuelve la apelación de Emgesa y no la aceptó. Emgesa indicaba que la mortandad de peces que estaban en Betania se debía a un problema de falta de control en la capacidad de carga y solicitaba que levantaran la medida cautelar porque la mortalidad se había presentado antes del llenado de El Quimbo y que no se la fueran a adjudicar a ellos.

 

¿Cómo explicaron ustedes la situación de mortandad que se presentó en Betania?

Con las justificaciones que nosotros presentamos a través de nuestros apoderados, ellos aclararon que la bacteria que causó la mortandad está presente todo el tiempo en el embalse de Betania, que básicamente por una baja fuerte en el caudal el 16 de marzo se empezó a presentar la mortandad y obviamente una cosa no tiene que ver con la otra. Eso lo tuvo en cuenta el magistrado Ramiro Aponte Pino.

 

¿Ustedes están en contra del proyecto El Quimbo?

Nosotros siempre hemos manifestado que no estamos en contra del llenado de El Quimbo, ni más faltaba. Pero consideramos que el llenado se debe hacer en unas condiciones donde podamos mirar cuál es el menor impacto al embalse de Betania. Entonces es una excelente noticia para el sector.

 

¿Qué sigue en este proceso?

La medida cautelar continúa y la caución está sujeta a una negociación. ¿Por qué? Porque los valores que ha puesto Emgesa y los que hemos puesto nosotros están muy distantes. Nosotros, siguiendo las recomendaciones de los abogados, le pedimos a un experto que hiciera el cálculo de la afectación a los piscicultores, que ya radicamos ante el tribunal respectivo.

 

¿Lo que ustedes buscan es una indemnización o la protección del sector?

Los piscicultores no están buscando dinero con este concepto, la problemática no es tan fácil como decir que Emgesa les da unos recursos a los piscicultores para que lo repartan y listo. Si miramos lo que está pasando hoy en día con Hidrosogamoso, las condiciones del agua en esa central hidroeléctrica han variado mucho negativamente. Los expertos hablan que la recuperación se extenderá por dos años.

 

¿Es incierto el futuro de la piscicultura con el llenado de El Quimbo?

Nosotros estamos pensando más en el futuro de la industria, más que en el valor de una caución. El llenado de El Quimbo puede pasar, puede suceder que se mueran o no los peces, eso es muy incierto en estos momentos. Podemos llegar a negociar todas las medidas que protejan los caudales requeridos y puede ser que no se muera ningún pez.

Pero posteriormente cuando El Quimbo empiece su fase de estabilización, esas aguas pueden cambiar por todos los residuos forestales que van a quedar y se someterán a un proceso de descomposición normal que va a cambiar las condiciones del agua y esas aguas van a llegar a Betania.

Esto quiere decir que podemos tener el riesgo dos años de que esas condiciones negativas que va a tener el agua nos puede afectar. Entonces estamos pensando más en el futuro de la industria.