domingo, 08 de diciembre de 2019

El Cannabis y sus verdaderos impactos en la sociedad

En un estudio del Observatorio de Drogas Nacional, se contextualizó los círculos sociales en donde el consumo de marihuana puede influir en los estilos de vida de sus consumidores. Igualmente reflejó sus efectos medicinales y consecuencias en la salud.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 17 de 2018

La marihuana es un tema actual en el contexto mundial. Es así que el Cannabis fue adquiriendo, en las diferentes sociedades, usos medicinales y recreativos. Actualmente es la sustancia psicoactiva ilegal de mayor consumo en el mundo. En Colombia, aunque la marihuana o Cannabis así como la resina y los extractos de Cannabis son sustancias ilegales, la legislación así como la jurisprudencia de la Corte Constitucional consideran la marihuana, los extractos y la resina como sustancias que pueden ser portadas y consumidas legalmente bajo el criterio de la dosis mínima personal.

La marihuana, junto con el alcohol y el tabaco, son las sustancias más utilizadas en la historia de la humanidad con diferentes fines. Por lo tanto, a lo largo de la relación sucinta entre el ser humano y la planta se han dado diferentes dinámicas.

Imaginarios sociales en torno al uso

El uso de la marihuana como medio de satisfacción de las necesidades del ser humano lo lleva a nuevos comportamientos, a buscar nuevas formas de relacionarse y a nuevos estilos individuales que son compartidos por el colectivo de consumidores de marihuana. Consumir la marihuana establece formas de interacción social específicas alrededor del consumo, y el uso individual como el colectivo tienen sus propios rituales y van creando las normas que regularizan y transforman en nuevos estilos de vida.

Para identificar los imaginarios sociales en el estudio se abordó un grupo compuesto por personas de 18 a 65 años, que se encuentran en proceso de rehabilitación, individuos que iniciaron el consumo de marihuana por unas motivaciones de carácter interno o externo, enmarcadas en contextos de tipo microsocial, macrosocial e individual.

-Microsocial

Las motivaciones de inicio del consumo de marihuana se establecen por convivencia con personas consumidoras de esta sustancia, igualmente se impulsa cuando surge al compartir espacios en presencia del consumo de marihuana, además se encontró otros motivos a través de la incidencia del grupo familiar, donde existen consumos de algún tipo de sustancia psicoactiva de algún pariente.

Se observó también la necesidad de mantenerse dentro de una relación de pareja. “La marihuana potencia el sexo, se siente más placer, la mayoría de veces que tenía relaciones sexuales la usaba”. Asimismo en los relatos se identificó cómo los consumidores de marihuana establecen la pérdida de vínculos sociales o de cercanía con el grupo ’sano’, los no consumidores, incluso dejan de participar en eventos religiosos. En el consumo de marihuana empiezan a prevalecer círculos sociales donde es aceptado el consumidor, alejándose así del círculo familiar

-Macrosocial

Se relata también que en el entorno universitario y otros espacios de educación para las personas que encuentran la satisfacción en el consumo de marihuana se fortalece esta conducta. “En ocasiones veía gente que metía marihuana, eso me llamó la intención y un día lo hice”.

Individual

Se inicia el consumo porque existe una necesidad de experimentar, además se utiliza la marihuana como mediador para realizar ciertas actividades. En el consumo de la marihuana se ve también que existe una necesidad de superar ciertas dificultades con las habilidades sociales, como el ser tímido; es una forma de “abrirse” al mundo.

El consumidor de marihuana consideró que esta sustancia le da el poder y asume que le fortalece sus capacidades. Dentro de los relatos se encontró la consideración que consumir marihuana facilita sobrellevar las dificultades que se le van presentando en la cotidianidad.

Los consumidores de marihuana reportan que el consumo les genera satisfacción, pero además, el hecho de no ver tal consumo como un problema permite que se mantenga dicha acción. Otro relato que se presenta con frecuencia es el imaginario sobre el uso de cigarrillo comparado con el consumo de marihuana; el primero se ve más peligroso que consumir marihuana; en esa misma medida se considera que el nivel de peligrosidad en cuanto a enfermedades y la posibilidad de accidentarse es menor en el uso de la marihuana que en el de otras drogas.

La sustancia y sus efectos en la salud

Los efectos de la droga son de tipo alucinógeno sobre el sistema nervioso central. Se ha encontrado que la sustancia tiene gran afinidad por los tejidos ricos en grasa, como el cerebro y las gónadas del sistema reproductor y se estableció la duración de los efectos: se considera que duran de 3 a 6 horas de acuerdo con la calidad y la cantidad de la droga. Estudios recientes confirman que la marihuana persiste al actuar en el cerebro durante 15 días en promedio, otros hasta 30 días, o sea mucho tiempo después de haber pasado la ‘traba’. Al cabo de 7 días solo se ha excretado un 50 - 70% de la sustancia.

Los mecanismos de acción de los cannabinoides sobre el sistema nervioso central se pueden dividir en dos: acciones neuropsicológicas y acciones neurológicas. En relación con el funcionamiento cognitivo, el efecto conductual provocado por el cannabis que se relaciona con más frecuencia es la alteración en el funcionamiento de la memoria, especialmente en la memoria reciente, en la memoria de reconocimiento y en el cálculo aritmético.

En el sistema mental, el consumo de cannabis puede tener un papel precipitante en el desarrollo de psicosis en algunas personas; entro de las que se incluyen la depresión, el trastorno bipolar y, en menor grado, el trastorno por ansiedad, guardan relación con el uso de cannabis y su progresión a trastornos por consumo, como la dependencia y abuso.

En cuanto al uso de cannabis para trastornos bipolares y depresión mayor existe evidencia mixta, un estudio mostró que el consumo de cannabis en las niñas menores de 15 años elevó significativamente el riesgo de suicidio en los 15 años siguientes.

Normalmente, los usuarios inhalan de forma profunda a un aliento máximo y luego retienen el humo en los pulmones, lo cual genera mayores presiones durante la contención de la respiración y la expiración. El humo del cannabis estimula la inflamación en las vías respiratorias, por lo que su uso a largo plazo se asocia con el desarrollo de bronquitis crónica.

Algunos autores manifiestan que el uso crónico de marihuana puede resultar en la inhibición de la secreción de hormonas reproductivas, lo que causa impotencia en hombres e irregularidades menstruales en mujeres. Algunos estudios demuestran que la exposición materna a cannabis conlleva a alteraciones cognitivas y del desempeño en los hijos.

Otros efectos físicos del consumo de cannabis incluyen deterioro del equilibrio, inyección conjuntival, incremento de la frecuencia cardiaca, hipotensión ortostática, vasoconstricción periférica. Los consumidores crónicos de cannabis pueden experimentar el síndrome amotivacional, en el cual la apatía, falta de energía y pérdida de motivación persisten por 15 días.

Finalmente, el consumo de drogas ilícitas involucra alteraciones, no solamente del ámbito psiquiátrico sino también de múltiples órganos; cada vez más frecuente el hallazgo de datos científicos que comprueban la relación entre consumo de marihuana y el desencadenamiento, de diversas enfermedades mentales, entre las que destacan las de tipo afectivo y psicótico, sin dejar atrás las de predominio cognitivo.

Usos terapéuticos del cannabis y sus derivados

Los estudios preclínicos y clínicos realizados, han mostrado evidencias en el sentido de que los cannabinoides naturales y sintéticos ejercen efectos en diferentes sistemas orgánicos, lo que muestra un potencial terapéutico. Específicamente, en el sistema nervioso central se ha señalado su potencial utilidad como agentes neuroprotectores a través de diferentes mecanismos.

Los fármacos derivados del cannabis y que se han venido utilizando con aplicaciones terapéuticas, no tienen acción psicoactiva, o si está presente es en forma reducida, sino, por el contrario, tienen acción preferencialmente antiinflamatoria. Esta actividad farmacológica se ha logrado mediante la incorporación de tecnología farmacéutica. A continuación se realiza una descripción de los fármacos cannabinoides más conocidos que se han estudiado con posibles aplicaciones terapéuticas médicas:

-Rimonabant: Como el primer agente de una nueva clase terapéutica que sirve para el tratamiento de la obesidad y la deshabituación al tabaco.

-Dexanabinol: Actúa como un inhibidor mediante un mecanismo como antioxidante.

-Levonantralol: Disminuye la conductancia de calcio y aumenta la conductancia de potasio en el cerebro. Los ensayos clínicos han mostrado eficacia en el tratamiento de las náuseas y el vómito en pacientes con diagnóstico de cáncer y tratamiento con quimioterapia.

-Nabilona: Su utilidad terapéutica está relacionada con el tratamiento de las náuseas y vómitos causados por la quimioterapia en pacientes con diagnóstico de cáncer, cuando se han utilizado otro tipo de medicamentos para tratar estos síntomas sin obtener buenos resultados.

-Sativex: Médicamente ha sido utilizado en el tratamiento complementario en los pacientes con esclerosis múltiple, para aliviar los espasmos musculares moderados o graves que no hayan respondido con la medicación convencional.

-Cannabidiol: Se ha demostrado que disminuye la actividad del sistema límbico, siendo útil para disminuir el aislamiento social inducido por el tetrahidrocannabinol. También se demostró que reduce la ansiedad en el trastorno de la ansiedad social.

Investigación

El Ministerio de Justicia y del Derecho presentó el estudio “Marihuana cannabis, aspectos toxicológicos, clínicos, sociales y potenciales usos terapéuticos”, documento que correspondió a una iniciativa de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional, que tuvo a bien invitar a un grupo de expertos que hicieron sus contribuciones para mejorar el conocimiento en los diversos tópicos de esta droga. En coherencia con la esencia de la Facultad de Medicina, el contenido del documento es de carácter científico y recoge la evidencia disponible en el mundo, apartándose de exponer posturas ideológicas.

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