viernes, 25 de septiembre de 2020
Enfoque/ Creado el: 2020-02-18 10:14

Ruth, la talladora a mano de piedras y lápidas

Es la única mujer en el departamento del Huila que talla mármol a mano. Más de 2 décadas Ruth Masmelas lleva trabajando en el arte de tallar a mano piedras, mármol y elaborando diseños para las lapidas.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 18 de 2020

Por: Mauricio Silva

La labor artesanal es un arte que para algunas personas puede ser arduo y más si nunca han trabajado en el tallado. El fuerte sonido de los martillos y cinceles han sido la compañía de esta mujer que durante aproximados 30 años ha tallado con sus propias manos lapidas junto a su esposo.

Se trata de Ruth Masmelas, mujer de la capital opita que aprendió este arte a la corta edad de 18 años, un trabajo arduo, donde su imaginación, su destreza al manejo de cinceles juegan un papel muy importante al esculpir estas piedras. Tallar el mármol de modo artesanal para esculpir lápidas de cementerio en la época que no había máquinas que hacían los grabados con rayos láser. Después de una veintena de años, es la última talladora en hacerlo de esta manera.

Golpe tras golpe, el cincel va despostillando la piedra y un fino polvo blanco que se libera en el ambiente. A lo largo de varias décadas, ese polvo ha cubierto las paredes, las mesas, el entablado del taller, incluso, los cabellos de la misma Ruth en el momento que esculpe estas piedras.

Aprendió el oficio de talladora por un señor que a su corta edad le enseñó este arte de esculpir mármol.

Cuando inició en el trabajo solo tallaba nombres y cruces, pero cuando fue perfeccionando su técnica y destreza, empezó a realizar dibujos de ángeles, flores y animales, con su esposo tienen el taller no muy lejos del cementerio central de la capital opita. Allí  se encuentran lapidas que Ruth ha tallado, predominan las estatuas en piedra, mármol y granito. Figuras de ángeles, cristos y santos decoran las tumbas, nichos y mausoleos. Por los costos, las estatuas para decorar los sepulcros se trabajan muy poco. “Una estatua puede costar aproximados $200.000”, dice Ruth.

Un gran avance ha dado la tecnología en todos los campos, automovilísticos, industriales, cibernéticos, y claro, en las herramientas de tallado también lo ha sido por medio de láser, asidos, pulidora, lo han permitido que los tallados sean realizados con ingeniería cibernética. Las piedras que Ruth diseña, las realiza a mano y son reconocidas por el alto relieve del tallado, algo que sin lugar a duda, ha llamado la atención muchas personas en Neiva y todo el Huila. Son las personas que llegan de otros pueblos hasta la capital opita para que Ruth esculpa la lápida de sus familiares fallecidos. Son muchas las personas que llegan de otros municipios, Altamira, Gigante, Garzón, La Plata, Campoalegre, Rivera, Aipe, Villavieja, Algeciras, Baraya, Colombia, Hobo, Íquira, Isnos y otros municipios que acuden a Ruth para su profesional trabajo del tallado.

Ruth junto a su esposo tiene un taller que se encuentra ubicado sobre la avenida La Toma con carrera 3ª casi al lado del emblemático monumento Los Potros. Es muy común verla trabajando en las tardes de calor implacable en Neiva y una capa de polvo de mármol a su alrededor, tallando la piedra con su puño y letra. “Empecé mirando a un señor que trabajaba de esa manera y luego él me fue explicando cómo era la cosa, comencé a marcar en cartulinas primero, luego ya fui perfeccionando y empecé sobre mármol”, comentó.

En conversaciones con Diario del Huila, dijo que ese oficio de tallar artesanalmente terminará en el Huila cuando ella deje de existir, pues comentó que ninguno de sus familiares, hijas, o su esposo que la acompaña en el taller, no quisieron aprender ese arte.

“Nunca pensé que trabajaría en esto… Empecé a trabajarla y me gustó… Seguir con esto hasta cuando mi Dios lo quiera”, finalizó.