lunes, 17 de febrero de 2020
Actualidad/ Creado el: 2019-12-19 09:08 - Última actualización: 2019-12-19 11:04

Los ciudadanos están cansados de la corrupción: Jairo Humberto Muñoz Cabrera

El Laboyano es uno de los integrantes de la Terna para Contralor del Huila periodo 2020-2021 que será elegido este 02 de enero de 2019 por parte de la Asamblea Departamental entrante. El Abogado de la Universidad Surcolombiana y Administrador Público de la ESAP, se perfila como uno de los candidatos más opcionados a suceder a Adriana Escobar Gómez, actual Contralora.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 19 de 2019

Su trayectoria en el sector público y en el campo académico, le permiten ser un fuerte contendor para asumir la dirección del organismo de control fiscal a nivel territorial.  Muñoz Cabrera además de sus dos profesiones, es Especialista en Derecho Administrativo y Constitucional, Especialista en Proyectos de Desarrollo y Magíster en Derecho Público de la Universidad Surcolombiana, Institución donde actualmente ejerce como Jefe de la Oficina Jurídica desde octubre de 2018.

Más allá de la formación académica, una de las cualidades que debe poseer cualquier funcionario del Estado y más el encargado de revisar el manejo de los recursos públicos en las regiones, es precisamente la rectitud, aquella virtud que permite un comportamiento honesto y probo en el ejercicio profesional y personal. Esta actitud fundamentada en principios, valores y calidad humana, serán claves a la hora de inclinar la balanza en la DUMA. La trayectoria de cada uno de los ternados será su principal carta de presentación, más en un momento del país donde los ciudadanos están cansados de los escándalos de corrupción de las entidades públicas y de la malversación de los recursos, sumado a la deslegitimación de los órganos de control.

En ese sentido, el jurista de 33 años de edad, se ha caracterizado durante su recorrido profesional por poseer estas cualidades en el campo personal y en los espacios laborales donde se ha desempeñado, entre los cuales se destacan Oficina Asesora Jurídica de la USCO, la Coordinación de la Unidad de cancerología del Hospital Universitario HMP, asesorías jurídicas en COLPENSIONES, en la Asamblea Departamental del Huila, en el Instituto de Seguro Social, en la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena CAM sede Pitalito, consultorías en  los municipios de Pitalito, Nataga, Tarqui, Agrado, Intrapitalito, y como docente catedrático de la Escuela Superior de Administración Pública ESAP desde el año 2011, Universidad Cooperativa de Colombia UCC, Uninavarra, Universidad Antonio Nariño y como Instructor virtual del SENA entre otras.  

 

Convocatoria pública de mérito

Como es sabido, los Contralores departamentales son elegidos por las Asambleas, de terna conformada por quienes obtengan los mayores puntajes en convocatoria pública conforme a la ley. De esta manera, luego de un proceso basado en los criterios señalados en la Resolución 076 de 2019, la terna en el Huila quedó conformada por Jairo Muñoz Cabrera, Amaury Luis Flórez Reina y Néncer Cárdenas Cediel, quienes fueron evaluados teniendo en cuenta criterios de puntuación como la formación profesional, experiencia profesional, experiencia docente y producción de obras en el ámbito fiscal.

Dentro del cronograma del proceso está incluida la aceptación del periodo de dos (2) años, uno de los cambios que introdujo la reforma constitucional a través del Acto Legislativo 04 de 2019, valoración de antecedentes, respuesta a reclamaciones, consolidado, conformación de la terna y publicación, examen de integridad y finalmente la entrevista y elección del nuevo Contralor Departamental.

Los contralores departamentales ejercerán en el ámbito de su jurisdicción, las funciones atribuidas al Contralor General de la República en el artículo 268 en lo que sea pertinente, según los principios de coordinación, concurrencia, y subsidiariedad.

De acuerdo a lo manifestado señalado por la Corte Constitucional, “la independencia de las Contralorías tienen como objeto, asegurar más la veracidad y confiabilidad de la información recogida y obtenida; hacer los procesos de auditoría más técnicos y serios; asegurar que las entidades, tanto auditor como auditado, con una relación armónica y de compromiso, tengan claramente separadas y definidas sus funciones y fines de trabajo, para efectos de obtener un mejoramiento efectivo de toda la organización".