viernes, 22 de febrero de 2019
Judicial/ Creado el: 2016-04-26 04:39

El misterio que rodea la muerte de Gilma

Gilma Jiménez Montealegre, de 32 años de edad, murió al caer del quinto piso de la torre 12 de la urbanización Cuarto Centenario, al sur de Neiva. La mujer, quien además tenía cinco hijos y contaba con cuatro meses de embarazo, tenía discusiones con su esposo, Ricardo Villabón, de 76 años.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 26 de 2016

“Lo único que escuchamos fue el totazo”. Eran las 10 de la noche cuando unos quejidos, voces y lamentos se escuchaban en el pasillo del quinto piso de la torre 12 de la urbanización Cuarto Centenario, al sur de la capital del Huila. Los vecinos del lugar descansaban, así como también los cinco pequeños de Gilma Jiménez Montealegre, quienes lo hacían en el apartamento 406. Y bajo la oscuridad de la noche y luego de haber tenido una discusión con su compañero sentimental, la madre de 32 años de edad resultó cayendo por un conducto del edificio de cinco pisos.

Esperanza Charry, vecina de la torre, aseguró que todos, aquella noche, notaron a Gilma con buen semblante, incluso sonriente, mientras llevaban a cabo una reunión comunal entre los vecinos del lugar. “Anoche estábamos en una reunión y la notamos contenta. Nos reunimos para hablar sobre temas de la comunidad, de la seguridad, de actividades culturales, etc. Nosotros nos reunimos periódicamente para resolver temas con la gente; y ella estuvo presente y estaba alegre esa noche. Ella siempre pensaba en sus hijitos y por eso nos extraña que haya sucedido esa tragedia”, resaltó.

“Tenían convivencia fraterna”

Según vecinos del asentamiento Divino Niño, en la Comuna 8, en donde antes residían en condiciones difíciles, la pareja peleaba constantemente y, al parecer, su compañero sentimental la golpeaba. “No entendemos qué fue lo que hizo, por qué, si era que estaba aburrida. Ella siempre que venía de visita se notaba normal; era muy cordial con todos. Yo creo que fue un accidente, de pronto estaba aburrida, pero realmente no sabemos qué pasó. No creemos que el marido le haya hecho daño”, resaltó Edilma Jiménez Montealegre, hermana gemela de la fallecida.

Pese a lo que algunos de los amigos y conocidos de la pareja aseguraron a DIARIO DEL HUILA, la familia negó que esas situaciones se hayan presentado. “En el tiempo que yo estuve acá nunca los vi discutiendo. Yo los veía vivir muy felices, nunca los vi que estuvieran discutiendo. A ella y a sus hijitos nunca les faltaba la comida. Las veces que vine acá nunca los vi discutiendo”, resaltó Juan Carlos Rojas, amigo cercano del esposo de la fallecida.

Por su parte, Yesenia Villabón, hijastra de la fallecida, aseguró que desconoce la vida que llevaba su padre con su madrastra. Sin embargo, algunos de los vecinos de la torre dijeron que, en efecto, la hija de don Ricardo no se la llevaba muy bien con Gilma. “Yo no puedo hablar nada de cómo eran ellos porque nunca vine acá. Yo era muy apartada de ellos. Nunca compartí con ellos”, resaltó Yesenia. Las autoridades aseguraron que estas situaciones se estudian para esclarecer el misterio de esta muerte.

La pareja y su vida

La hoy occisa conoció a Ricardo Villabón, de 76 años de edad, y desde el 10 de junio de 2006 decidió convivir con él. Como resultado de esa relación, don Ricardo y Gilma procrearon a tres de los cinco niños que hoy quedaron huérfanos (tres niños de 12, 10 y un añito; y dos niñas de 6 y 4 añitos). Posteriormente, la pareja fue beneficiada con el subsidio de vivienda, por lo que les habían asignado ese apartamento desde hace un año.

“Ella se rebuscaba vendiendo dulcecitos, pero siempre dedicada al cuidado de los niños. Ella se fue a vivir con ese señor. Es el papá de una cuñada de nosotros, se conocieron y se fueron a vivir los dos. El señor vivía aquí enseguida de nosotros y la molestaba. A lo último, se fue a vivir. Pero luego de que pasó eso, el marido de Gilma no aparece”, dijo Rubiela Montealegre, familiar de la fallecida.

En medio de su dificultad de mantener en orden la casa, Gilma llevaba, según las vecinas, sus cuatro meses de embarazo en paz. Se rebuscaba la vida vendiendo dulces porque solo estudió hasta quinto de primaria en la Escuela La Paz. Por su parte, Ricardo Villabón, de 76 años de edad, esposo de la fallecida, se dedicaba a la mecánica de maquinaria pesada.

Hacia las 4 de la tarde de ayer, la comunidad realizó una oración con un sacerdote para recordar a Gilma. Para el próximo sábado, a las 7:00 de la noche, se llevará a cabo una eucaristía en uno de los parqueaderos de la urbanización Cuarto Centenario. Este es el primer caso de suicidio que se da en una de las torres de apartamentos de la urbanización desde que fueron entregadas por la entonces administración de Pedro Hernán Suarez Trujillo.