lunes, 16 de septiembre de 2019
Enfoque/ Creado el: 2019-03-10 09:59 - Última actualización: 2019-03-10 10:00

La gestión del riesgo: mayor compromiso

La política de gestión del riesgo de desastres de acuerdo con los invitados, se fundamenta en tres procesos: El conocimiento del riesgo (de donde proviene y cuáles son sus características, el análisis); la reducción del riesgo de desastres y el manejo de desastres. Cada uno de estos tiene los llamados subprocesos.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 10 de 2019

Germán Palomo García

Colombia es un país con alta sismicidad además de la presencia de varios escenarios de riesgo. El Huila, está calificado en este contexto con una sismicidad alta y, de igual manera, con la presencia de varios escenarios de riesgo. Teniendo en cuenta esta realidad, la tertulia El Botalón invitó el pasado martes 5 de marzo a dos profesionales de la oficina de riesgos y desastres del departamento del Huila, dependencia de la secretaría de Gobierno y bajo la responsabilidad de la Dra. Isabel Hernández. Los invitados fueron el geólogo Carlos Alberto Roa y la Ingeniera Civil Diana Tovar P.

El marco jurídico

Después de la expedición de la Ley 1523 del 2012, que es la norma vigente, la comunidad comenzó a hace parte de la atención de los riesgos y desastres en lugar de “cruzarse de brazos” a esperar a que el Estado atendiera los eventos calificados como tales. Además, obligó a las entidades y empresas a crear su propia organización para atender estas eventualidades y a tener una efectiva participación en tales fenómenos pero, fundamentalmente para prevenirlos. Sin embargo, esta participación de la sociedad no se ha dado plenamente porque los recursos requeridos para la atención de desastres son cuantiosos y dependen del gobierno a todos los niveles por lo que los comités que se crean caen en la misma gestión de lograr recursos públicos para superar las dificultades.

Los procesos

La política de gestión del riesgo de desastres de acuerdo con los invitados, se fundamenta en tres procesos: El conocimiento del riesgo (de donde proviene y cuáles son sus características, el análisis); la reducción del riesgo de desastres y el manejo de desastres. Cada uno de estos tiene los llamados subprocesos. En el manejo de desastres, el tercer proceso enfrenta el desastre y es cuando se observa la mayor improvisación porque en el primer proceso, el conocimiento, si bien es dominado por los expertos no transciende a la comunidad por lo que no se modifica la cultura alrededor de los riesgos. La cultura japonesa, por ejemplo, está formada a partir del conocimiento que tiene la población sobre los riesgos de desastres y sabe muy bien (en cumplimiento de los procesos) como actuar para enfrentarlos y no solo cuando se presentan.

Los Escenarios de Riesgo en el Huila

Las amenazas de acuerdo con los invitados y clasificados de mayor a menor recurrencia, son los movimientos en masa, las avenidas torrenciales popularmente conocidas como avalanchas, los incendios forestales, los sismos, las inundaciones y los riesgos tecnológicos que son los generados por la industria especialmente en el Huila la industria petrolera y las dos represas, Betania y El Quimbo. Es decir, la preocupación que inicialmente se refería a los eventos sísmicos está superada por otros riesgos como los mencionados. Y, lamentablemente, son riesgos que se han presentado como la avalancha hace dos años en Río Neiva que destruyó cultivos y parte de la zona urbana en Campoalegre. En cuanto a las sismo fuentes están asociadas a los límites entre la cordillera central y la oriental. Entre el valle del Magdalena y la cordillera oriental está el sistema de fallas Suaza - Algeciras que ha sido el más activo. También la sismo fuente Chusma – La Plata (Valle del Magdalena y la cordillera Oriental) también puede considerarse activa pero con menor recurrencia. Finalmente, En la sismo fuente del Volcán Nevado del Huila que hace poco registró 8.000 movimientos sísmicos con intensidad menor a 4 grados que causaron gran preocupación. Todas estas son realidades que confirman la alta sismicidad del territorio huilense.

La Institucionalidad

A pesar de estos confirmados riesgos, causó mucha preocupación entre la asistencia la carencia de elementos básicos para la atención de estos eventos. Por ejemplo, no hay seguridad de que un sistema de comunicaciones se mantenga durante un desastre lo que no permitiría una adecuada atención. En la ciudad de Neiva solo existe un banco de sangre, el del Hospital por decisión de la autoridad competente por la contaminación de los otros que operaban y determinaron que fuera solo el del Hospital Universitario el único. Esto, por supuesto, generaría una gran limitación como ocurre ahora en la prestación de algunas cirugías. El cuerpo de Bomberos de la ciudad no cuenta con los elementos para atender incendios en altura y existen en la ciudad más de 400 edificios con altura superior a cinco pisos.

Los simulacros

En octubre del año pasado se hizo un simulacro nacional sobre un evento sísmico. El Geólogo Roa informó que este no resultó favorable porque no hubo una atención adecuada pues el objetivo real del simulacro era determinar la capacidad de respuesta en cuanto a tiempo y operación. En Neiva, según el contertulio Luis Alfonso Albarracín, muchos se quedaron en las escaleras conversando obstaculizando la evacuación, primer objetivo de la atención de un desastre. En otros simulacros se ha establecido que no son vistos con la seriedad que exige y, como dijeron algunos contertulios, en las oficinas y colegios públicos son tomados como si fueran un día de asueto.

La conclusión resulta obvia: Hay que promover más la culturización de la población para conocer todos los procesos en la gestión de riesgo de desastres bajo el marco de la prevención y actualizar a la logística pública y privada para contar con mejores herramientas para enfrentar los desastres que se lleguen a presentar. La Tertulia El Botalón hará una revisión periódica de este tema dada su importancia.