miércoles, 13 de diciembre de 2017
Opinión/ Creado el: 2017-12-07 08:02

El fiscal que copia y pega

Escrito por: Alfonso Vélez Jaramillo | diciembre 07 de 2017

La decisión del Juez que ordenó la libertad del alcalde Pedro Suarez luego de su reclusión durante casi tres meses puso el dedo sobre la llaga de lo que puede estar pasando  en la administración de justicia por acción o por omisión de los operadores judiciales.

Y esto es muy preocupante en momentos en que el país se derrumba en medio de la mayor crisis que hay vivido la justicia, el garante esencial de nuestro Estado de derecho y el principio democrático.

Que exteriorice un juez para decidir la libertad de una persona que “La argumentación de la Fiscalía ha sido mínima, nula…no comprobó que la medida de aseguramiento impuesta fuera adecuada, proporcional y necesaria…”, es muy grave y pone a pensar a  cualquiera y a tener miedo de estar en manos de funcionarios con estas características.

Primero, porque con esta valerosa referencia se pone de presente que la investigación por el caso del estadio no ha sido rigurosa ni mucho menos seria, ni ha sido eficiente y que habido más interés en montar un espectáculo para conseguir votos, que averiguar este hecho  con toda la rigurosidad  y la importancia que requiere.

Hay cuatro muertos, se han invertido unos 27 mil millones de pesos y el Atlético Huila no tiene donde jugar, aunque esto último para el alcalde  Rodrigo Lara y muchos que nunca van al estadio les parece insignificante, creo que por fortuna son una minoría.

Pero lo más relevante  fue el regaño del juez a los fiscales que instruyeron  el caso y pidieron la detención de Suarez, porque en la redacción del escrito de acusación hicieron como cuando un estudiante perezoso no hace su trabajo con dedicación sino que copia un texto y lo pega en otra parte y ni siquiera se toma el trabajo de examinarlo.

‘copiar y pegar’, para decidir sobre la libertad de una persona es un asunto muy grave, hasta puede ser catalogado como delito, porque se trata de un hecho, quizás el caso mas importante de los últimos años en el Huila, con un estadio fuera del servicio, con personas muertas, una inversión millonaria y sobre todo con un alcalde empecinado en que se no se termine a obra, quien sabe porque motivo o razón.

Muchos de los amigos y contratistas del alcalde Rodrigo Lara ahora saldrán a decir que estoy defendiendo  a Pedro Suarez o a alguien en particular, por algo aseguré hace meses que la caída del estadio la están utilizando para la próxima campaña política, claro está porque no tienen que mostrar.

Y como dije en otra columna: Hasta cuándo vamos a permitir o a prestarnos para que asuntos tan delicados como el del Estadio Guillermo Plazas Alcid, con tanto dolor  encima,  siga manejándose con un interés absolutamente manzanillo, que nada bueno le deja a la ciudad. Así se enrarece el ambiente y se polariza la voluntad de la comunidad, bastante saturada  de lo mismo. Así no se solucionan los problemas.

Repito: que no se me malinterprete, no estoy pidiendo que se favorezca a nadie ni trato de presionar a la justicia que según la Constitución Política debe ser independiente y tiene que responderle a la  sociedad con fallos ceñidos al derecho, sin menoscabar derechos.

Y para los que ahora se rasgan las vestiduras, que no se preocupen que todos los que tienen que ver con  el proceso de contratación y construcción de las obras siguen vinculados y nadie ha sido exonerado aun de la responsabilidad, incluyendo a los alcaldes.

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