miércoles, 24 de abril de 2019
Economía/ Creado el: 2015-04-20 05:40

“Si continúa mortandad de peces favorecería a Emgesa”

Piscicultores y académico cuestionan el hecho de que solo años después (entre siete y diez según sus cálculos) de presentarse sobrecarga en Betania sea ahora cuando aparezca la bacteria a la cual se le atribuye la mortalidad de peces en el embalse. Solicitan mayor investigación.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 20 de 2015

“Si la mortandad de peces continúa y es posible que se mueran todos, favorecería a Emgesa porque le serviría de argumento ante el Consejo de Estado para decir que no va a haber afectación de peces por el llenado de El Quimbo porque éstos ya se murieron”, es la hipótesis que Míller Dussán, profesor e investigador, plantea a propósito de la crisis piscícola que vive desde hace 25 días en la represa de Betania.

Según la Asociación de Piscicultores del Huila -Asopishuila- el número aproximado de la mortalidad es de seiscientas toneladas. El ICA atribuye la responsabilidad a la acción de una bacteria denominada aeromona y la sobrecarga en el embalse es catalogada como el detonador de la presente situación de emergencia. Sin embargo, Dussán y Juan Manuel Gutiérrez, gerente de la asociación, se hacen preguntas.

¿Más allá de la bacteria?

“¿Por qué se generó esa bacteria precisamente en momentos en que el Tribunal Administrativo del Huila solicita al Consejo de Estado que sea él el que decida sobre el llenado del embalse del proyecto Hidroeléctrico El Quimbo?”- es la inquietud del académico. Para él, la situación de mortandad podría tratarse de una excusa para que las afectaciones en la industria piscícola de Betania por el llenado de El Quimbo no se reconozcan y, en ese sentido, la multinacional Emgesa, no responda por dichos efectos.

“Nosotros tenemos mucha responsabilidad. Ellos, las autoridades, se están escudando en la sobrecarga pero ese problema lo tenemos hace más de ocho años o diez y ahora por obra y gracia del Espíritu Santo por culpa de la sobrecarga está pasando esto. Es más de fondo, hay que investigar qué fue lo que hizo que esa aeromona (bacteria) se multiplicara de esa forma y atacara a la industria piscícola”, advierte Gutiérrez.

Ante estas reacciones DIARIO DEL HUILA consultó al Instituto Colombiano Agropecuario -ICA-, encargado del análisis sanitario de la mortalidad, y el gerente regional, Tito Alberto Suárez Caicedo, precisó que la presencia de la bacteria se registró hace quince días aproximadamente. Los piscicultores llevan la cuenta de 25 días.

La respuesta de si la aeromona existía antes de la mortalidad es que “es un tema epidemiológico, las bacterias están en el ambiente. Afectan y propagan por condiciones adversas proclives para esta afectación”. Sin embargo, Suárez Caicedo explica que es difícil precisar si dicho microorganismo tenía presencia previa al siniestro. 

“Hay antecedentes complicados”

Para Juan Manuel Gutiérrez, la mortalidad de peces tiene antecedentes complicados. “En los últimos 25 días, en un solo día el caudal del río Magdalena que entra a la represa de Betania bajó a 61,74 metros cúbicos por segundo cuando lo normal es que varía entre doscientos y hasta ochocientos metros cúbicos por segundo. Y una situación peor, bajó a 28,29 m3 por segundo. ¿Cómo es posible eso? ¿Un río se comporta así? ¿Represaron el río o qué pasó?

Por su parte, el académico asegura que hay pruebas en la Contraloría General de la República “de que Emgesa contaminó el río Magdalena y destruyó el 80% de la pesca artesanal en toda la zona que va de El Quimbo a la represa de Betania por efecto de la construcción de las obras y el uso de químicos. Nadie habla de esas mil familias perjudicadas por este asunto”.

Ni Gutiérrez ni Dussán niegan la presión de la sobrecarga piscícola pero solicitan una investigación rigurosa sobre la cantidad y la calidad del agua que está ingresando a la represa de Betania. “¿Cuál es la responsabilidad de Emgesa? Que se haga un estudio serio”, manifiesta el segundo. “En cuanto a Emgesa, la problemática está en su patio y no ha sido capaz de ir a ninguna reunión para ver en qué nos puede colaborar. Brilla por su ausencia”, comenta el primero.

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Proceso judicial pendiente

La posición del profesor Míller Dussán se ubica en el proceso judicial mediante el cual los empresarios de Betania organizados en la Federación Colombiana de Acuicultores -Fedeacua- solicitaron la medida cautelar de suspensión del llenado de la hidroeléctrica El Quimbo la cual fue concedida por el Tribunal Administrativo del Huila.

En principio, la multinacional Emgesa respondió a esta decisión argumentando que “los promedios históricos de los caudales que tenemos en Betania y El Quimbo se garantiza el recomendado por la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap)” para el funcionamiento de la actividad piscícola. Sin embargo, hace menos de un mes propuso una caución de 15.000 millones de pesos que sería el costo del impacto del llenado.

“Emgesa con el apoyo del Ministerio de Minas y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) solicitó levantar la medida cautelar de suspensión de llenado del embalse de El Quimbo y a cambio de eso planteó una caución (seguro de garantía para el pago de posibles perjuicios) de 15.000 millones de pesos entonces los empresarios solicitaron 100.000 millones de pesos como si el problema fuera plata”, critica Dussán. 

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“Empezarán los despidos”: Juan Manuel Gutiérrez

¿Cuáles son los cálculos de la sobrecarga que ustedes admiten?

Sé que estamos cometiendo un pecado pero es una empresa, la empresa tiende a crecer y desafortunadamente los organismos de control no han sido lo suficientemente eficaces para regular la actividad en el embalse de Betania. Cuantificar es muy complicado porque hay mucho piscicultor que la oculta pero el total existente está entre 50.000 a 60.000 toneladas.

¿Y la solución?

Estamos liderando un proyecto para trasladar esos excesos a tierra y pedimos que nos den la mano con créditos especiales. No que nos regalen plata sino que la presten a condiciones exclusivas.

¿Por qué no pensaron en esa estrategia antes de que la situación de sobrecarga aumentara?

Porque antes no existía Asopishuila, quienes estamos allí reconocemos que hay un problema y hay que solucionarlo de raíz, es lo que queremos. El permiso que tenemos para producción es de 10.000 toneladas al año, las estamos superando y lo hemos dicho a viva voz.

¿Por qué ustedes como agentes privados creen que entes públicos tendrían la obligación de “colaborarles” en esta crisis piscícola?

Porque es una situación de emergencia. Es muy diferente tener un plan de contingencia, es lo que ellos no han dimensionado. Esto es una crisis. Hay personas que lo perdieron todo.

¿Siguen muriendo peces?

La cosa no es que sea imparable. Semana Santa nos permitió bajar la carga. Lo que está ahí es lo que está afectado y que en últimas se va a morir. Diariamente se sacan ochenta toneladas, algunos hablan de que la cifra está entre cuarenta y sesenta. El aumento hasta colapsó la empresa procesadora de harina de pescado.

¿Los piscicultores están cosechando actualmente?

Algunos están cosechando. Es normal que las ventas bajen en Semana Santa pero no en este porcentaje. Se han cancelado ventas ya programadas y los comercializadores están muy prevenidos, otros le dieron la mano para evacuar y congelar el producto. 

¿Es cierto que están sacando animales muy pequeños al comercio para salvarlos de la mortandad?

Sí, es cierto. Se hace un arreglo con los comercializadores, se le pone un precio y se lleva pero ya están saturados de ese producto. Está saliendo mojarrín que está entre 120 y 230 gramos usado para el corrientazo y el llavero, menor de 120 gramos, que es tipo coctel.

También se ha hablado de los despidos, ¿cuál es la realidad en este sentido?

Despidos hasta ahora no se han dado porque los empleados están ocupados en manejar la emergencia sacando el pescado muerto, desinfectando los jaulones, medicando los peces. Sin embargo, si no se vuelve a sembrar alevinos los despidos empezarán pronto porque no habrá qué alimentar.