sábado, 31 de octubre de 2020
Opinión/ Creado el: 2020-10-17 10:39 - Última actualización: 2020-10-17 10:40

QUE ES LO DE DIOS Y QUE ES LO DEL CESAR?

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 17 de 2020

Por el P. Toño Parra Segura.                             [email protected]  

Jesús valiente defensor de los derechos humanos y de los divinos nos da en el mensaje de este Domingo 29 del tiempo ordinario las pautas para una verdadera concertación de poderes.

Así el discípulo de Jesús es a la vez ciudadano del mundo y al mismo tiempo miembro del reino que hemos venido analizando y que se llama en concreto la Iglesia.

Hay entonces y se presentan a diario en la sociedad las dos fuerzas, la divina y la humana con compromisos temporales y obligaciones  divinas que pueden coincidir o marchar por caminos diferentes.                                                                                                                                     

Todos los impuestos revolucionarios o legales resultan incómodos, más cuando no se revierten en el sujeto que los paga y mucho más cuando la potencia que los cobra es de ocupación o de dictadura. Ese era el caso de la Judea. El partido de los “Zelotes” revolucionarios se oponía al pago de impuestos por considerarlos como expresión de sumisión  política. Los “herodianos”, favorables a Roma opinaban lo contrario; y el grupo de los Fariseos lo aceptaba, aunque a disgusto por considerar  que “toda autoridad viene de Dios”.

En ese contexto se le lanza la pregunta capciosa a Jesús al estilo fariseo con zalemas y adulaciones “Maestro, sabemos que eres sincero, veraz, que vienes de Dios y que no haces acepción de personas, dinos cuál es tu opinión: es lícito pagar el tributo al César? “Le piden que se defina y al definirse necesariamente se enfrentará con uno de los partidos, pero Jesús no se compromete más que con la verdad: si cada uno tiene sus derechos, dad a cada uno lo suyo: “Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” y esto basado en la moneda que le presentaron del César a quien solían dar el nombre del “divino César”.

Se les olvidaba a los capciosos preguntones que estaban tratando con un psicólogo de garra. A Jesús nunca lo arrinconaron ni le hicieron caer en la trampa. Salió airoso siempre, se mostró original y oportuno, partiendo de la realidad: “mostradme la moneda del impuesto”. Dad al César lo que es del César” y los dejó sin palabra como siempre.

En ese tiempo en que la autoridad religiosa y el poder civil estaban identificados en la teocracia de Israel, Cristo delimita los campos de competencia, reconociendo los derechos de cada uno en una sentencia  proverbio de discreción que debe presidir las relaciones entre ambos poderes, Cristo desmitifica y desacraliza la concepción totalitaria del estado.

Qué es lo de Dios para nosotros: la vida, el amor,  la adoración, el tiempo, la fe, la gloria y todos los bienes. El Estado, no puede legislar sobre la vida y menos pretender matarla desde antes de nacer; “a Dios lo que es de Dios”.

Qué es lo del César: Dictar leyes que favorezcan la vida, honra y bienes de los ciudadanos, promover la justicia, el trabajo, la igualdad, la seguridad ciudadana, la educación, la cultura y respetar el medio ambiente.

Somos monedas acuñadas a imagen de Dios (Gén. 1, 26) y vivimos en una  sociedad civil; es posible dar al hombre lo que es del hombre sin negarle a Dios lo que se le debe.

La Iglesia no es política y cuando se mezcló con ella le fue muy mal, pero tampoco nos gusta una Iglesia confinada a las sacristías, con un emperador Sacristán.

Ni mezclas, ni acomodaciones, ni rodeos. “Id y enseñad” le dijo el Maestro. Hay que cumplirlo, sin invadir campos, sin exigir privilegios ni prebendas.

Paguémosle a Dios lo suyo y seamos ciudadanos íntegros y honrados y contribuyamos puntualmente  con los impuestos.