miércoles, 24 de abril de 2019
Regional/ Creado el: 2016-01-13 03:33

Las incongruencias ambientales del Gobierno Nacional con El Quimbo

* La biomasa sin retirar del vaso de El Quimbo se ha convertido en el eje de álgidos debates entre la comunidad huilense y las autoridades ambientales del orden regional y nacional, con relación a las afectaciones ambientales por la hidroeléctrica.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 13 de 2016

* Gabriel Vallejo López, ministro de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, propuso ayer en el marco de su visita a Neiva, alternativas ante las inconsistencias en las mediciones hechas por la ANLA y la CAM, sobre la cantidad de biomasa que se ha retirado del embalse. Hoy, las comunidades afectadas continúan denunciando condiciones críticas en materia ambiental sobre la zona de influencia del embalse y exigen soluciones urgentes.

Pese a los resultados poco favorables arrojados por las autoridades ambientales de la región sobre el estado y el futuro de la represa El Quimbo, el gobierno central a través de cuatro despachos de su orden aseguraron que el proyecto hidroeléctrico viene trabajando bajo óptimas condiciones, pero además, que continuarán con el proceso de acompañamiento a las comunidades afectadas para que los compromisos estipulados en la licencia ambiental, sean cumplidos. No obstante, algunas incongruencias se dejaron ver en lo que respecta al manejo ambiental, principalmente con el retiro de la biomasa del vaso del embalse.

El ministro de Minas y Energía, Tomás González Estrada, insistió en que la represa contribuirá al abastecimiento energético; Gabriel Vallejo López, ministro de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, señaló que los procedimientos en materia ambiental continúan a buen término; el director de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, Fernando Iregui Mejía, indicó que las mediciones de las dos autoridades ambientales se han hecho con distintos modelos de medición; mientras que Otto Polanco Rengifo, director de la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap), manifestó, en otro aspecto, que emprenderán planes de choque para piscicultores de Betania y pescadores artesanales de las zonas involucradas en el embalse que han sido notablemente afectados en su actividad productiva.

El titular del despacho de Minas y Energía, indicó que de no haber sacado agua de El Quimbo, “hoy podríamos estar por debajo del 60% del caudal lo cual es muy complejo para la piscicultura”, y añadió que tras el represamiento del agua hubo pérdida en su calidad. “Lo que se está haciendo es arrancar la generación lentamente, no en su totalidad sino paulatinamente para minimizar los posibles impactos en la calidad de la misma”, expresó.

 

¿Incoherencia en las mediciones?

Un juez de Neiva decidió a favor de Emgesa reanudar El Quimbo. En su momento, y pese a las problemáticas ambientales evidenciadas por las autoridades locales, el Gobierno Nacional realizaba una presión a partir de la premisa de que si la represa no se activaba habría desabastecimiento de energía o en su defecto se incrementarían las tarifas de la energía. Las problemáticas ambientales han tenido su origen en lo que hoy es eje de fuertes discusiones: la biomasa presente en el embalse. 

Según la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), existen aún 42.000 metros cúbicos de biomasa presentes en el vaso de la represa de donde se han desprendido serias dificultades como el deterioro del agua una vez turbinada, y tras esto, una posible mortandad masiva de peces, de 15 a 25  días después de reactivada la hidroeléctrica. La ANLA, por su parte, ha asegurado que la compañía ya superó las cantidades esperadas, y en ese sentido, no hay riesgo ambiental que ocasione afectaciones. Además, manifestó que las mediciones dadas a conocer por cada una de las entidades, corresponden a modelos diferentes.

“En ese dato de los 42.000 metros cúbicos de la CAM, frente a los datos de la ANLA, hay dos situaciones. Uno, que la CAM y la empresa pactaron un sistema de medición de madera y biomasa que fue acogido por la ANLA después de que presentaron un acta suscrita por la CAM y la empresa; la ANLA les avaló y aceptó eso y con esa metodología la autoridad ha venido haciendo las mediciones”, dijo Iregui Mejía. Pero adicional a esto, afirmó que la corporación utilizó posteriormente un modelo de medición diferente al pactado, el cual contiene márgenes mayores de error. “Los resultados no coinciden por el sistema de medición que actualmente hace la CAM que es diferente al que hace la empresa, por eso no concuerdan”, añadió.

Ante las profundas discusiones sobre la veracidad de dichas mediciones de la ANLA, el ministro de Medio Ambiente propuso como alternativa, buscar un tercero para que realice los cálculos sobre la cantidad exacta de material retirado. Y es que precisamente, cuando el tribunal haga la decisión de fondo en torno a la medida cautelar, será necesario establecer las mediciones reales que definan cuanta madera y guadua ha extraído Emgesa del embalse.

“Un camino posible es buscar un tercero, es decir que una tercería o una institución experta, reconocida a nivel nacional y que le genere tranquilidad a las partes, haga la medición en términos de cuanta ha sido la biomasa retirada”, señaló Vallejo López.

 

“Niveles de agua no llegaron a vertederos”

Otro punto discutido desde el gobierno central fue la apertura del vertedero superior, el cual permitiría dejar libre el tránsito del agua superficial que es la más oxigenada del sistema hidroeléctrico, aspecto por el cual abogó permanentemente la CAM en aras de que el recurso hídrico no perdiera calidad. No obstante y según declaraciones del ministro de Medio Ambiente, los niveles de agua no alcanzaron a llegar a dichos vertederos, razón por la cual no fue abierto y sí, el vertedero inferior, el cual cuenta con el agua menos oxigenada y es la más profunda de todo el sistema del embalse.

La preocupación ahora, sobre todo en el sector piscícola, es cuál podrá ser la afectación a ese renglón económico, la cual se proyectó desde la Aunap de un 20% a 40% en la producción y que se traduce en millonarias pérdidas. Ayer, en reunión entre piscicultores y los cuatro despachos del Gobierno Nacional, se llegó a un acuerdo que permitirá que este sector económico presente una petición formal ante la ANLA para que puedan ser incluidos en la licencia ambiental, lo cual implica que puedan recibir indemnizaciones por perjuicios y afectaciones ocasionados directamente por El Quimbo.

De otro lado, cerca de doce pescadores artesanales se reunieron con delegados de esa autoridad de pesca, para fijar compromisos concernientes a la actividad productiva. El día de hoy se redactará un acta para ser entregada a las directivas en la capital del país que incluya las necesidades de los pescadores y de esta forma, aunar esfuerzos que permitan obtener resultados a favor de esta comunidad.