miércoles, 05 de agosto de 2020
Opinión/ Creado el: 2020-07-31 11:57

La soledad del cirujano

“ Todo cirujano lleva en su interior un pequeño cementerio al que acude a rezar de vez en cuando, un lugar lleno de amargura y pesar, en el que debe buscar explicación a sus fracasos”

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 31 de 2020

Rene Leriche, La filosofía de la cirugía. 1951

POR : Adonis Ramírez

Soy cirujano general desde hace 16 años y cirujano de cabeza y cuello desde hace12 años, amo mi profesión y me apasiona todo lo que hago. Me gustan los retos, los casos difíciles, hablar con los pacientes y poder tender mi mano para dar confianza. Como cirujano afronto situaciones de riesgo, cada procedimiento de acuerdo a su complejidad trae sus posibles complicaciones que pueden llevar inclusive hasta la muerte. Desde una óptica externa se nos exige ser triunfadores, que nuestros resultados siempre sean perfectos y los fracasos a veces se nos endilgan como conductas irresponsables e incluso homicidios.

El poder que se nos da invadir un cuerpo, abrirlo y vulnerarlo con nuestras manos y bisturíes trae una gran responsabilidad que la gran mayoría de las veces nos conduce al éxito y a la alegría de poder dar bienestar a nuestros pacientes, pero en algunas ocasiones cuando se presentan las complicaciones o muerte, se traduce todo esto en un fracaso que nos trae dolor intenso, sentimiento de culpa, nos lleva a colocarnos en la posición de la familia que sufre por la perdida y en varias ocasiones nos trae problemas medico legales con escarnio público y acusaciones de homicidio.

Muchas personas no se imaginan la carga emocional, laboral y personal que llevamos a nuestras espaldas; las diversas y frecuentes enfermedades que afronta nuestro gremio como la obesidad, hipertensión arterial, diabetes, enfermedades cardiovasculares, depresión, alcoholismo y suicidios; problemas como la disfuncionalidad familiar y separaciones, suicidios; todas producto del gran estrés y la carga laboral que afrontamos y nos consume casi todo el tiempo, alejándonos de nuestras familias y la posibilidad de realizar actividades alternas, sumado que la remuneración por nuestro trabajo no es la mejor, cayendo en un círculo vicioso por nuestro afán de figurar en un esquema social, sin formación financiera y mucho menos sin el valor del tiempo libre

No conozco otra profesión que sea tan compleja en su accionar y que puede traer resultados que solo están en los dos extremos, el éxito o el fracaso, sin tener puntos intermedios.

He afirmado en múltiples ocasiones que la cirugía es como caminar en el filo de un abismo, pero eso es quizás lo que nos apasiona a la gran mayoría de cirujanos, esa sensación de estar en el borde donde cada movimiento debe darse con precisión, seguridad y cautela.

Los fracasos nos duelen y en muchas ocasiones no quisiéramos levantarnos y continuar, el dolor nos corroe tan profundo que solo en la soledad y en la tristeza de nuestro drama logramos tomar nuevamente el valor de continuar.