jueves, 22 de agosto de 2019
Economía/ Creado el: 2019-06-24 10:24

Productividad multifactorial y laboral en Colombia

La Administración Duque ha adoptado un enfoque de “economía ligera”, alejada de los lineamientos de la “economía fundamentada” y desconociendo que los precios relativos de los factores son los que comandan la dirección que habrá de tomar la inversión y el empleo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 24 de 2019

Sergio Clavijo Vergara
Especial para Diario del Huila

Desde los trabajos pioneros de Solow y Swan (1956), se identificó la productividad multifactorial como el principal determinante del comportamiento del PIB-real en el largo plazo. Así, el crecimiento económico se puede explicar como la suma de la acumulación de los factores de producción (capital y trabajo), mientras que la productividad explica la eficiencia con que se usan dichos factores. De hecho, la asimetría en el crecimiento del ingreso per cápita entre países obedece, en buena medida, a la existencia de brechas en esa productividad multifactorial (ver Easterly y Levine, 2001).

Estudios recientes de la CAF (2018) y del Banco Mundial (2018) estiman que la brecha del ingreso per cápita de Colombia respecto del de Estados Unidos se explica en un 72 % por la baja Productividad Total de los Factores (PTF) de Colombia (ver cuadro 1). Lo sorprendente es que, tras una década desde el inicio de la llamada “Gran Recesión” (2008-2013), ahora se observa un estancamiento en la PTF del mundo desarrollado. Por ejemplo, la PTF de las economías del G7 se ha desacelerado hacia expansiones de solo un 0,3 % anual durante 2015-2018 (vs. el 1 % anual registrado en el período pre-Lehman). A su vez, la Productividad Laboral (PL) del mundo desarrollado se ha estancado en niveles del 1,5 % anual (vs. 2,5 % - 3 % una década atrás).

Existe relativo consenso en que estos descensos estructurales de productividad obedecen a tendencias seculares referentes a factores como: i) el añejamiento poblacional; ii) las talanqueras al comercio global; iii) la ausencia de reformas estructurales; y iv) las menores ganancias en réditos asociados a innovación (ver The Economist, “Slower Growth in Ageing Economies is not Inevitable”, marzo 28 de 2019). Cabe recordar que las ganancias en productividad resultantes de la revolución computacional se han venido disfrutando por casi treinta años y ahora se ha entrado en otra nueva etapa de la llamada Inteligencia Artificial, cuya difusión bien podría tardarse otras décadas antes de concretarse en una aceleración de la PTF.

De otra parte, el mundo emergente se ha visto recientemente afectado por el fin del súper-ciclo de commodities, lo cual ha tenido graves implicaciones en materia de crecimiento económico en toda América Latina. Allí la caída en la productividad ha resultado todavía más marcada, con preocupantes contracciones del -0,9 % en la PTF (vs. +0,2 % una década atrás). Esto indica que el progreso computacional de las dos últimas décadas no ha tenido un efecto igual de positivo en América Latina que en el mundo desarrollado.

Como veremos, en el caso de Colombia, la pérdida de crecimiento potencial del 4 % - 4,5 % hacia el 3 % - 3,5 % ha estado relacionada con contracciones promedio en la PTF a ritmos del -0,5 % anual durante 2015-2018, al tiempo que se tenían moderadas expansiones en la PL de solo un +1 % anual durante ese período. Las fórmulas que se han venido proponiendo para superar estos problemas de desaceleración económica y estancamiento en productividad en América Latina, durante 2014-2018, han incluido: i) mejorar las instituciones; ii) ganar en formalización económica e inclusión social; iii) incrementar la dotación de bienes públicos, especialmente los referidos a infraestructura de transporte; y iv) aprovechar los TLC para diversificar las exportaciones y, de esta manera, volcarse sobre productos-servicios que conlleven innovación. El diagnóstico que fundamenta la problemática en “las instituciones” termina siendo algo simplista frente a las complejidades que implica solucionar los sobrecostos salariales, energéticos y de transporte existentes en la región, ver Haskel y Westlake (2018), 
http://anif.co/sites/default/files/torre_de_marfil_181.pdf.

Comportamiento de la PTF en Colombia (1960-2018)

La PTF, definida como el crecimiento del PIB-real no explicado por la acumulación de los factores productivos, ha tenido un pobre desempeño histórico en el país al crecer tan solo un 0,1 % en promedio anual durante 1960-2018 (ver cuadro 2). Por componentes, el crecimiento de largo plazo del PIB-real se ha explicado en un 56 % por los incrementos en la acumulación de capital, un 41 % por el factor trabajo y tan solo un 3 % por la PTF.

El crecimiento de largo plazo de la economía colombiana se ubicó en el rango 3,5 % - 4 % anual durante 1960-2014. En ese lapso se pueden diferenciar los períodos: i) 1960-1975, en el que la PTF promedió un 1,4 % anual, gracias a los impulsos iniciales generados por la Sustitución de Importaciones (SI) y la promoción de exportaciones (1968-1974); ii) 1976-1999, cuando la PTF se contrajo a ritmos del -1,2 % anual, debido al agotamiento de la SI y la poca profundidad de la promoción de exportaciones no tradicionales; y iii) 2000-2018, período en el cual la PTF se recuperó a tasas del 0,8 % en promedio anual.

Sin embargo, este último período 2010-2018 encierra dos momentos que contrastan, pues durante el auge minero-energético (2010-2014) se aceleraron el crecimiento económico y la PTF, pero posteriormente se postraron (2015-2018). De hecho, esto se ve reflejado en el desplome del ingreso per cápita de Colombia, al bajar de niveles de US$8500/año per cápita hacia los US$6500. Como andan hoy las cosas, tomaría 40 años duplicar nuestro ingreso per cápita, en vez de los 20 que le ha venido tomando a la mayoría de los países de Asia.

Acumulación y productividad de los factores en Colombia

Como comentamos anteriormente, una gran parte de las deficiencias de la economía colombiana está asociada al elevado Costo Colombia. Dentro de los principales obstáculos que impiden lograr mayores tasas de crecimiento de la PTF están: i) los elevados costos laborales no-salariales cercanos al 50 %; ii) la pobre calidad de la infraestructura local, incrementando los costos de transporte-logísticos; y iii) los altos costos energéticos poco competitivos a nivel internacional.

En esta misma línea, los datos revelan que durante las últimas décadas la economía colombiana utilizó más intensivamente el factor capital, llevando a que la relación Capital/Trabajo se elevara de 0,3 a 0,7 (ver gráfico 1). Detrás de esto se encuentra el encarecimiento relativo del factor trabajo, donde la relación PK/PL cayó de 100 en la década del noventa a solo 72 en 2018 (ver gráfico 2).

Las medidas recientes de la Ley 1943 de 2018 han buscado abaratar el uso del capital en Colombia a través de reducir la tasa marginal del Imporrenta empresarial del 33 % en 2019 al 30 % en 2022. Sin embargo, dicha Ley estará generando una perforación tributaria cercana al -0,5 % del PIB durante 2020-2022, ya que la reducción del recaudo del -1 % del PIB a nivel corporativo no se logrará compensar con el incremento del +0,3 % del PIB a nivel de los hogares. Todo esto ocurre en momentos en que la relación Gasto Público/PIB viene mostrando creciente inflexibilidad a la baja y persistente indexación.

La otra cara de la moneda ha sido el encarecimiento relativo del trabajo. Ello ha sucedido aun con medidas que pretendían abaratar el trabajo, como fue la eliminación de 13,5 pp de los sobrecostos no-salariales (=3 % del ICBF + 2 % del Sena + 8,5 % de la salud), según lo estipulado en la Ley 1607 de 2012. Infortunadamente, sus beneficios sobre el mercado laboral estarían agotándose, tal y como lo demuestran el reciente deterioro del empleo (+1,1pp en lo corrido a abril de 2019) y el estancamiento de los índices de formalidad PILA/PEA en un 45 %. Los repetidos incrementos del Salario Mínimo Legal (SML), desbordando lo sugerido por la “Regla Universal” (=Inflación + Productividad) a ritmos del 2 % real por año durante 2016-2018, han venido a agravar este problema del costo relativo del factor trabajo.

Así, la PL ha exhibido un crecimiento moderado del 1 % real anual durante las últimas dos décadas, por lo que gran parte del crecimiento económico ha tenido su origen en la acumulación de capital. Todo lo anterior se refleja en que el precio relativo PK/PL ha vuelto a disminuir notablemente en el período 2017-2018, después de que la relación creciera de 52 en 2010 a 60-61 en 2013-2014 (por cuenta de la aprobación de la Ley 1430 de 2010 y de la Ley 1607 de 2012) y a 65-72 en 2015-2016 (agravado por el efecto del pass-through cambiario).

Cómo impulsar la PTF y la Productividad Laboral

(A manera de conclusión)

En síntesis, Colombia ha mostrado un pobre desempeño en cuanto a ganancias en productividad  multifactorial durante 1960-2018, promediando una PTF que crece a ritmos de solo un 0,1 % anual. Parte del problema ha tenido que ver con la falta de dotación de bienes públicos, tales como infraestructura de transporte o distritos de riego en sus zonas agrícolas. La Administración Duque ha adoptado un enfoque de “economía ligera”, alejada de los lineamientos de la “economía fundamentada” y desconociendo que los precios relativos de los factores son los que comandan la dirección que habrá de tomar la inversión y el empleo.

No es extraño entonces que el crecimiento potencial de Colombia haya descendido hacia el 3 % - 3,5 % anual (vs. 4 % - 4,5 % unos años atrás). Lograr compensar dichas pérdidas requiere avanzar en dos aspectos principalmente: i) incrementar la PTF, avanzando más ágilmente en la dotación de bienes públicos (especialmente en infraestructura multimodal y mejoramiento de los servicios logísticos) y en la provisión de educación-justicia de calidad; y ii) abaratar el trabajo, reduciendo las cargas no salariales de las Comfamiliares (4 %) y los intereses de cesantías pagados por las firmas (1 %).

* Presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF). Este análisis contó con la colaboración de Juan Sebastián Joya, Juan David Idrobo y Tatiana Montero.