domingo, 08 de diciembre de 2019
Cultura/ Creado el: 2019-11-02 10:06

Las piezas dispersas de la historia de la educación en el  Huila

El próximo miércoles 6 de noviembre se presentará en el auditorio del Sena Industrial, a las 6:00 PM, el libro Historia de la Corporación Cultural José Eustasio Rivera - ¡ Esfuerzo de muchos ¡ , escrito por el historiador Reynel Salas.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 02 de 2019

Por Reynel Salas

La Corporación Cultural José Eustasio Rivera fue constituida el 5 de diciembre de 1962, en Neiva, con el fin de transformar la cultura del pueblo huilense mediante el fomento de la educación en todos los grados y especializaciones. Para ello previó la fundación de universidades, colegios, instituciones culturales, escuelas, centros de capacitación, etc. Su creación obedeció a la decisión de unos ciudadanos que aceptaron la invitación que hizo el semanario El Debate, dirigido por Guillermo Plazas Alcid, bajo el nombre de “Operación Huila” o “Carta a los Jóvenes”, para trabajar, unificadamente y de manera desinteresada, en la solución de los problemas que afectaban al departamento del Huila a principios de los años sesenta del siglo pasado.

Muchos de los ciudadanos que leyeron el contenido de la “Carta a los Jóvenes” consideraron que sus planteamientos eran válidos porque interpretaban el estado de cosas que se vivía en ese momento. El Huila de mediados del siglo XX distaba mucho de los niveles de desarrollo que habían alcanzado otras regiones del país, a pesar de los múltiples planes que se formularon a lo largo de las décadas para dinamizar su progreso. Con el fin de entender la reacción de los fundadores de la Corporación Cultural José Eustasio Rivera a la invitación que hiciera Plazas Alcid a sus lectores, a través de El Debate, consideramos necesario iniciar este libro con una reseña de la realidad social, económica y cultural que prevalecía, en esa época, en el Huila. Además, nos acercamos al mundo de las ideas y de las transformaciones que estaba sufriendo la sociedad, y en particular los jóvenes. Éstos se alimentaban de las corrientes de pensamiento que venían de Europa, de Estados Unidos y de Cuba, así como de la nueva visión del ejercicio de la política que comenzaba a construirse en el país con la implementación del Frente Nacional y de un naciente optimismo por el futuro del Huila.

Aceptada la validez de la propuesta de Plazas Alcid y reconocida como lógica la reacción que generó en un grupo de profesionales, esta historia se ocupa, luego, de reconstruir los procesos que se han dado a lo largo de casi sesenta años, durante los cuales la Corporación Cultural José Eustasio Rivera ha cumplido su misión. El primer proceso que hemos tratado es el de la creación de la Corporación, su organización administrativa y la formulación de sus objetivos institucionales. Luego, como consecuencia de la razón que animó su surgimiento, la creación de dos bachilleratos nocturnos. Finalmente, el establecimiento de una universidad. Al respecto, la incursión en los campos de la educación superior la comprendemos desde una doble perspectiva: como respuesta a uno de los objetivos cardinales de la Corporación; pero, también, como reacción al concepto de universidad que manejó el gobierno nacional cuando, en consideración a la presión del pueblo huilense, puso en marcha el primer programa de educación universitaria en el departamento.

En el desarrollo de estos momentos hemos visto la forma de actuar de las personas: el papel de quienes han ejercido un liderazgo y el de aquellos que tan solo han empeñado sus energías para que la organización alcance los logros propuestos. En este espacio surgen nombres, como el de Reynaldo Polanía Polanía, y sectores de la sociedad, como el de los profesionales del Derecho. Uno y otros asumieron la tarea de ayudar, de contribuir al cambio de una región. También apreciamos momentos en los que la comunidad ha aportado para las obras que se consideraban necesarias para el beneficio de los adultos y trabajadores; así como instantes en los que algunos ciudadanos se han opuesto al crecimiento de una empresa que se puso en marcha para el beneficio de todos. También comprobamos la transformación que experimentaron algunos proyectos que fueron impulsados por la comunidad cuando el gobierno, alejándose del sentir y querer de la población, hizo que prevalecieran sus decisiones.

Finalmente, a lo largo de este ejercicio académico hemos elaborado un hilo conductor a partir de la materia prima que nos aportan los principios y valores con que se gestó la Corporación; gracias a dicho elemento nos ha sidof ácil reconocer que las categorías básicas que inspiraron la organización han prevalecido en el tiempo, que han sostenido la voluntad de sus gestores, que los han animado y que se han convertido en recurso purificador cuando las metas y propósitos corrieron el peligro de deformarse.

La historia de la Corporación Cultural José Eustasio Rivera está dividida en cinco capítulos. El primero se ocupa de reseñar las condiciones sociales y económicas del Huila durante los primeros sesenta años del siglo XX. En dicho capítulo se aprecian las distintas concepciones que se han formulado entre nosotros sobre el progreso, así como las diferentes definiciones que hemos construido sobre nuestro ser para entendernos como sociedad y, por último, las propuestas de acciones y empresas que, en criterio de las gentes del Cincuentenario, debimos haber llevado a cabo con el propósito de superar nuestras limitaciones. El segundo capítulo es una visión de la dinámica política y cultural que se experimentó en la década del sesenta, tanto a nivel nacional como internacional, caracterizada por las diversas opciones de cambio que se planteaban desde distintos ángulos.

Así mismo, en este aparte tratamos a espacio la llamada Operación Huila o Carta a Los Jóvenes que propuso, como ya dijimos, el semanario El Debate, dirigido por Guillermo Plazas Alcid, con el apoyo de un grupo de jóvenes que aglutinó en torno al periódico. El capítulo termina con un análisis de las reacciones que produjo la Carta a los Jóvenes, y que fueron divulgadas por el semanario. El capítulo tercero da cuenta de la creación de la Corporación Cultural José Eustasio Rivera, del papel preponderante que en dicho proceso cumplió Reynaldo Polanía Polanía, junto con sus colegas de la rama de la justicia; también son tema de este capítulo las propuestas de trabajo que se planteó inicialmente la Corporación y las iniciativas que no tuvieron materialización.

El cuarto capítulo está dedicado a los colegios de bachillerato nocturno José María Rojas Garrido y Luis Calixto Leyva Charry, en cuya marcha y funcionamiento se palpaba la existencia material, concreta y operante la Corporación. En esta sección se halla información sobre sus orígenes, su permanencia en el tiempo y sobre las circunstancias que condujeron a la suspensión de labores, asociadas al cambio que experimentó la política de educación de adultos y trabajadores en el país. Por último, el capítulo quinto trata del proceso de gestación y creación de la Corporación Universitaria del Huila, CORHUILA, la obra que actualiza los postulados y objetivos de la Corporación Cultural José Eustasio Rivera; en ella se hacen vigentes estos objetivos cuando ya ha entrado el siglo XXI y la Sala de Gobierno brega por estar acorde con las circunstancias de la actualidad. La obra concluye con un aparte en el que hemos plasmado algunas reflexiones de los directivos de ahora, quienes expresan su fe en el futuro, no solo por la permanencia de las obras, sino por la significación y validez de los principios que inspiraron a los fundadores y que motivan a quienes portan en sus manos la llama de su existencia.

En cumplimiento de la investigación para reconstruir e interpretar los hechos y fenómenos relacionados con la creación y desarrollo de la Corporación José Eustasio Rivera consultamos diversas fuentes escritas, siendo las más significativas la revista Semana, primera época, que se halla en la Academia Huilense de Historia por la generosidad de Delimiro Moreno Calderón. Gracias a las corresponsalías de Jorge Andrade Rivera, que publicó la revista, hemos podido entender los años cincuenta como un periodo en el que el Huila soñó con el progreso y en el que se plantearon muchos de los proyectos que se desarrollaron en los siguientes veinte años. También tuvimos a la mano la colección digital del semanario El Debate que posee la Academia Huilense de Historia porque el profesor Jairo Ramírez Bahamón donó una copia. El Debate es un periódico indispensable para conocer los hechos y circunstancias que rodearon el nacimiento de la Corporación y su marcha durante los primeros años, y en general para acercarse al conocimiento de la primera mitad de la década del sesenta del siglo pasado en el Huila. Otro elemento, igualmente valioso, fue el archivo de la Corporación Cultural José Eustasio Rivera, concretamente el que está compuesto por las actas de la Sala General y de la Sala de Gobierno, las cuales puso a nuestra disposición su presidente, doctor Eduardo Navarro Gutiérrez.

Para finalizar, debemos dar las gracias por el apoyo que nos han brindado los doctores Jaime Cerquera Salazar, Cristóbal Cuéllar Quevedo, Jaime Salazar Díaz, Ciro Alfonso Tovar Mosquera, Dagoberto Carvajal y Eduardo Navarro Gutiérrez, quienes no solo nos han atendido generosamente, permitiéndonos que los entrevistásemos sino que nos han enriquecido con sus conceptos. De igual modo, debemos destacar y agradecer la colaboración de la señora Liliana Fajardo, ejecutiva que apoya el funcionamiento de las oficinas de la Corporación.