miércoles, 13 de diciembre de 2017
Opinión/ Creado el: 2017-12-07 08:05

Las dolencias de los cafeteros

Escrito por: Editorial | diciembre 07 de 2017

Uno de los mayores retos que enfrenta la caficultura colombiana, es el cambio que deben empezar a asumir los productores que deben prepararse para la incertidumbre que se les avecina en los próximos años. En el 85° Congreso Nacional Cafetero que se llevó a cabo en la ciudad de Manizales, se esbozó el preocupante informe realizado por el centro de investigación australiano, Climate Institute que refleja como el cambio climático podría llevar a la extinción del café y afectar gravemente una de las economías más representativas de Colombia. Así lo advierte el informe ‘La tormenta que se avecina: el cambio climático pone en riesgo el café’, en el cual se explican los cambios que este cultivo ha experimentado durante los últimos años, producto del aumento de la temperatura. Así lo difundieron los principales medios de comunicación que asistieron a este magno evento, que aglutinó a más de 300 representantes de los productores de este grano. Desde 1850, el promedio de la temperatura global ha aumentado cerca de 1°C, y, aunque parece una cifra mínima, este cambio ha alterado los patrones de lluvia, la calidad de los granos y ha detonado la proliferación de plagas, afectando así la economía de las regiones caficultoras.

De acuerdo con las estadísticas que posee la Federación Nacional de Cafeteros, en el mundo más de 120 millones de personas dependen económicamente de este cultivo, de los cuales 2,7 millones de colombianos sustentan su dinámica económica, representando el 33% de la población rural nacional. Se utilizan 726 mil empleos directos y 1,4 millones de fuentes de ingresos indirectos. Se traduce en el sustento de 553 mil familias distribuidas a lo largo de 20 departamentos. Esto constituye un indicador significativo para el desempeño del sector agropecuario del país. Lo anterior nos obliga a repensar en las prácticas agrícolas que se han venido desarrollo a través de la historia del café de nuestro territorio. Hay necesidad de impulsar la producción de café sostenible, porque no deteriora los suelos, ni los degrada. Es bueno para la conservación de los recursos bióticos y es además es rentable para el productor y para el consumidor, porque fortalece su bienestar en su calidad de vida, generando un mayor valor agregado a la producción y así aumentar los niveles de productividad.

Pero desafortunadamente, estas cifras alentadoras contrastan con la situación económica y social que están viviendo las familias productoras de este grano a nivel nacional, en un país donde se presentan las mayores inequidades en la distribución del ingreso del país, especialmente en las zonas rurales. La mayor problemática que presentan los mismos, está en la estructura de costos de producción que se han incrementado y que han generado una disminución de las tasas de ganancia a los productores. Los altos costos de los fertilizantes, matamalezas, y demás insumos agroquímicos, que, junto con la aplicación de las políticas macroeconómicas incoherentes por parte del gobierno nacional, están creando un panorama desalentador al interior de los mismos.

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