martes, 23 de julio de 2019
Contexto/ Creado el: 2019-06-05 08:56 - Última actualización: 2019-06-05 08:57

Muerte de Kevin se habría dado por un descuido

Aún se desconoce la hora de su deceso y el tiempo que luchó por su vida en contra de la fuerte corriente de la quebrada Cálamo. El infante laboyano, de 10 años de edad, duró más de 86 horas desaparecido.

Kevin, era el menor de sus 4 hermanos y vivía en un asentamiento ilegal en una humilde vivienda a orillas de la quebrada Cálamo.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 05 de 2019

Caterin Manchola
Diario del Huila, Neiva

A las 9:56 de la mañana de ayer fue encontrado en medio de lodo, troncos de árboles y basura el cadáver de Kevin Stiven Murcia Becerra, infante de 10 años de edad que duró más de 86 horas desaparecido. Esto después de que cayera  a la quebrada Cálamo, en Pitalito, que lo arrastró 1200 metros aguas abajo. Aún se desconoce la hora de su deceso y durante cuánto tiempo luchó por su vida, en contra de la fuerte corriente.  

El cuerpo de Kevin Stiven estaba íntegro y yacía en una de las cuatro palizadas que hay en ese sector del afluente, lo cual sirvió como obstáculo para evitar que el infante fuera arrastrado hacia el río Guarapas y luego Magdalena, donde la corriente del agua es más fuerte.

Esperar a que flote

De acuerdo con relatos de la madre del menor, María del Carmen Murcia Becerra, los hechos sucedieron “de cinco a seis de la tarde del viernes”.

Narró que su hijo estaba jugando al triciclo con un vecino de 5 años de edad en el puente y ella se encontraba en la cocina, preparando los alimentos en una estufa de leña.

“Una gente dizque lo miró, usted sabe que la verdad la gente dice una cosa y dice otra, la verdad yo no sé. Yo estaba poniendo candela, porque cocino con leña y estaba haciendo tinto. Cuando me dijo mi hijo ‘mamá y ese poco de gente allá en el puente qué hace’, yo le dije ‘yo no sé’”.

Minutos antes el amiguito de Kevin le habría intentado contar lo sucedido al abuelo, pero este no le habría prestado mucha atención, según Carmen Murcia.

 “Ese señor se demoró en salir, yo no sé cómo hice para salir cuando la vecina me dijo que decían que mi hijo se había caído a la quebrada. Yo le dije ‘a mí no me habían dicho nada, no sabía’. No fueron capaces de avisarme a mí ni nada”, expresó.  

Acto seguido “arranqué como loca con mis hijos atrás, aguas abajo”, dijo la madre cabeza de hogar.

“Sin embargo primeras versiones se contradicen un poco”, señaló la personera de la localidad,  Maria Eugenia Herrera Gutiérrez. 

Y de acuerdo con la policía, recibieron la información hacia las 6:24 de la tarde del pasado viernes 31 de mayo, momento desde el cual inició el operativo junto con otras entidades hasta las 10:00 de la noche. Realizaron un recorrido  por las riberas de la quebrada pero sin obtener resultados, informó Ólmer Tovar, comandante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Valle de Laboyos.

Para ese momento se presentaba un caudal mucho mayor al de un día normal debido a las lluvias de esta primera ola invernal del año, anotó el uniformado.

A las 5:00 de la mañana del sábado, cuando se daba por hecho de que ya el menor había fallecido, reanudaron  la búsqueda y hallaron los filtros naturales, que no fueron intervenidos pues permitirían la retención del cuerpo,  y de esta manera podrían hallarlo con más facilidad. Así sucedió, pero tres días después cundo eran más de 40 personas quienes trabajaban para encontrarlo.

“Fue avistado el cuerpo del menor Kevin y de inmediato se inició el proceso de recuperación, ubicarlo en un sitio seguro, aislarlo y hacer el llamado a la autoridad competente que en este caso es la Sijín”. La entidad se encuentra realizando la investigación del suceso que enluta a Pitalito.

Añadió finalmente el comandante del cuerpo de bomberos, que la palizada se encontraba “hacia la parte baja de la estación de policía, más o menos a 1200 metros” de donde se habría caído el pequeño.

La familia


Kevin, era el menor de sus 4 hermanos y vivía en un asentamiento ilegal en una humilde vivienda a orillas de la quebrada Cálamo; no asistía a la escuela y presentaba una discapacidad en una de sus extremidades inferiores, según relataron sus familiares.

En la vivienda, ubicada en inmediaciones de la Carrera Décima de la Comuna Uno, residían 10 personas incluido el menor, según la Personería Municipal. Y según la madre del infante son 5 personas víctimas del conflicto armado. Viven hace más de un año en este sector y lo realmente seguro es que están sobre una zona de riesgo no mitigable, que debe reubicarse, según estudios de Amenaza, Vulnerabilidad y Riesgo, AVR, realizados por la autoridad ambiental regional en el año 2017.  

Los AVR  también detallan que el 60 % de los asentamientos en Pitalito están en riesgo no mitigable (que deben reubicarse).  Y solamente uno figura en Riesgo Mitigable, por medio de obras.

Entre tanto, debido a la escasez de recursos de dicha familia la Administración Municipal se hizo cargo de los gastos fúnebres. Hoy estará en velación el cuerpo del menor. Y en los próximos días se les estaría otorgando una vivienda, anunció la Personería. “Gracias a nuestro vendito señor ya el niño apareció”, enunció la madre.

Cinco días después

El proceso de búsqueda se postergó por 5 días y contó con acompañamiento de la Personería Municipal, autoridades y personal de Socorro; Cruz Roja, Defensa civil y Bomberos. 

De acuerdo con personera, María Eugenia Herrera Gutiérrez, el pasado lunes se cumplió una reunión extraordinaria del Consejo Municipal de Gestión Del Riesgo, en horas de la tarde a la que también asistió la Personería. Esto luego de que circulara un video por las redes sociales donde se observa a una de las hermanas del menor solicitando mayor atención para atender la emergencia.

“Las entidades de Socorro han hecho de acuerdo al protocolo lo que debía hacerse. Se han hecho las búsquedas, indagaciones e incluso la policía ha recogido, a través de labores del vecindario, algunas informaciones frente a lo que ocurrió ese día”, expresó.

Este es un afluente al cual las personas arrojan muchos escombros, basuras y que en días normales no es caudalosa ni profunda, por ende los residuos se quedan estancados. El nivel de contaminación de la misma, es “altísimo”, indicaron las autoridades. Por lo anterior, las personas que estuvieron en la misión debieron pasar por un área especial de limpieza que garantizará la salud de bomberos, defensa civil y comunidad en general.

Las autoridades también indagaron en cómo fueron los momentos previos a que el niño   desapareciera y aún la investigación no concluye.

Las primeras versiones daban cuenta de que se había encontrado un balón y una sandalia que le pertenecerían, pero las autoridades lograron constatar que el niño no estaba jugando con ese balón y tampoco usaba en ese momento sandalias.

También una persona manifestó que lo vio caer, pero al momento en que las autoridades le cuestionaron acerca de los sucesos, expresó que no podía asegurar que fuera el infante.

“Solamente queda en firme la versión de un niño de aproximadamente 5 años,  quien dijo que lo había visto caer a la quebrada. Dice que él estaba jugando con el balón y que Kevin cayó a la quebrada”, expresó la personera.

Este sería el amigo con quien compartía cuando sucedieron los hechos. “A pesar del dolor hemos encontrado a este menor. Pero esto también nos hace un llamado a una reflexión bien importante: y es al cuidado de nuestros menores. Tenemos como padres de familia, cuidadores y familia, una responsabilidad muy grande. Nosotros debemos garantizar ese goce efectivo de esos derechos de los niños, estar muy pendientes”, expresó Yaneth Sofía Ortíz Parra, secretaria de salud con funciones de alcaldesa encargada.

Sostuvo que no desconoce que las riberas de la quebrada existen riesgos, por ende hizo un llamado y lamentó la falta de atención y vigilancia, pues “el correr y juego es parte de los niños”.

En la última semana se han presentado otros tres casos más de menores de edad que muren por ahogamiento en Huila.