domingo, 19 de noviembre de 2017
Opinión/ Creado el: 2017-09-13 02:08

El primer paso hacia la reconciliación

Escrito por: Orlando Parga Rivas
 | septiembre 13 de 2017

Una de las más gratas noticias que haya podido mostrar Colombia en los último años fue precisamente la visita del papa Francisco, que aunque no pocos la vieron con cierto recelo hoy todos los colombianos nos sentimos iluminados por cada una de las sabias palabras que nos transmitió el Santo Pontífice.

Francisco logró despertar el sentimiento nacionalista en cada uno de los lugares que visitó hablando de la privilegiada naturaleza que nos rodea e invitando al respeto por su diversidad.

También hizo un llamado a la jerarquía de la iglesia en nuestro país a abrirse más a la gente, a “buscar las ovejas y no esperar que las ovejas vengan a su pastor”, y los invitó a “una Iglesia de puertas abiertas que debe salir de los púlpitos”, y hasta a salir “a donde se están dando los debates de las ideas”, haciendo referencia a la importancia de las redes sociales.

El Papa argentino habló, igualmente, de cuatro pilares fundamentales: la verdad, la misericordia, la justicia y la paz, con los que quiere que todos demos el primer paso hacia la reconciliación.

Aunque es claro que la reconciliación no es un camino fácil, ni el más fácil, el mensaje de Su Santidad es “que como sociedad nos unamos en el largo camino de construir una paz estable y duradera”.

El Papa Francisco en su recorrido hizo un completo diagnóstico de los males que aquejan a Colombia, calificándolos de “tinieblas”, sin dejar a un lado la injusticia y la inequidad social, la corrupción que “para favorecer los intereses de particulares, consume de manera egoísta y desaforada lo que está destinado para el bienestar de todos”. Reprochó así mismo, el irrespeto por la vida y la sed de odio y de venganza entre quienes no han sabido perdonar. Cuestionó la insensibilidad con la que son tratadas las víctimas de tantos años de guerra y que siguen viviendo en su condición de excluidas.

La visita papal en su histórico paso por tierras colombianas, marca así el primer paso hacia una nueva sociedad necesitada de paz y dispuesta a pasar, de una vez por todas, la larga página de más de cinco décadas de confrontación armada interna. Los mensajes del Papa tienen que trascender más allá de la polarización y la politización.

Finalmente qué nos queda de esta visita santa. El agradecimiento a Dios, porque el viaje papal a Colombia, era algo que el país lo necesitaba, era la voz que todos, sin distingos de ninguna clase, queríamos escuchar, una voz unificadora. Nos queda también la emoción de los profundos mensajes que llegaron al alma de cada uno, enseñando a valorar las cosas buenas y hermosas que tenemos en nuestro país.

Pero lo más importante es trabajar cada día para que el mensaje del Santo Padre no caiga en tierra estéril, que día a día trabajemos en función de que esa semilla sagrada que nos entregó Francisco germine en cada uno de nuestros corazones, bendecidos por Dios a través de la mano de su principal representante en la Tierra.

Gracias Francisco por renovar nuestra esperanza que nos fortalece, por animarnos a enfrentar las tinieblas y la cizaña que nos acechan, y por inspirarnos a unirnos y alcanzar el perdón y la reconciliación que necesitamos.

Adenda: agradecimiento especial también la Vaticano, la Iglesia Católica y el Papa Francisco por la beatificación del sacerdote huilense Pedro María Ramírez Ramos, el "Mártir de Armero", hecho que reconoce la labor pastoral y el martirio padecido por el religioso plateño como víctima de la violencia política a mediados del siglo pasado.

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