viernes, 25 de septiembre de 2020
Opinión/ Creado el: 2020-02-14 11:03

El irrenunciable derecho a la verdad

Escrito por: Ernesto Cardoso Camacho
 | febrero 14 de 2020

 

Los recientes acontecimientos relacionados con la cirugía a que fue sometido el alcalde Gorky; la presunta imputación de cargos al Secretario Privado y encargado de la alcaldía durante la incapacidad del titular; y el bochornoso espectáculo ofrecido por la periodista Vicky Dávila en su entrevista con el también periodista Hasam Nassar, Asesor de Comunicaciones del presidente Duque; nos permiten a los ciudadanos recordar que, en un sistema democrático donde existe libertad de prensa y de opinión, la VERDAD es el único elemento que debe primar en la información así como en los actos del gobernante.

La transparencia del periodista y del medio que publica la información sobre la vida personal y pública del servidor público, de cualquier nivel, es la medida misma de su credibilidad y de su prestigio. A su vez, el servidor público y sobre todo cuando es de elección popular, tiene el deber moral y ético de revelar su estado de salud cuando este es objeto de cuestionamientos o inquietudes tanto del periodista como de la ciudadanía.

En estas circunstancias, los neivanos y huilenses somos quienes tenemos el derecho irrenunciable a exigir y conocer la verdad, pues el interés publico esta por encima tanto del periodista como del medio, y claro, también sobre el gobernante.

Al respecto debe recordarse que, por la polémica desatada con relación al alcalde y su funcionario, el periódico La Nación tuvo que precisar en su página editorial el derecho a informar sin las presiones de los involucrados o de sus seguidores; hecho que permite presumir, con suficiente margen de credibilidad que tiene evidencias contundentes acerca de los dos temas mencionados. Por su parte, el alcalde, su funcionario y sus seguidores, deben ofrecer responsablemente la evidencia, también contundente, de que el periodista y el medio no han informado la verdad, circunstancia que les permitiría las acciones legales correspondientes, pero especialmente que actúan con transparencia y honestidad.

El asunto de la presunta enfermedad terminal del alcalde tiene implicaciones muy trascendentes; primero, porque esto se ha mencionado desde la campaña; segundo, porque de llegar a ser cierto, las condiciones de minusvalía física y emocional del alcalde afectaría sin duda alguna su buena gestión pública ; y tercero, porque un eventual desenlace fatal de su salud obligaría a una nueva elección si este se produjera antes del primer año de  su período, con las naturales consecuencias que ello implicaría.

En relación con la presunta imputación de cargos al secretario, el asunto es delicado en cuanto que, según lo informado por el periodista y el medio, las conductas penales son muy graves pues se trata de actos de corrupción que tanto rechaza la ciudadanía.

Transparencia de unos y otros para que los ciudadanos conozcamos LA VERDAD, es lo que debemos exigir.

Con respecto al bochornoso espectáculo ofrecido por Vicky Dávila, es evidente que mostró el cobre como dice el refrán popular. La polarización política sigue en intensidad, precisamente promovida por ciertos periodistas y medios que anteponen sus sentimientos o intereses personales al sagrado compromiso con la ética del periodista.

El uribismo ejerció con tesón su oposición al santismo durante los 8 años de su gobierno y ahora estando en el gobierno con el presidente Duque, están recibiendo las vueltas, pero lo curioso es que ellos lo hacían a través del expresidente y sus agentes políticos, pero ahora esas vueltas las da el santismo sin confrontarlos políticamente, sino a través de ciertos periodistas y medios bien conocidos y Vicky y Semana son uno de ellos.