viernes, 22 de febrero de 2019
Opinión/ Creado el: 2019-01-19 09:07

La infraestructura del Huila

Escrito por: Álvaro Hernando Cardona González
 | enero 19 de 2019

Las alianzas público privada son mecanismos que permiten que particulares con músculo financiero financien infraestructura, la construyan y entreguen al Estado a cambio de operarla, mantenerla y, normalmente, recaudar peajes o tarifas por su uso para pagarse y obtener una utilidad.

Actualmente, las alianzas terminan usualmente en contratos de concesión que no tienen anticipos que el Estado pague al contratista, lo cual además opera por simple sentido común pues para eso es la participación del privado. Y adicional han permitido distinguir entre el contrato de obra y el de concesión que son muy diferentes pero que se tergiversaron, pues este último es más un esquema de financiación.

Sin embargo, aún es injustificable que se pague por un tipo de infraestructura que aún no se entrega. Porque nos cobran peajes pero aún no tenemos vías en buen estado o en doble calzada.

El Huila necesita infraestructura, especialmente vial y férrea. Increíble que de 163 proyectos hoy inscritos de APP escasamente los que atañen al Huila son los que promovió el Gobierno Nacional para mejorar la vía Espinal-Neiva y Neiva-Hobo. El primero ya salió adelante pues evidenciamos la construcción de la doble calzada ya comenzó (pero nos siguen cobrando peajes cuando harto ya se pagó la infraestructura inicial). Y eso que por tráfico y niveles de accidentalidad es más urgente la doble calzada Neiva-Hobo.

El Huila se quedó y hace tiempo relegado en infraestructura vial de primera categoría, lo cual es sorprendente, por su estratégica ubicación. Y Neiva también. Pues por aquí deben pasar y administrarse las toneladas de productos provenientes del sur y oriente de la Nación. Y ni siquiera se han impulsado las vías aledañas que desvíen tránsito vial pesado por las estribaciones de la cordillera oriental y por la margen izquierda del Magdalena. Tampoco la optimización de los ingresos a la ciudad por el Norte (más importante de lo que se cree pues Neiva crece más hacia esa orientación), Oriente y Sur del departamento.

Nuestros gobernantes no la tienen clara en materia de infraestructura; o ¿por qué estamos enfrentando el caso del Paso por Pericongo? Ni hablar de la articulación que debe haber en materia de movilidad entre la infraestructura intermunicipal con las urbanas. La infraestructura es crucial para el desarrollo territorial, para la integración, para la protección ambiental, como elemento de equidad e igualdad y para el rescate de la regionalidad (apego).

Estamos ante próximas elecciones territoriales, pongámonos de acuerdo en la infraestructura que necesitamos y en nuestras priorizaciones. Unámonos alrededor de este propósito común.

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