sábado, 24 de octubre de 2020
Economía/ Creado el: 2020-06-23 09:07 - Última actualización: 2020-06-23 09:07

Todo lo que necesita saber de la nueva política de vivienda rural del gobierno Duque

DIARIO DEL HUILA dialogó en exclusiva con la economista Saira Alejandra Samur Pertuz, directora de Vivienda Rural del Ministerio de Vivienda. Reveló la razón por la que el gobierno del presidente Duque decidió modificar la formulación y ejecución de la política de vivienda rural. La alta funcionaria sostuvo que anteriormente, en vivienda rural solo se ejecutaba el 38 % de lo que se asignaba y el 20 % en mejoramiento. También afirmó que los tiempos entre la asignación del subsidio y la ejecución era de 3,2 años en promedio. “Nosotros queremos reducir estos tiempos entre 15 y 18 meses para vivienda nueva y seis meses para mejoramiento”, aseguró.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 23 de 2020

FAUSTO MANRIQUE

Anteriormente la política de vivienda rural la diseñaba el Ministerio de Agricultura y la ejecutaba el Banco Agrario, ¿qué pasó?

Desde 1 de enero de este año, el Ministerio de Vivienda recibió la gran responsabilidad y el gran reto de asumir la formulación de la política y la ejecución de la política de vivienda rural en el país. Anteriormente el diseño de esta iniciativa estaba a cargo del Ministerio de Agricultura y la ejecución la hacía el Banco Agrario.

Durante ese periodo, 2002 y 2018, se vinieron surtiendo una serie de cambios en el programa y al final el presidente Duque tomó la decisión de darle esta responsabilidad al Ministerio de Vivienda porque es la cartera rectora de la política de vivienda en el país y por los grandes logros que ha tenido el ministerio en términos de ejecución.

¿Cuáles eran los cuellos de botella que presentaba el esquema anterior?

En los programas anteriores de vivienda rural uno de los principales cuellos de botella fue la baja ejecución. Anteriormente, la ejecución era del 38 % de lo que se asignaba en cuanto a vivienda nueva y en mejoramiento era el 20 %. Son cifras de 2011 al 2018.

Nosotros queremos cambiar esta historia y, efectivamente, asignar y ejecutar de una manera más eficiente estos recursos y que lleguen a esta población que tanto los necesita.

¿Cómo cambiarán ustedes esas cifras tan bajas en ejecución y asignación de vivienda rural?

Te quiero hablar un poco de los cuatro pilares que tenemos en esta nueva política: uno de ellos es el esquema operativo. Queremos tener un esquema operativo lo suficientemente eficiente que garantice que los periodos entre la asignación del subsidio, la ejecución y entrega del mismo, sea corto, sea más reducido.

¿De qué manera lograrán esto?

Reduciendo la multiplicidad de actores que existían anteriormente y la cantidad de intermediarios. Antes había muchos trámites administrativos, muchos actores en los procesos de aprobación, luego de otorgamiento, luego de la entidad oferente, luego la entidad ejecutora. Todo esto hacía que el periodo entre la asignación del subsidio y la ejecución fuera de aproximadamente 3,2 años.

Nosotros queremos reducir estos tiempos entre 15 y 18 meses para vivienda nueva y seis meses para mejoramiento.

¿Cuál será el esquema que trabajarán?

A través del esquema que maneja Fonvivienda, que es de fiducia en donde se contrata una entidad que opere el subsidio a nivel nacional y que posteriormente haga todas las contrataciones con los constructores del país, que conozcan los territorios y sea operado, de manera eficiente, el subsidio teniendo en cuenta los altos costos de transporte y logística que implica llevar una solución de vivienda a nivel rural.

En el esquema operativo, estamos trabajando muy de la mano y replicando el modelo de Fonvivienda, pero entendiendo las complejidades que presenta el sector rural y además toda la normativa asociada a ello.

¿Cómo van a trabajar con los gremios de la producción, que son los que conocen la ruralidad del país?

La estructura de la Dirección Rural, como está pensada, tiene una serie de coordinaciones. Una de ellas es la Coordinación de Alianzas Productivas que se va a encargar, precisamente, de la comunicación constante con los gremios que son, además de conocedores del territorio, interlocutores permanentes de la comunidad.

Estamos dentro del modelo, diseñando cuál es la mejor forma para que ellos sean ese ente articulador entre el Ministerio y los potenciales beneficiarios para llevar de la manera más efectiva el subsidio. Entonces sí van a ser parte importante tanto en el diseño del modelo operativo como en la puesta en marcha. Ahí son muy importantes los gremios, no solo en eso, también en el diseño de la política.

¿Cuáles serán los lineamientos de la política de vivienda rural en adelante?

En estos momentos estamos diseñando la política de vivienda, no se había hecho política de vivienda rural anteriormente, entonces estamos en la fase del diseño de esta política, la cual brindará estos lineamientos e identificará cuál es esa focalización territorial y poblacional a la cual tenemos que llegar. Anteriormente los subsidios se asignaban por demanda, es decir se presentaban los proyectos, se otorgaba el subsidio y una vez se otorgaba el subsidio era que se hacía el análisis de esos beneficiarios, nosotros trabajaremos de manera diferente.

¿Qué orden seguirán en la construcción de política de vivienda?

Vamos a hacer todo de acuerdo con la lógica del proyecto: primero, vamos a hacer ese diagnóstico, vamos a identificar a esa población, cuáles son esas características que tiene que cumplir esa población para cumplir con el subsidio y a partir de allí serían unos requisitos de priorización para decir, año a año, cuáles son esos beneficiarios. Conforme a esos requisitos y a esa población priorizada es que se va a asignar el subsidio, no al revés.

Entonces la política lo que va a permitir es darle esos lineamientos y esos instrumentos ya lo suficientemente aterrizados y analizados en territorio a Fonvivienda para que, posteriormente, sea el que efectivamente asigne esos subsidios y los ejecute.

¿Buscarán el apoyo del sector privado?

En la fase de formulación, claramente estamos articulados con el sector privado, con los gobiernos locales, con las comunidades indígenas y con la población civil en general a través de unos comités territoriales donde vamos a hacer una política participativa donde salgan unos diseños participativos de las viviendas.

Entonces, también tendrá participación la comunidad. ¿En qué consiste el espacio que les darán?

El segundo punto es el tema de dialogo social y participativo. Anteriormente, el diálogo social estaba a cargo de los constructores, es decir, que ellos llevaban a su equipo una vez ya tenía estructurado su proyecto, para luego realizar el dialogo social, apropiación en el territorio y que las comunidades comprendieran la iniciativa.



La directora de Vivienda Rural del MinVivienda, Saira Samur, indicó que tienen el reto de ayudar a dos millones de hogares en la ruralidad que están viviendo déficit cualitativo y cuantitativo.

¿Qué ocurría con eso?

Que los niveles de ocupación de las viviendas eran muy bajos porque claramente eran prototipos y diseños que no correspondían a su cultura y a su idiosincrasia. No es lo mismo hacer una vivienda en La Guajira, donde de pronto para ellos lo más importante es la zona social, que la cocina esté afuera y el baño esté afuera; que una vivienda en Córdoba donde claramente tendrán otras necesidades; o una vivienda cafetera, por ejemplo, donde también tienen otro tipo de cultura y obedecen también a otro tipo de condiciones climatológicas y ubicación geoespacial. Entonces, todo esto lo vamos a tener también en cuenta con este dialogo social.

El diálogo social va a estar en la formulación, en la ejecución y posteriormente en la evaluación y en el seguimiento de la política. En la formulación, lo que queremos es tener ese reconocimiento cultural y que realmente esa solución de vivienda responda a esa cultura, a ese territorio.

¿Eso quiere decir que construirán viviendas a la medida de cada cultura, de cada familia? ¿No será esto algo imposible de lograr?

No quiere decir que se van a construir viviendas personalizadas por cada familia, pero sí vamos a tener en cuenta esas condiciones sociales, culturales y ambientales que son muy importantes, aparte el diseño arquitectónico, que tienen que hacer y que tienen que ir involucradas en ese diseño arquitectónico.

Aquí va otro punto, que es dentro de ese mismo del dialogo social, y me permite saltar al tercer punto que es el tema del diseño participativo, ya teniendo en cuenta que es muy importante construir esto desde los territorios, el diseño participativo también es muy importante, también tenemos en cuenta el gran trabajo que han hecho la academia y que han hecho los gremios en el diseño de tipologías que incluso ya están aprobadas.

¿Los gremios de la producción les están aportando ideas en el diseño y construcción de vivienda rural?

Por ejemplo, en la Federación Nacional de Cafeteros ya ha hecho pruebas de tipologías con modelos alternativos y con materiales también propios, incluso de la región, que les permite llevar soluciones de vivienda que cumpla con las normas mínimas que necesitamos para la construcción. Ellos juegan un papel muy importante para definir cuáles serán esas tipologías diferenciales por cada uno de los territorios en función de estas condiciones también geográficas que se tienen y en función también de la cultura.

Vamos a recibir todos los diseños que ya hemos estudiado, que ya se han hecho, nosotros los vamos a revisar con nuestro equipo de ingenieros y de arquitectos, se van a adaptar a las necesidades para que vayan alineados a política de vivienda y, finalmente, definir cuáles son esas tipologías o esos requerimientos mínimos que necesitamos pedirles a los constructores para que se presenten a las convocatorias y que finalmente quede el diseño.

¿Han tenido en cuenta las complejas situaciones que se presentan en el campo como, por ejemplo, la distancia y los costos adicionales por esa razón?

El último punto de los cuatro hitos es la regionalización de los proyectos. No estamos hablando de nuclearización. Se genera mucho ruido cuando uno dice nuclearización, entonces dicen las personas piensan que los campesinos serán desplazados a los cascos urbanos. Eso no tiene razón de ser.

Aquí de lo que estamos hablando es de la regionalización de los proyectos para aprovechar las economías de escala y ser más eficientes en la asignación de subsidio teniendo también en cuenta esos altos costos de transporte y logística.

Entonces, ¿en qué consiste la regionalización?

En identificar cuáles son esos centros de acopio que se tienen que ubicar, según el constructor, en cada uno y, según la zona, en cada uno de los municipios y cuál es ese radio de acción, ese radio mínimo sobre el cual se tienen que mover los constructores y la estructura de costo no varía significativamente.

Obviamente en este radio hay que garantizar que esté la mayor cantidad de población beneficiaria, pero entonces si yo lo hago así garantizo el cierre financiero también de los constructores y que haya una mayor eficiencia en la asignación del subsidio. Por eso también los subsidios van a ser diferenciales, yo tengo unos topes que son hasta veintidós salarios mínimos para mejoramiento y hasta sesenta para vivienda nueva, pero eso no quiere decir que sea estándar para todo el país, eso tiene que obedecer a esa estructura financiera de costos. Esa factibilidad legal financiera y técnica de los proyectos pueden determinar cuál es el subsidio que toca asignar a cada territorio y eso también me lo va a determinar ese radio que yo tengo que identificar con los constructores de dónde se tienen que ubicar las viviendas.

¿Se construirá vivienda dispersa?

Claramente la vivienda dispersa se tendrá que hacer, pero en lo posible trataremos de garantizar esos radios para que haya una menor dispersión y también una mayor optimización de los costos y tener una adecuada focalización. Nosotros sabemos que hay un reto importante que son dos millones de hogares en la ruralidad que están viviendo un déficit sea cualitativo o sea cuantitativo (mayormente cualitativo). Sin embargo, nosotros no podemos priorizar todo, entonces tenemos que ir año a año priorizando cuáles serán esos hogares beneficiarios para ir cumpliendo año tras año con esos grandes retos que enfrenta el país.