viernes, 21 de septiembre de 2018
Contexto/ Creado el: 2018-04-19 07:43 - Última actualización: 2018-04-19 10:15

Isabella, la pequeña que nació en un taxi en Neiva

Los opitas quedaron asombrados con la historia de Jessica Carolina Espinosa Pérez, una madre valiente y fuerte, capaz de dar a luz a su primera hija en un taxi. Sus paramédicos en ese momento fueron su esposo Heriberto Lozano Oyola y el taxista Rodrigo Higuera Ramírez.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 19 de 2018

La conmovedora historia se presentó en la capital del Huila. El pasado sábado a las 2:00 a.m.. En medio de una fuerte lluvia Heriberto Lozano, esposo de Jessica, al ver que su señora presentaba fuertes dolores de parto, decidió ir en búsqueda de un taxista para llevarla al hospital. Rodrigo Higuera Ramírez, fue el conductor elegido por cuestiones del destino.

Diario del Huila, dialogó con el padre y conductor, quienes relataron la experiencia vivida esa noche y la alegría que sintieron al ser los héroes de un ser tan indefenso. Una experiencia única y afortunada según el padre de Isabella, pues son pocos los progenitores, que tienen la fortuna de recibir su primera hija en sus brazos.

Trayecto de vida

“Los dolores le empezaron desde la media noche, y ya a la 1:00 a.m. le dieron demasiados seguidos, y ella me decía que presentía que la bebé iba a venir en camino, entonces decidimos irnos para el médico. Estaba lloviendo muy duro y pude conseguir el taxi en la avenida, llegamos con el taxista a la casa y la ayudamos a subir porque los dolores no la dejaban caminar, y de ahí nos fuimos al hospital”, relató Heriberto Lozano.

En el trayecto, nunca imaginó que sería el primero de tener a su hija en sus propios brazos, ya que Jessica no estaba prevista para dar a luz en esa fecha.  “No recuerdo bien pero era más o menos por la vía del Batallón, cuando a ella le empezaron muy fuertes los dolores y pujó y me dijo que había roto fuente, desde ese momento no pasó ni un minuto cuando me di cuenta que la niña ya había nacido y fue cuando ayudé a sacar a mi bebé, la tomé y no hubo ningún inconveniente, en ese momento me sentí muy contento feliz de ver nacer mi hija, tenía ese sueño y nunca me llegué imaginar vivir ese momento, Dios me regaló esa satisfacción de ver nacer a mi hija y poderla recibir en mis brazos”, indicó.

Experiencia inolvidable

La pareja lleva un año de vivir juntos y habían decidido tener en su hogar un hijo, pese a los problemas económicos que enfrentan, y esperaban ansiosos  el primer bebé. “Me sirvió lo que aprendí en el ejército, de responder en una situación de estas. Hemos pasado por muchas  problemas económicos difíciles pero para mí fue el mejor regalo y bendición que nos dio Dios, llevamos un año viviendo juntos y pues yo quería un hijo, de parte de mi mujer ella quedó muy feliz  y contenta  de saber que nuestra hija nació bien y que Dios me dio el cumplido de ver nacer a nuestra bebé, a pesar de estamos en un mal momento y no esperábamos que naciera ese día, ya que estaba programada  más  o menos para esta semana o la siguiente.” Su padre manifestó que tanto como Jessica e Isabella, fueron dadas de alta y no presentaron problemas de salud.

Taxista

Y tan intensa como fue la experiencia para el padre de la pequeña, lo fue para  Rodrigo Ramírez, quien nunca antes había visto nacer un bebé, y menos en un taxi, pese a que ya es padre. “Me salió un señor para que fuera a recoger a la mujer que estaba con dolores y a punto de dar a luz, la señora se quejaba mucho, entonces le dije que se hiciera en el puesto de adelante para que se recostara, desde que arrancamos la mujer se quejaba. En un momento inesperado le dijo al esposo: “nació la niña”, cuando voltee a mirar y le vi la cabeza de la niña ahí y me dio mucho susto, entonces lo que hice fue recostar más la silla y le decía a la señora que pujara porque de pronto ahogaba la niña,  la señora pujaba y ella misma la sacó, el marido como estaba en la silla de atrás cogió la bebe, y la señora quedó desmayada como unos cinco o diez segundos, nunca me detuve en el trayecto, solo aceleré rápido al hospital”, puntualizó.

En la mente de Rodrigo solo pensaba en poder llegar a tiempo al centro médico, para que la niña no fuera a tener complicaciones, sin  embargo el llanto de Isabella los alentó un poco, “la niña lloraba y lloraba, nosotros estábamos muy asustados, pero le dije al marido que si estaba llorando era síntomas que estaba bien, ya cuando llegamos al hospital, unas enfermeras sacaron una camilla y subieron a la señora con la bebé”.

Satisfacción en el alma

Para el taxista, no fue una simple carrera, el haber cooperado en el nacimiento de una niña y lograr que ellas llegaran al hospital, fue un cumplido satisfactorio para él. “Lo que siento de lo que viví fue, primero admiración con la mamá, porque tuvo mucha fuerza de tenerla solita, y la segunda alegría de saber que con mi ayuda, un ser tan indefenso logró sobrevivir. Muchas personas me felicitaron, además son bendiciones para mi vida, en anteriores ocasiones he montado muchas  embarazaditas en los carros que he manejado y siempre se quejan del dolor, inclusive a mi mujer hace poquito tuvo bebé pero nunca me había pasado eso, mi mujer muy contenta porque la niña no le pasó nada malo. Al otro día fui al médico a ver como estaba la bebé y ellos me la mostraron, y  quedé satisfecho porque está  bien gracias a Dios”.

Por otro lado el padre de la niña, pide que los buenos corazones quieran ayudarle con elementos para bebé o recursos, pueden comunicarse al siguiente número 3148264675


 

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