sábado, 21 de julio de 2018
Opinión/ Creado el: 2017-12-16 09:00

El desorden electoral

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 16 de 2017

Por: Luis Humberto Tovar Trujillo
Esas maniobras electoreras, propias de la vulgarización de la política, es el reconocimiento de la inexistencia de partidos políticos, y los que nacen, como verdaderas organizaciones en la búsqueda del poder para la solución a los problemas sociales, inmediatamente caen en esas mismas maniobras, donde solo se pretende, la protección de intereses particulares.

Quienes pertenecemos aun a los partidos, debemos entender que estamos allí, por especiales y fundamentales convicciones ideológicas, razón exclusiva y excluyente para ese aglutinamiento.

Algunos por el morbo propio de la política, mas por hacer daño parroquial, propio de la cultura torticera de la maniobra dañina que se ha enquistado en nuestra sociedad, los ubica deliberadamente en los tradicionales partidos en vía de extinción, y otros, como dice la Senadora María del Rosario Guerra, ex candidata presidencial, “amigos del Uribismo, que por no encontrar espacio en las listas, ante tanta demanda de aspiraciones, se inscribieron en otros partidos afines a las concepciones ideológicas del uribismo”.

Eso no significa que sean enemigos de la noche a la mañana de las ideas del Uribismo, como líder natural y jefe de toda una sociedad que clama reconstruir a Colombia.

Eso ha sucedido con Hugo Tovar Marroquín, en nuestra región, ideológicamente del uribismo a toda prueba, como muchos otros, quienes recibieron el aval conservador, porque siempre se han identificado con la derecha ideológicamente hablando, me consta su amistad leal y personal con uno de los prohombres del Huila como Héctor Polania Sánchez, y su presencia en el parlamento colombiano, será garantía para esa reconstrucción que tanto anhela el pueblo colombiano, amigo de la libertad y del orden.

Hubiéramos querido, ver como candidato presidencial a Luis Alfredo Ramos u otros, pero en estos momentos aciagos de la patria, debemos renunciar a nuestros deseos e intereses personales, ojalá los demás lo hagan, ejerciten ese acto de grandeza patriótica, y como un solo hombre vamos a respaldar con entusiasmo la candidatura presidencial de Iván Duque en la compañía de Martha Lucia Ramírez, candidata para la “Alianza por Colombia”. Necesitamos una mujer con todos los pergaminos y fortalezas morales e intelectuales, convencida en la reconstrucción como propósito nacional, apoyada por todos los sectores del NO, además, sin dudarlo, por todos los colombianos de bien, que incluyen a Oscar Iván Zuluaga y el mismo Luis Alfredo Ramos, como notaria del porvenir próspero para Colombia. Nuestro compromiso es con nuestra patria.

 

 

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