miércoles, 16 de octubre de 2019
Opinión/ Creado el: 2017-02-14 01:44

Hechos de paz y esperanza de reconciliación

Humberto Cardoso

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 14 de 2017

Al tiempo que en Bogotá se desarrollaba, la primera semana del mes de febrero, la XVI Cumbre Mundial de Premios Nobel de la Paz, con cerca de treinta galardonados con este reconocimiento, otorgado por sus acciones en favor de la paz del mundo, que concluyó con un llamado a la comunidad internacional para que respalde la implementación de los acuerdos de paz en Colombia y la firma de un documento final denominado “construyendo caminos para la paz”, en el que se afirma que “el acuerdo de terminación del conflicto en Colombia ha sido la mejor noticia de paz en el planeta en mucho tiempo”, se iniciaron los diálogos de paz con el ELN y se movilizaban hacia las denominadas zonas veredales, en cumplimiento de lo acordado en la Habana, los guerrilleros de las FARC que se encontraban activos en el accionar de esta organización subversiva.

Entre los aproximadamente seis mil desmovilizados, sobresalen las mujeres en estado de gestación o con niños lactantes, que dejarán las armas para asumir el rol de la maternidad, con la esperanza de que sus hijos, la generación del posconflicto, sean educados en un ambiente de sana convivencia, paz y justicia social.

Otra generación de colombianos, que equivocadamente optaron por el camino de la subversión y se encuentran confinados en las cárceles del país hace ya varios años, cumpliendo condenas por el delito de rebelión y otros delitos conexos con este, esperan su libertad por la vía de la amnistía y el indulto, para sumarse al proceso de reconciliación nacional.

Es la expresión del nuevo país, que renace tras la absurda época de violencia que por tantos años padecimos, dejando profundas heridas que laceraron la conciencia de los colombianos. Heridas que siguen compungiendo a las víctimas del conflicto que aún no tienen un lugar a donde ir a llorar a sus familiares desaparecidos y que marcaron para siempre a quienes sufrieron detenciones ilegales, torturas y un largo exilio, por el accionar de agentes del Estado comprometidos en hechos que desbordaron los límites de la institucionalidad.

Perdonar, como presupuesto para la reconciliación, no es una acción unilateral, exclusiva de quien perdona. Tengo que estar dispuesto a otorgar el perdón y este sólo se hace efectivo cuando el destinatario está dispuesto a recibirlo y lo puede recibir cuando está arrepentido y quiere reparar lo que hizo.