jueves, 22 de agosto de 2019
Especiales/ Creado el: 2019-02-08 09:34

Hace 205 años: la Provincia de Neiva se declaró “libre e independiente del gobierno español”

En Santafé se consideraba que parte del problema político de la provincia de Neiva tenía su origen en el fuego político que prendían quienes habían sido gobernadores.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 08 de 2019

Por: Alexander Quintero Bonilla
Presidente Academia Huilense de Historia
Profesor Universidad Surcolombiana

De la tranquilidad a los conflictos y de allí a la Independencia

Transcurridos cien años de fundación, la provincia de Neiva seguía siendo tranquila. Bajo la cotidianidad y conforme a las costumbres heredadas de La Colonia, los pobladores juraban total obediencia al Rey y a sus representantes en el territorio. Sin embargo, a mediados de siglo XVIII los líos por el ejercicio del poder surgieron entre alcaldes y gobernadores, en los estancos de aguardiente y tabaco, así como en las elecciones de los ayuntamientos. A estos se sumaban los disgustos y confrontaciones entre criollos y chapetones, políticos y comerciantes. A decir del historiador Rodrigo Silva, poco a poco se convirtió en la provincia más convulsionada de todo el Nuevo Reino de Granada.

Diversos fueron los levantamientos populares que sucedieron desde 1767 y que fueron creando las condiciones para aspirar a la independencia. Conspiradores criollos y oficiales, como Juán Ascensio Perdomo, atacaron a las autoridades españolas, quienes con su radicalismo incitaban a la oposición. En 1769, siendo alcade ordinario Miguel Ramírez, fueron cometidas toda clase de “alcaldadas”: azotes a reos, bofetones a mujeres, abusos de bienes, peticiones de dinero que no devolvía, multas que se tomaban para si, entre otros. Situación que generó pugnas y reclamos. La situación era tan caótica en la provincia, que el gobernador Galvez renunció a su cargo en 1770. Los alcades, quienes mandaban más que el gobernador, estimulaban las animadversiones. En Santafé se consideraba que parte del problema político de la provincia de Neiva tenía su origen en el fuego político que prendían quienes habían sido gobernadores.

Por toda la comarca se había difundido la noticia de rebelión exitosa lograda por el cacique Tupac Amaro en el Perú, así como su influencia en las gentes del Socorro que ya marchaban con ejércitos hacia Santafé, lo que devendría en la evuelta de Los Comuneros. De esta manera, Pedro León Perdomo Blanco, empezó en la provincia de Neiva un movimiento con las indiadas de la región, inconformes con los estanquillos (impuestos) recien creados. A este hecho se sumaron tumultos en Caguán, Aipe, Villavieja y Fortalecillas. “Toda esta provincia dista mucho de aquel método de gobierno que ha adoptado la España en sus dominios”, afirmaba en un informe de 1788 el gobernador Berrío.  Arbitrariedades, torturas, problemas conyugales, exceso de justicia y conflictos políticos y civiles conformaban el espacio y diario acontecer, terreno propicio para la independencia.

Los sucesos del 20 de Julio: la provincia de Neiva proclama la absoluta Independencia

Los sucesos políticos del 20 de julio santafereño encontraron  en la provincia de Neiva un ambiente propicio para la declaratoria de independencia. Se instaló el 13 de agosto una Junta Superior que buscó imponer unidad y decisiones a las villas. Sin embargo, Garzón se mostró intransigente, convocando a voceros de todas las parroquias, alcaldes y pueblos indígenas con quienes expidió la Constitución Política de la Villa de Timaná el 6 de septiembre de 1810. Mientras en Neiva se fraguaban intentonas centralistas, los de Garzón optaron por una posición federalista.

El Colegio Electoral de Neiva redactó una constitución fechada el 3 de febrero de 1812, la cual fue calificada de defectuosa e ineficaz (Silva, Rodrigo). El intento por organizar el Gobierno fracasó. Tal parece que la guerra civil entre Cundinamarca y el Congreso, y la adopción de políticas fiscales que llevaron a la bancarrota al naciente Estado de Neiva fueron las causas. El presidente de Neiva, José Antonio de las Bárcenas, terminó con un Estado desplomado, en el que la mayoría de sus funcionarios abandonaron el cargo. Las noticias de reconquista que llegaron de Popayán hacían temer que Neiva sería sometida nuevamente al yugo español.

Sin embargo, el inicio de la Campaña del Sur, en septiembre de 1813, acometida por el general Antonio Nariño, que tuvo como propósito recuperar a Popayán, trajo consigo nuevas esperanzas para Neiva. Al paso de Nariño por esta provincia, el 18 de octubre, el presidente Bárcenas convocó nuevamente al Colegio Revisor y Electoral, el cual volvió a reunirse. Conocidas las victorias de Nariño y la toma de Popayán por los patriotas, la provincia de Neiva expresó adhesión a Cundinamarca en acta de enero 20 de 1814. Al reconocer los diputados que la Constitución de 1812 no fue aplicada en la provincia de Neiva, la proclamó solemne, expidiendo, el 8 de febrero de 1814, el Acta de Independencia Absoluta de la Provincia de Neiva. Es este el hecho que conmemoramos hoy. La decisión pública de unos hombres y mujeres que ratificaban su voluntad de no reconocer otra autoridad que no fuera la que emanaba de su propio pueblo, y con ello, aperturar la vida democrática.  

Una reflexión final

Seguramente el lector podrá preguntarse: ¿de qué nos sirve conocer el proceso de independencia de la provincia de Neiva?¿para qué conmemorar esta fecha? ¿para qué un relato del pasado? Razón tiene, si nos atenemos a los postulados de una sociedad moderna en la que impera la inmediatez y los resultados, el pragmatismo y la innovación. No obstante, hace parte de la condición humana advertir un ahora y un después, solo si hay un antes. Si el sapiens no tuviera la noción de un tiempo pasado, distinto del instante presente y del tiempo futuro, no podría dar ningún sentido a un acontecimiento nuevo. Además, cerrarle el camino a la historia, como afirmara Bloch, es comprometer nuestra capacidad de acción.

En todas las formas de culturas humanas y en todas las épocas existe, de un modo o de otro, un esfuerzo por objetivar y conservar la memoria. La Historia, con H mayúscula, es decir como un sustantivo propio,  es el estudio del hombre, de sus realizaciones. Si esto es así, aun tenemos una deuda. Le corresponde a los ciudadanos interrogar estos sucesos que propiciaron las formas democráticas dentro de nuestra sociedad,  identificar las prácticas y las motivaciones e intenciones de los sujetos independentistas; develar las relaciones y el mundo subjetivo que subyace en el fondo de las decisiones que tomaron estos hombres. Tal vez, esto nos de pistas para comprender un presente, en el que la democracia afronta retos y amenazas que cuestionan su devenir.

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