viernes, 10 de julio de 2020
Judicial/ Creado el: 2019-12-28 10:56 - Última actualización: 2020-02-27 12:30

Micro tráfico con menores un “pequeño gran” negocio

La capital del departamento del Huila, no es ajena a un flagelo que viene ganando terreno cada día y cuyo caldo de cultivo son los barrios periféricos y populares de la ciudad. Se estima que en ganancias deja este “pequeño gran negocio” más de 3 mil millones de pesos..

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 28 de 2019

Con aporte de Unidad de Investigación
Periodistica del Politecnico Grancolombiano

La capital del departamento del Huila, no es ajena a un flagelo que viene ganando terreno cada día y cuyo caldo de cultivo son los barrios periféricos y populares de la ciudad. Se estima que en ganancias deja este “pequeño gran negocio” más de 3 mil millones de pesos.

El micro tráfico, usando menores de edad es más recurrente de lo que parece a pesar de los esfuerzos que hacen las autoridades en este caso a través del trabajo conjunto entre Fiscalía, Policía de Infancia y Adolescencia, ICBF entre otras entidades.

Las bandas criminales usan la estrategia de reclutar menores precisamente para que sirvan de campaneros cuando se presenta presencia de la Fuerza Pública en los sitios donde se tienen indicios funciona el negocio y en otros casos los menores hagan parte del proceso que incluye empaquetar la droga y hasta comercializarla en entornos escolares, advierte el Comandante de la Policía Metropolitana Livio Germán Castillo.

Y es que la oferta para el menor por parte de las bandas criminales es tentadora; la red analiza y crea las necesidades para el menor para su inmersión en el negocio y la forma fácil es darle estatus al interior de la organización, ofrecer tecnología como celulares de gama alta que en algunas ocasiones son robados y hasta ganancias de las operaciones que le sirven al menor para ostentar con sus amigos.

Sin embargo, al menor se le advierte que una vez ingresado en el negocio, es difícil salir y no cumplir con lo pactado puede costar la vida suya y hasta la de su familia y amigos.

De acuerdo con estudios de siquiatría de Medicina Legal a los menores, muchos jíbaros le ofrecen por primera vez “muestras gratis” de estas sustancias ilícitas a los estudiantes y movidos por la curiosidad ellos aceptan.  Otros tratan de apuntar a la situación económica del alumno, y asegurándole una buena remuneración en efectivo lo incitan a involucrarse en el  negocio.

“Existe un área del cerebro que se llama la corteza prefrontal, a su edad los niños y adolescentes no tienen esta área muy bien desarrollada y por eso es fácil de persuadirlos para que entren en el negocio”, explica la entidad.

Siga este enlace para más referencias:::: https://microtraficomenores.poligran.edu.co/index.html

Año y medio traficando


Lo anterior lo corrobora *Miguel, un joven de 16 años de edad que se involucró en el negocio y del cual casi no sale vivo.

“La guerra territorial es severa, en Neiva en ciertas zonas existen las llamadas “Fronteras Invisibles” son esas zonas que ya son de otras organizaciones y en las cuales uno no puede ni transitar ni mucho menos llegar a hacer negocios. La policía dice que eso no existe, pero están ahí. En mi caso dure cerca de año y medio en el negocio y salí porque mi “cucha” me pedía todos los días que me saliera; eso si siempre hice lo correcto. Mi trabajo era solo distribuir en el colegio a los pelaos que querían algún tipo de droga y ellos me buscaban contactos por que habían otros que pedían pepas para pasarla bien” sostiene *Miguel a quien le hemos cambiado el nombre por motivos de seguridad y porque fue su única recomendación para ilustrarnos un poco en cómo un menor de edad vive, si así le puede llamar a este negocio.

*Miguel, entró a la organización que opera en la Comuna Seis por sus propios medios osea, se ofreció a sabiendas de lo que ello implicaba, es como dice *Miguel “venderle el alma al diablo” y poco a poco fue haciendo contactos en el colegio donde por ratos estudiaba. Su radio de acción era por varias localidades de la Comuna Seis.

“Yo andaba más pendiente de hacer negocios que de estudiar” y para “blindarse” de los sapos en el colegio les advertía las consecuencias de lo que podía sufrir quien se atreviera a denunciar su fuente de ingresos. En pocas palabras acudía a que imperará la ley del silencio.

Y agrega, con el dinero ganado en mi caso poco visaje daba; una que otra salida con las nenas, compras para la casa y pare de contar. Eso sí advierte que nunca llegó a lastimar con arma blanca o de fuego a nadie porque esas “vueltas” las hacían otros en la organización.

“Cuando decidí salir por como le digo, por solicitud de la “cucha”, lo pensé varios días porque no es fácil, ellos, quienes manejan la organización me advirtieron que cualquier indicio a las autoridades de cómo se hacía la vuelta en el colegio y demás tendría que responderles y la sentencia no solo es para mí sino también para la familia. Ellos, la familia se fueron a otra ciudad y yo logre hacer vida propia gracias a un programa de la Alcaldía de Neiva que se llama ‘Generación Valiente’, no ha sido fácil, pero con lo del arreglo de las motos y demás de sirve para vivir; ya casi cumplo la mayoría de edad pero tengo al menos tranquilidad y espero eso sí nunca ni que mis hijos pasen por esto. A otros pelaos que ingresaron al negocio les ha ido mal y algunos han sido hasta víctima de atentados; se puede decir que el negocio da plata, lujos y demás pero se vive intranquilo y con ojos en la espalda” dice *Miguel.

Menores y estupefcientes

De acuerdo con datos del Sistema de responsabilidad penal adolescente (SRPA) en 2018 en lo que corresponde al distrito de Neiva, un total de 85 menores, ingresaron al sistema por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, consagrado en el artículo 376 del Código Penal Nacional.

Barrios

Menores aprehendidos
2019

Las Palmas

12

Las Cristalinas

6

Los Alpes

5

San Carlos

4

Galán

4

IV Centenario

3

Alfonso López

3

Oasis

3

Florida

3

Simón Bolívar

3

Puertas del Sol

3

Las Mercedes

3

Eustacio Rivera

2

El Obrero

2

Timanco

2

Centro

2

Alberto Galindo

1

San Martín

1

Las Acacias

1

Siglo XXI

1

Bogotá

1

Caracolí

1

Las Islas

1

Tizón

1

Rivera

8

Palermo

5

Total

85

****Datos Policía Metropolitana de Neiva

Así operan las bandas con menores de edad en lo concerniente a micro tráfico de estupefacientes.

Menores reclutas de un negocio criminal

La comercialización de drogas en pequeñas cantidades es lo que se reconoce popularmente como micro tráfico. Pero lo que hay detrás de ese fenómeno es de dimensiones macro, debido a que el micro tráfico o narcomenudeo hace parte de los últimos eslabones del narcotráfico, cuyo proceso implica: la producción de drogas, el tráfico de ella, la distribución a redes criminales locales y la comercialización.

De acuerdo con caracterizaciones que investigadores del Observatorio de Drogas de Colombia han realizado en los últimos años, los menores ocupan un lugar importante, especialmente en la comercialización, porque les permite a las estructuras criminales, que controlan esos mercados, reducir riesgos, fidelizar clientes (algunas estructuras regalan sustancias para generar enganche), y lograr consumidores problemáticos, es decir, adictos.

Generación Valiente

Precisamente, durante el gobierno de Armando Lara Sánchez, alcalde de Neiva durante el periodo 2016-2019, se implementó en los tres últimos años de su mandato, el proyecto denominado ‘Generación Valiente’.

“La iniciativa ‘Generación Valiente’ fue es la estrategia del Programa Territorios de Vida, Convivencia y Paz, con la cual se ha venido brindando oportunidades de resocialización con acompañamiento psicosocial a aquellos jóvenes y adultos que pertenecían a grupos de delincuencia común y quisieron hacer parte del cambio para fomentar una mejor sociedad. Inicialmente estos jóvenes entre los cuales se encuentran algunos menores de edad, fueron capacitados en contabilidad básica, informática básica que incluye el manejo de plataformas de internet y redes sociales y finalmente en atención al cliente, con el cual desarrollarán habilidades para ofrecer un excelente servicio en sus unidades productivas. Estas capacitaciones fueron realizadas en el auditorio de la Fundación del Alto Magdalena” indicó el mandatario al entregar su rendición de cuentas a la comunidad.

Según cifras de la Alcaldía de Neiva, durante el año 2017 fueron 143 los beneficiados que recibieron sus unidades productivas para iniciar sus propios negocios. El 2019 cerró con193 jóvenes con una segunda oportunidad en sus vidas a través de este programa. El Servicio Nacional de Aprendizaje SENA se vinculó a este proceso ofreciéndoles tres ciclos de capacitación para fortalecer y mejorar sus posibilidades en el mercado.

Andrés Felipe, una nueva oportunidad

En este mismo sentido se expresa Andrés Felipe Oñate Claros, quien tiene su propio negocio de ventas de gaseosas,  “cuando entré al programa me enseñaron el método de contabilidad y emprendimiento de negocios, terapias psicológica, ya que no teníamos el positivismo que necesita esta sociedad colombiana, gracias a ellos hemos tenido una mentalidad diferente al progreso que necesitamos para el futuro de cada uno. En este programa llevo nueve meses y fui beneficiario en el mes de enero, donde me permitieron empezar mi negocio, el cual es un punto de venta Cóndor ubicado en el sur de la ciudad, además la alegría de mi madre al ver que estoy mostrando otra imagen que nadie creía porque estaba en un mundo que a ella y los demás de la casa les hacía daño y hoy, estoy agradecido con mi punto de venta. Antes no tenía una proyección de vida, pero ahora me han ayudado a tenerla”, indicó.

A Leandro, el pasado le sabe a sufrimiento

Otro caso es el de Leandro Guzmán Perdomo, el pasado le sabe a sufrimiento. Recuerda los vacíos de amor y los sentimientos de tristeza que lo llevaron primero antes de su adolescencia a vender droga y luego de probarla entrar a robar para consumir más alucinógenos. Hoy, ya cumplida su mayoría de edad,  su vida es alegría y ganas, de salir adelante. Esta es la historia de un joven que encontró un nuevo camino en el programa ‘Generación Valiente’.

Leandro Guzmán Perdomo, es un joven neivano de 18 años que por las vicisitudes de la vida cayó en el oscuro mundo de las drogas. Primero como vendedor a la edad de 16 años. Al negocio como lo dice, entró fácil y luego se envició hasta tocar fondo. No murió en ese bajo mundo por cuestión divina y advierte que quizás por los rezos diarios de su mamá. Hoy volvió a renacer completamente rehabilitado y con un futuro prometedor.

Su infancia y adolescencia fueron difíciles; pobreza, hijo de madre soltera, abandono y falta de afecto, hicieron que Leandro perdiera su norte y se encontrara con el mundo frío de la calle y las malas amistades que lo llevaron a vender marihuana, bazuco y heroina.

“En ese tiempo mi vida cambió totalmente, me volví apático, grosero, agresivo y ya no quería hacer nada. No quería estudiar, mucho menos trabajar en algo decente. Dejé de ser responsable de mis cosas, me dedicaba en principio a vender droga y luego  de probarla a consumir y a consumir. La marihuana era mi desayuno, mi almuerzo y mi comida”, cuenta Leandro, con profundo dolor y arrepentimiento.

Cuando relata su historia, ya rehabilitado, su mirada revela la vergüenza de todo el mal que hizo en las calles de Neiva. Hurtos, atracos y otros males por los cuales fue capturado y enviado a la correccional de menores a pagar una condena de doce meses con libertad vigilada. De allí fue trasladado a la Fundación FEI, "Familia - Entorno – Individuo”, donde sus días transcurrieron en un proceso de desintoxicación y otros oficios que lo alejaron de las drogas.

Ya en su entorno familiar y pensando en ganar dinero para sobrevivir, su abuela Amparo Perdomo, le propuso que pusieran una microempresa de arepas oreja de perro y envueltos asados y cosidos. Leandro aceptó y poco a poco la idea comercial dio resultados.

Los días lunes, miércoles y viernes hacen los productos, allí participan su mamá, su abuela, la esposa de un tío y él que se encarga de asar, hornear y vender las arepas y los envueltos.