miércoles, 05 de agosto de 2020
Cultura/ Creado el: 2019-09-21 09:58

Música y literatura en Cinexcusa

Periodista, escritor y melómano, Juan Carlos Garay, será uno de los invitados al 14° Festival de Cine de Neiva Cinexcusa. El evento se realizará del 21 al 25 de octubre. Todo con entrada libre y gratuita.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 21 de 2019

En entrevista con Diario del Huila habló de su presentación en el 14º Festival de Cine de Neiva Cinexcusa, de la reedición de su novela La Nostalgia del Melómano y de las músicas de las Migraciones, tema central del Festival.

“Me gusta que siempre las temáticas elegidas por el Cinexcusa son pertinentes. Diría que esa es la clave de ser fiel al Festival. Este es un momento en que vale la pena mirar el fenómeno de las Migraciones, las fronteras suelen ser más políticas que culturales. Qué bueno que Cinexcusa nos ayude a recordar realidades profundas como esta” comenta.

Juan Carlos Garay es periodista, escritor, traductor y melómano. Estudió periodismo en la Universidad Javeriana de Bogotá y cursó estudios de posgrado en periodismo cultural en American University de Washington. Más delante fue miembro del consejo editorial de la revista Rolling Stone. Escribió las novelas La nostalgia del melómanp (Alfaguara, 2005), La canción de la luna (Icono, 2011) y Balsa de Fuego (Alfaguara, 2016). Ganó el Premio de Periodismo Simón Bolívar por sus escritos sobre música. Actualmente Trabaja en la sección de música de la revista Semana, integra el consejo editorial de revista El Malpensante y es director del programa “La Onda Sonora” en Radio Nacional de Colombia. 

Su primera presentación será el jueves 24 de octubre a las 6:30 p.m. en el auditorio Olga Tony Vidales de la Universidad Surcolombiana con una conferencia titulada: Música y Migraciones: el caso africano. En ella hará un recorrido por las piezas musicales más importantes en la historia de los ritmos africanos relacionados con las migraciones. La película que acompañará su presentación será Los días de la ballena de la directora Catalina Arroyave Restrepo.

Y su segunda presentación será el viernes 25 de octubre a las 6:30 p.m. en la casa cultural El Patio. Allí presentará la reedición de su novela ‘La Nostalgia del Melómano’ y hará la introducción del filme Yo no me llamo Rubén Blades.

Todas las actividades serán gratuitas gracias al apoyo de patrocinadores como la Gobernación del Huila, la Alcaldía de Neiva, la Universidad Surcolombiana y empresas que también apuestan por la cultura.

¿En qué consistirá su presentación en el Festival?

En primer lugar, daré una charla sobre el tema de las Migraciones aplicado a la música, pero específicamente he escogido el tema de una de las migraciones más grandes y más injusta de la historia que es la de esclavitud. Esa migración forzada que se vivió de África a América durante un par de siglos.

Y, en segundo lugar, presentaré mi libro, La Nostalgia del Melómano, que originalmente salió hace 15 años, pero se agotó muy rápidamente, estuvo por fuera de circulación y ahora se hizo una reedición conmemorativa.

¿Por qué la música es un elemento importante en los procesos migratorios?

La música, las artes y todas las expresiones culturales, son lo que la gente migrante lleva consigo, es el equipaje espiritual e interior. Todo eso por supuesto llega al otro lado, al siguiente paso y lo que sucede es que se mezclan con otro territorio. Es como si pusieras una semilla de un lugar lejano en un suelo ajeno, de todos modos, la semilla va a germinar, pero con una característica distinta, serán nuevas. Eso es lo que pasa y lo que se va a mostrar en la charla.

¿Ve influencias musicales importantes para Colombia resultante de procesos migratorios?

Me pusiste a pensar en esto. Hay muchos casos, inclusive en ambas direcciones, como de músicos que llegan a Colombia como de músicos colombianos que salen hacia otros países. Por ejemplo, se suele decir que la obra de Lucho Bermúdez, que nosotros sentimos tan colombiana, no hubiera sido igual si él no hubiera hecho un paso por Argentina. Un par de años en la historia de Lucho, él viaja a Buenos Aires y allí hace unas grabaciones. Entre otras, la Danza Negra, es una canción que tu oyes muy colombiana, y evocadora del paisaje de las costas caribes colombianas, y fue escrita en Buenos Aires en otoño, cuando estaba pasando frio y estaba en un lugar que en absoluto recuerda las playas colombianas. Sin embargo, la canción habla del rumor de las palmeras, es decir describe una serie de cosas que no estaba viviendo, pero sí añorando tal vez.

Y luego en el sentido contrario, de músicos extranjeros que han llegado a Colombia y han enriquecido con aporte colombiano su creación. Richard Blair, un inglés que vino a Colombia atraído por la música de Totó La Momposina y terminó quedándose. Hoy en día Richard vive en Bogotá e hizo un proyecto que todavía existe y se llama Sidestepper. Claro, lo hizo con músicos colombianos, pero él es un poco el cerebro detrás de este proyecto tan especial, y que nos enriqueció un poco a nosotros los colombianos.

¿Cómo la música colombiana ha transformado realidades en países angloparlantes?

Este es un caso que tiene que ver con Richard Blair. Desde luego uno puede pensar en otros casos. La historia es que Peter Gabriel tenía un sello disquero en los años 90 que se dedicó a grabar lo que se llamó las músicas del mundo, y por un proceso de curaduría se elegían cantantes vernáculos de distintos rincones del planeta. En el caso de Colombia, fue elegida Totó La Momposina y llegó a Inglaterra, si no estoy mal a la ciudad de Bath. Uno se la imagina con su pollera, sus tambores, con su agrupación, todos afrocolombianos. Llegaron a un estudio de grabación cuyos productores e ingenieros de sonido eran unos ingleses muy blancos, muy adustos y ella llega con este sueño y con este sabor. Sorprende muchísimo el disco, resultado a ello, se llama La candela viva. Y es lo que hace este ingeniero de sonido, se venga para Colombia y cambie su vida totalmente. Es muy bonito que la música pueda transformar vidas de esa manera.