miércoles, 21 de febrero de 2018
Opinión/ Creado el: 2018-02-07 08:09 - Última actualización: 2018-02-07 08:10

Freno a las noticias falsas

Escrito por: Luis Alfonso Albarracín Palomino
 | febrero 07 de 2018

A buena hora, la Corte Constitucional fijó un precedente ante las noticias falsas que circulan por las redes sociales y que en algunas ocasiones son difundidas, por los medios de comunicación. Somos espectadores de la guerra sucia que se genera por parte de algunas personas mal intencionadas, que quieren desvirtuar la realidad del diario acontecer y que los lectores se ven saturados de mensajes que tergiversan la verdadera realidad de los acontecimientos. El fallo de una demanda que había instaurado una abogada que fue víctima de señalamientos por parte de un concejal en Medellín, el alto tribunal, determinó que cualquier persona, al igual que un periodista, tiene el deber de contrarrestar fuentes de información, con el fin de no generar noticias falsas que perjudiquen el buen nombre y la honra de las personas. Por tal motivo, es indispensable que los mensajes que se emitan sobre cualquier presunta situación, que contribuya a desdibujar la verdadera realidad de los hechos, deberán tener un sustento legal.

A menudo escuchamos algunos programas o leemos noticias sobre presuntos hechos de corrupción de algunos funcionarios, que son condenados públicamente ante la opinión, pero luego, los organismos de control fallan a favor de los presuntos sindicados, cuando el daño moral y el buen nombre ha sido mancillado por los autores que emiten dichos mensajes mal intencionados. Pero desafortunadamente existen hechos que son palpables a la luz pública, provocados por el desgreño administrativo y la falta de ética de algunos servidores públicos que aprovechan su posición de dirección de las entidades públicas para cometer actos que atentan contra el erario y que las entidades encargadas de vigilar y proteger los dineros públicos no emiten juicios sobre estos hechos delictivos. Así ha quedado demostrado por la sociedad colombiana, que se siente inerme ante la alta impunidad que se presenta, observando las grandes obras inconclusas y la inoperancia del Estado para sancionar a los responsables.

En el contenido del fallo, se advierte que el desconocer el principio de veracidad, cuando la información se sustenta en “rumores, invenciones o malas intenciones” o, cuando "pese a ser cierta, se presenta de manera tal, induce a error a su receptor". Pese a que la libertad de expresión es un derecho fundamental, no es un derecho ilimitado teniendo en cuenta que no se puede vulnerar los derechos de otras personas. En efecto, las noticias falsas, su difusión y la relación que las audiencias tienen con los medios de comunicación tradicionales, son las tensiones más importantes que se generan en el debate público en el mundo entero. Consideramos que los medios de comunicación, y las redes sociales, deben recuperar la credibilidad. El periodismo colombiano, no puede servir de megáfono para las declaraciones incendiarias, o para difundir rumores sin confirmar.

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