sábado, 20 de julio de 2019
Panorama/ Creado el: 2019-03-31 10:25 - Última actualización: 2019-03-31 10:26

La encrucijada de Venezuela

Los reiterados cacerolazos, la toma de juramento de Juan Guaidó, jefe de la Asamblea Nacional, como presidente interino, reflejan un escenario inédito en un país con dos mandatarios.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 31 de 2019

Por: Luis Alfonso Albarracín Palomino

alfonso519@gmail.com

Diversos expertos internacionales se hacen la pregunta sobre el futuro de nuestra hermana República Bolivariana de Venezuela, dadas las condiciones políticas que están enmarcando la dicotomía presidencial que se está presentando. A pesar de que cientos de miles de venezolanos que atienden a las diferentes convocatorias que hace la oposición, para salir a las calles a marchar, para expresar su rechazo al régimen de Nicolás Maduro Moro, continúa siendo una incógnita sobre su futuro. Todos esperamos, pronto un desenlace a este drama político y social en que se encuentra sumida la sociedad venezolana. Por otro lado, la cantidad de ciudadanos que respaldan o no al dictador, reflejan el momento más álgido y la fase más dura de la confrontación que ha sufrido durante las dos décadas, que ha durado la famosa revolución bolivariana. 

Dicotomía presidencial

Los reiterados cacerolazos, la toma de juramento de Juan Guaidó, jefe de la Asamblea Nacional, como presidente interino, reflejan un escenario inédito en un país con dos mandatarios y además el reconocimiento que se ha suscitado en la comunidad internacional, que de forma exponencial ha venido recibiendo, liderado por Estados Unidos, la Unión Europea, el Grupo de Lima y más de cincuenta países, entre otros. Necesariamente el apoyo popular, el reconocimiento mundial y la cohesión de la oposición, son hechos que lo fortalecen. Apegado a la Ley, con inteligencia y tacto, se busca que existan garantías para que se produzca una transición pacífica que lleve al retorno a la democracia, que es el sueño de los venezolanos.

Posibles soluciones

Hoy se escuchan diversas voces sobre la mejor forma de sortear esta problemática, que no solo afecta a las familias venezolanas, sino que tiene en ascuas a los demás países de la región. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha sido muy radical frente al dictador Maduro. El bloqueo económico y diplomático que ha liderado dentro del contexto mundial ha expresado que existen varias las opciones sobre la mesa, que las especulaciones van desde una implosión del régimen, hasta una apocalíptica invasión que termine involucrando a las grandes potencias.

Lo que, si es cierto, es que la presión política y económica está funcionando. El debilitamiento de la dictadura ha quedado al descubierto y no hacen más que crecer. Hay, además, un fortalecido movimiento popular al interior del país, que está luchando por el restablecimiento de las condiciones propicias para la democracia. Nadie ganaría con una confrontación militar. Esa opción, no debería, estar sobre la mesa. El sufrimiento del hermano pueblo de Venezuela debe cesar de manera inmediata. Debe terminar de una vez con la hecatombe que se vive.

Aumento de la migración venezolana

Los países latinoamericanos se han estremecido durante los últimos dos años al observar a través de los medios de comunicación la masiva entrada de venezolanos a estas naciones, en busca de víveres y medicinas que no se pueden obtener, por el marcado desabastecimiento progresivo que presenta nuestra hermana República Bolivariana de Venezuela. La aplicación de un modelo político anacrónico que el dictador usurpador Nicolás Maduro Moro ha querido imponer a la fuerza, ha generado el más alto grado de inconformismo, creando con ello una desestabilización económica y social jamás conocida en la historia de dicho territorio. Las medidas improvisadas que ha venido tomando durante los últimos meses para conjurar la profunda crisis social y económica en que se encuentra sumida la sociedad venezolana, refleja el desespero gubernamental por buscar una salida coherente a la misma. Nunca, los venezolanos habían estado sufriendo por culpa de la errada aplicación de las políticas macroeconómicas por parte de un gobierno dictatorial, que no conoce, ni sabe cuál es el rumbo que debe seguir en los próximos años.

Producto de la anterior situación, la crisis migratoria venezolana se ha proliferado hasta llegar a los últimos rincones de Colombia. Es así como en Neiva las cifras de personas que llegan para quedarse o ven a la ciudad como un paso estratégico hacia el vecino país Ecuador, van en aumento. Inclusive su presencia se ha irradiado en todos los municipios del departamento, que ven como un atractivo para buscar algunas opciones labores en el desarrollo de actividades agropecuarias. Pero triste, es encontrar cuadros humanos ubicados en las esquinas de los semáforos buscando el apoyo económico para el sustento de sus familias. Igualmente se han detectado algunas personas que están desarrollando actividades delincuenciales, contribuyendo al aumento de la inseguridad ciudadana en las zonas urbanas y rurales. Adicionalmente la proliferación de trabajadoras sexuales, están colocando en serios aprietos a las autoridades sanitarias.

Militares rusos

La permanente presencia militar de Rusia en el vecino país de la República Bolivariana de Venezuela está generando una gran preocupación para los países latinoamericanos, por la forma arrogante y ofensiva que utiliza el dictador usurpador Nicolás Maduro Moro contra su pueblo y la población de las naciones de la región. La llegada de aviones con personal y equipos militares procedentes del territorio ruso están provocando una fuerte tensión en la frontera colombo venezolana, que se encuentra cerrada desde hace cerca de dos meses. Consideramos que la sola idea de un conflicto bélico entre países hermanos debe ser desechada. De ahí la prudencia y tacto diplomático con los que se debe seguir manejando este espinoso asunto. Se deben buscar los mecanismos a través del dialogo para buscar acercamientos que conduzcan a mejorar las relaciones bilaterales.

Tras las advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, de que los militares de ese país en los últimos días a Venezuela debían retirarse, la reacción inmediata no se hizo esperar de la portavoz del ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, que expresó que se tratan de especialistas rusos.  Se están ocupando de la aplicación de acuerdos firmados en el campo de la cooperación técnica y militar ¿Cuánto tiempo? El tiempo que sea necesario. Tanto como sea necesario para el gobierno de Venezuela. Estas explosivas declaraciones se convierten en un detonante para la paz y la estabilidad del hemisferio occidental. Estas potencias han convertido al territorio venezolano en un eventual escenario de confrontación bélica dentro de la geopolítica mundial.