jueves, 21 de junio de 2018
Neivano Soy/ Creado el: 2018-05-19 05:20 - Última actualización: 2018-05-19 05:23

El ‘renacer’ de Luz Helena

Sumida en el mundo de las drogas, la mujer relata el infierno que vivió en mundo llenó de oscuridad. Hoy, gracias a su propia voluntad se rehabilita y cuenta su testimonio de vida; quiere en un futuro muy cercano, recuperar a su hija.

Luz Helena Marroquín

Escrito por: Caterine Manchola | mayo 19 de 2018

“Ninguna persona involucrada en una relación debería sentir que para hacerla viable necesita renunciar a una parte esencial de sí misma”; palabras muy acertadas de  la poetisa y novelista americana May Sarton, que al parecer  Luz Helena Marroquín pasó por alto cuando comenzó su relación con Germán Ríos García. 

Según relata Luz Helena, desde el año 2007  este sujeto la indujo al consumo de marihuana y posteriormente basuco, para al final hacer una mezcla de ambos que es conocida en el mundo de las drogas como ‘Feliz Maduro’, combinación altamente peligrosa y dañina para el ser humano. 

Con costal al hombro, rescatando latas, plásticos, botellas, cartón y hasta cables (estos últimos muy ricos en cobre que es muy bien pagado), de las basuras de la Avenida Tenerife, Quirinal, Ipanema, Las Brisas y en el centro,   la neivana llegó a cargar hasta  arroba y media  de materiales reciclables y los vendía en las chatarrerías clandestinas que funcionan, según dijo, toda la noche en la Avenida Circunvalar y el barrio San Martín. 

El lugar desde luego es ilegal, pero según lo que comenta Marroquín y sus demás compañeros en la Organización Fundadores del Mañana, las autoridades tienen pleno conocimiento del sitio y si en consecuencia no  ha sido cerrado es porque “muy seguramente ellos también obtienen entradas económicas del mismo”.  Cuentan también que a las ‘ollas’, principales expendidos de droga, las tienen plenamente identificadas, pero lo siguen pasando por alto. 

Alrededor de $40.000 diarios le pagaban a Luz Helena por su reciclaje, dinero que era destinado en su gran mayoría para comprar basuco.   

“Uno da $5.000 y le dan seis ‘bichas’ (papeletas) envueltas en papel de cuaderno”,  y la marihuana entre $1.000 y $2.000; que las compraba en el barrio San Martín y Barrio Bogotá, uno de los sectores más peligrosos de Neiva.   

 “Eso me alcanzaba para un día, yo no comía. Tampoco me preocupaba por mis hijos. Salía todos los días desde las 2:00 p.m. hasta la media noche a reciclar, vendía y regresaba a mi casa a dormir”. 

De los 69 kilos que pesaba cuando aún lograba decidir sobre sí misma, llegó a pesar 43 kilos. Perdió además, su  cabello, la delicadez de su piel, algunos dientes y lo más doloroso para ella: su familia, amigos y vecinos, pues al ver el estado de abandono de sí misma en el que se encontraba se apartaron de su lado. 

“Me destruyó física y económicamente. Recibí la herencia de mi mamá por $10 millones y a los cuatro meses ya no tenía nada. Vendí también mi moto, los bafles, los celulares, las ollas y hasta el mercado. No me vestía bien, vivía cochina, no me preocupaba ni por mis uñas”.

“Por estar reciclando me salieron granos en los brazos y piernas. Eso fue por meter las manos en la basura. El efecto de la droga comienza a durar menos y uno se vuelve adicto”. 

Violencia 

Cuenta además que Germán Ríos  abusó físicamente en reiteradas ocasiones.

“Inclusive perdí un diente por las golpizas que me daba. Un día me dejó 10 días en cama, otra vez 15 días, me golpeaba muy duro. A raíz de eso mi hija se fue de mí y en estos momentos me la tiene el Bienestar Familiar. Mi misión es recuperarla porque nunca me había separado de ella”, expresó mientras no podía contener las lágrimas pues hace más de 7 años no la ve. 

“Me he perdido sus mejores momentos, la Comunión, Confirmación, verla crecer… Quisiera retroceder le tiempo pero no puedo. Son errores que uno comete”. 

 Otros de los momentos más difíciles que ha debido enfrentar es el intento de abuso sexual por parte de muchos otros habitantes calle y en ocasiones, hasta personas con “dinero, bien presentados y con buenos carros que nos ofrecían plata para prostituirnos. Gracias a Dios no lo hice pero muchas de las que están en las calles sí”. 

Por parte de sus vecinos también sufrió varios señalamientos y comentarios falsos.

“Dijeron incluso que hasta yo tenía VIH, cosa que no es cierta. Sin embargo me tomé exámenes para comprobarles que era falso”.  
Renacer

Luego de consumir sustancias alucinógenas por 11 años, de los cuales 8 lo hizo en compañía de su exesposo, cumple hoy 45 años y sus compañeros en la fundación aprovecharán también para celebrarle sus tres primeros meses de lucha y no recaída.

“Cuando ella llegó parecía un muchacho, creíamos que era un loco del sector, hasta que ella nos dijo que era una mujer”.

Luz Helena Marroquín, dice haber subido 13 kilos y asegura seguir luchando, pues a pesar de que en las etapas de abstinencia le ha dado fiebre, escalofríos, ansiedad, desmayos, etc., la motiva continuar dando charlas de superación personal en el Colegio de la Policía y la Institución Educativa Promoción Social; y el haber recuperado el apoyo por parte de su familia.

Ahora tiene presente que las relaciones amorosas no siempre traen buenos resultados, dice amarse a sí misma y haber perdonado a Germán Ríos García, a quien según le informaron lo asesinaron hace seis en El Guamo, Tolima, porque había creado una casa de expendido de estupefacientes.  

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