martes, 20 de octubre de 2020
Productividad/ Creado el: 2020-08-10 01:07

Tecnología Blockchain, el sólido pilar del desarrollo agropecuario

Este tipo de tecnología, de enorme eficiencia será vital en los grandes retos de la producción agrícola, pero igual será la solución al lavado de activos y otras prácticas irregulares.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 10 de 2020

Por Germán Enrique Nuñez

La cuarta revolución industrial sin duda llegó para perpetuarse y servir como bordón al crecimiento de la humanidad que cada vez demanda mayores soluciones para optimizar procesos y administrar ese activo importante del tiempo.

El término emerge de la famosa industria 4.0 concebido en Alemania para digitalizar los procesos de manufactura. Esta expresión fue escuchada por primera vez en la feria de Hannover en 2011. Ya en 2012 el grupo de trabajo de la industria 4.0, el pionero de la gran tecnología, hizo una serie de indicaciones para acoplar el nuevo desarrollo en varias actividades lo cual incluye empresas computarizadas de mayor eficacia en productividad.

Hay que recordar que la primera revolución industrial que se dio entre 1760 y 1840 dinamizó los sistemas productivos a partir de la energía proveniente del vapor de agua. La segunda revolución que trae implícita una serie de cambios socioeconómicos que llegaron por diversas innovaciones mecánicas y técnicas apalancadas en nuevas fuentes de energía como el petróleo, el gas y la electricidad, dieron un salto definitivo en la calidad de vida. En este tiempo trazado entre 1870 y 1914 se presentan las primeras soluciones de transporte e industria y por ello es fácil ver que en esos periodos surgen el avión, el automóvil y unas sofisticadas máquinas a vapor.

En esta época nacen el teléfono y la radio. La sumatoria de los inventos y descubrimientos impactan el trabajo, el sistema educativo, el científico y con él llegan cambios fundamentales como el tamaño de las empresas, la organización laboral que obliga sistemáticamente a mayor consumo y directamente a politizar los cambios en el modelo económico y productivo.

La historia relata que con el tiempo la segunda revolución industrial trajo la producción en masa gracias a la potencia eléctrica.

En años recientes llega la tercera revolución industrial también conocida como revolución científico-tecnológica o RTC, Revolución de la Inteligencia, RI, o simplemente Tercera Revolución Tecnológica. Esta mixtura de ideas o tratados fue un trabajo juicioso y una iniciativa de Jeremy Rifkin, un trabajo que recibió el espaldarazo del Parlamento Europeo a una audaz propuesta del naciente siglo XXI.

Con la tercera revolución industrial aparecen los cambios y los revolcones en los procesos productivos, en los esquemas laborales y en todo lo concerniente a competitividad. Esa combinación de eficacia soportada en pilares de tecnología en comunicaciones y nuevas fuentes de energía fortaleció trabajos de años atrás como el uso y masificación de la Internet, pero igual exigió el desarrollar energías renovables que le devuelvan al planeta el terreno perdido con la contaminación y afectación de los ambientes.

Dentro de la propuesta de la tercera revolución industrial, está la transformación energética que invita a crear nuevos transformadores de energía limpia, crear baterías recargables y apostar a otras tecnologías de almacenamiento de energía, erigir la red eléctrica inteligente o red de distribución de punta. Propone igual una transformación del transporte, reemplazando los coches con motor de explosión a gasolina o diésel por vehículos eléctricos, a esta idea se suma la puesta en funcionamiento de pilas de combustible, haciendo uso de electricidad renovable como la encontrada en la energía de propulsión.

Hoy con la Cuarta Revolución Industrial vemos una mezcla de tecnologías que en su mayoría siguen de manera experimental, pero igual hay trabajos muy interesantes que están desmitificando y rompiendo los muros entre los roles físicos, digitales y biológicos.

La nueva era de revolución trae consigo fábricas, edificios y ciudades inteligentes lo cual incluye robótica, inteligencia artificial, bloques en cadena, nanotecnología, computación cuántica, biotecnología, Internet de las cosas, impresión 3D y los espectaculares vehículos autónomos. Estamos en el siglo XXI haciendo avances, descubriendo y tomando decisiones valientes, hoy son comunes los derroteros tecnológicos y todo un entorno de intercambio de datos, un aporte decisivo en manufacturas y el desarrollo como un todo. La humanidad asiste a una evolución con propuestas cibernéticas, pero también a propuestas ciberfísicas, Internet de las cosas como ya se anotó y la innovadora computación en la nube.

No en vano el economista y empresario alemán Klaus Martin Schwab, gran responsable de la Cuarta Revolución Industrial asoció los nuevos impulsos con la segunda era de la máquina.

El momento Blockchain

El término Blockchain, muy de moda por estos tiempos, es sencillamente una cadena de bloques que representa, per se, una revolución gigante en el mundo digital que cambia aspectos de la economía, pero igual en otros entornos.

Bajo este esquema el usuario financiero, por ejemplo, deja de lado la costosa intermediación, no usa circulante y maneja toda la información, gracias a la cadena de bloques que descentraliza la gestión, elimina intermediarios y hace todo más transparente.

Con el sistema Blockchain los usuarios tendrán el control del proceso y ello relegará la función de los bancos. La tecnología hace que los usuarios cuenten con un superlativo banco en donde millones de nodos se afianzan como gestores de los libros de cuenta de esa entidad crediticia.

Al abordar el tema digital y su aplicabilidad en la economía rural, la empresa NEM, la primera Blockchain de activos inteligentes del planeta, una firma que garantiza versatilidad en múltiples procesos, estimó que muy a pesar de las políticas gubernamentales en Colombia que han ayudado en ese avance de transformación digital, el campo y sus sectores experimentan aún una brecha muy grande en digitalización, lo cual se consolida en pleno siglo XXI como la causa primordial de obstrucción o detención del sector agroindustrial.

Antes de entrar en materia es bueno precisar que tan solo tres de cada diez empresas, cuentan con procesos comerciales digitalizados, en tanto cuatro sobrellevan los procesos logísticos a través de tecnología, una realidad que dice a gritos que hay todavía mucha tela por cortar.

El escenario comercial, metido de lleno a nivel global en tecnologías de la información, implica grandes retos por cuánto hay de por medio consumidores con mayor nivel de exigencia, con acceso a una información inmediata en términos de orígenes, prácticas y normatividad. Hoy ese consumidor y el mercado quieren más garantías sobre los productos puestos en oferta y allí entra la trazabilidad, la denominación de origen orgánico, caducidad y las verticales aplicaciones en todo lo que tiene que ver con medidas de conservación, por citar algunas.

Agiliza procesos

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Director de Desarrollo de Negocios para América Latina y España de NEM Group Limited, Pedro Gutiérrez, sostuvo que la tecnología Blockchain se sigue consolidando como un jugador esencial para agilizar los procesos y así llevar la confianza que debe garantizar el sector agroalimentario con temas básicos como trazabilidad, origen y procesos.

Siguiendo con las nuevas tendencias tecnológicas, hoy requeridas al máximo en materia alimentaria, el directivo agregó que por medio de la cadena de bloques Symbol, hecha para el sector empresarial y gubernamental, también es viable hacerle seguimiento a las materias primas desde la producción hasta la distribución. En ese sentido destacó el avance que dieron empresas colombianas del sector agrícola, puntualmente de la industria del cannabis y el aguacate hass que al implementar la tecnología Blockchain, caminaron hacia el liderazgo para competir sobre plataformas digitales a nivel internacional, obviamente reflejando todo un trabajo en buenas prácticas agrícolas o ganaderas.

“Esta tecnología resuelve la trazabilidad, la transparencia y la seguridad por medio de unos procesos tecnológicos inmutables e inhackeables a los procedimientos del cultivo de productos como cannabis o aguacate tal y como pasa hoy en Colombia. Aquí podemos ver el proceso previo de selección de semillas, cultivo, cuidados, cosecha, exportación y consumidor final. Esto quiere decir que hay un seguimiento juicioso que se hace a través de Blockchain, información que trabaja con otras tecnologías como inteligencia artificial y los dispositivos del Internet de las cosas, unas ayudas que se apoyan en fotografías e información que a diario, o una vez por semana, pide el Fondo Nacional de Estupefacientes y el ministerio de Justicia”, explicó el señor Gutiérrez.

Básicamente esta tecnología lo que hace es solventar esa parte que faltaba en el ecosistema del cultivo del cannabis y que le dice al cliente y a los entes reguladores que por la trazabilidad y por el origen de la planta, el producto es totalmente legal.

Toda esta labor de información la ha hecho con el mayor profesionalismo el aliado en Medellín Baiotraze, una plataforma de gestión, control y trazabilidad para la industria del cannabis que provee software de alta tecnología e innovación incorporando Blockchain, Internet de las cosas, inteligencia artificial y Big Data. Para unos resultados mucho más contundentes, Baiotraze está utilizando la tecnología NEM, en este caso la Blockchain de Symbol que tiene aparte de muchas características, demasiada aplicabilidad, no solo en el mundo agro, sino en otros espectros de negocio y desde luego en el entorno gubernamental.

Dilucidó que en Colombia se abrió la puerta al sector agrícola porque había mucho requerimiento y porque surgió un aliado muy fuerte en Medellín que decidió dar el paso al frente y por ello NEM optó por darle todo el soporte.

Con perfil internacional

NEM es una empresa de perfil internacional que tiene ejercicios en otras partes del mundo que no tienen nada que ver con el agro, pero si con trabajos gubernamentales como es el caso de una moneda del Banco central en Lituania, trazabilidad en energía y en otros sectores como la construcción y la misma trazabilidad de RFID que permite seguir y rastrear objetos. Hay que anotar que los artículos etiquetados con tags de radio frecuencia, son identificables por medio de ondas radiales y lectores especiales de RFID.

Las útiles herramientas de igual manera están montadas sobre el Blockchain y por eso hay un aliado importante en Europa que está haciendo esa labor con resultados sorprendentes, precisamente los mecanismos y sus bondades fueron mostrados hace unos días.

Después de la agricultura de precisión, de la inteligencia artificial aplicada al agro, de la autonomía en tractores así como sistemas de información meteorológica y sugerencias exactas para aplicar fungicidas y abonos, es apenas consecuente pensar en un salto competitivo para llegar al Blockchain cubriendo la totalidad de las labores del campo en todo lo que implica explotación y en ese engranaje tecnológico puesto que la información es clave a la hora de hacer negocios, todo porque hay datos sobre el origen de los cultivos y el manejo de los mismos.

“Esta es una onda muy fuerte desde hace algunos años fuera de la región, especialmente en Europa y Asia en donde la gente busca mucha comida y productos orgánicos. Esta tecnología, bajo ciertas condiciones y con las debidas aplicabilidades, puede usarse en productos del campo por fuera del cannabis o el aguacate pues hay gente que por citar un ejemplo, busca zanahorias con origen 100 por ciento orgánico, sin pesticidas y con una producción responsable y ecológica, luego allí la tecnología Blockchain con la inteligencia artificial y el Internet de las cosas, podrá certificar con toda la información pertinente, que los alimentos vienen de una hacienda o granja responsable en donde el productor hace bien su trabajo. Esos precedentes suelen ser muy confiables puesto que son canalizados por dispositivos y todo un cúmulo de tecnología que incluye inteligencia artificial, Internet de las cosas y la trazabilidad en Blockchain, de esta manera podrá ofrecer al consumidor final que el producto goza de transparencia, de veracidad por lo que dice el productor a través de una data impecable”, manifestó el experto.

Dejó claro que una data de Blockchain en manos de algunos seres humanos no es problema, toda vez que el dispositivo de Internet de las cosas totalmente conectado a sistema, medirá la data que requiere el regulador cuando aplique, así como el consumidor que por su puesto va tomando data día por día o quizás hora por hora, de acuerdo a como el agricultor o el agrónomo lo decidan, para que definitivamente no exista interacción humana en la toma de los datos, pero sí exista la transparencia de la data cargada en Blockchain en donde, una vez el producto esté en la mano, con un código QR, o evolución del código de barras, pueda verse la trazabilidad completa del producto con la plena seguridad que no hubo intervención humana más allá de la instalación del dispositivo de Internet de las cosas que es totalmente automático y toma ciertas mediciones, en función de lo que el agricultor quiera mostrar.

Para el caso del cannabis la tecnología ratifica que se trata de un producto totalmente legal y manejado con las mejores prácticas agrícolas y tecnológicas.

El tema fue adoptado por el sector de aguacate hass porque los consumidores de Asia y Estados Unidos están viendo con exactitud cómo se hace este cultivo, si es totalmente ecológico y si sale adelante sin grandes cantidades de agua pues el cultivo tiene fama de ser uno de los menos amigables con el medio ambiente, empero si hay una buena administración del recurso hídrico y el cultivo preserva la tierra, el producto es comercialmente viable y para ello debe certificarse a través de Blockchain. Solo así habrá consumo y ventas a gran escala de ese alimento.